DIAS EN QUE NO CONVIENE VESTIRSE DE ROJO

julio 28, 2006

Me he llevado una sorpresa aunque tampoco demasiado inesperada. Los amigos de Isra, sobre todo el que ayer me ”impactó” estaban aquí y parecía que esperando… Ahora él mira hacia mí y no me he sonreído. Y en la radio Julieta Venegas: ‘Me voy’. Isra no está con ellos. La incidencia de la luz hace que los claroscuros se iluminen. Y debería contar lo de aquel día en Gijón. ¿Cómo fue? Había quedado con Su a las 16h30min. en la puerta de siempre. Pero también con Coga para ir a hacer la compra mensual al Centro Comercial. Le pedí que me hiciera una perdida cuando aparcase cerca del portal. Pero es imposible, hoy no me puedo concentrar, demasiada incertidumbre, y además vuelve a dolerme la espalda. Me he puesto un recogido para estar lo más distinta posible a esa imagen que le envié a Marcos ayer y ahora son aproximadamente la una y cuarto y sólo la camarera rubia sale a servir la terraza. Rosa luce unos moñitos muy simpáticos. Estaba tan a lo mío que no me había fijado que hay un tipo sentado a un metro escaso de mí que no deja de mirarme. Tiene los ojos verdes de color claro y el pelo engominado y muy corto, y eso hace que se le levante hacia arriba, en punta. Es que no hay manera. No termino de sentirme cómoda. Ni siquiera debía haber elegido el rojo. Debería no haberme salido de los cánones y ponerme alguna camiseta negra. He recibido un mensaje pero no quiero leerlo  porque alguien podría estar observándome. Me refiero a Marcos. En el caso de que sepa quién soy. Pero sólo es una sensación, que ni siquiera podría serlo. Y un mensaje no emite la misma vibración que una llamada perdida. Es que tengo el móvil entre los muslos y sin sonido. Porque he quedado con Verona en que cuando Marcos estuviera con él me haría una perdida larga. El tipo que está a mi lado acaba de hablar con una niña pequeña  que también tiene los ojos claros. Y Belen. hoy está muy guapa. Me lo ha parecido aunque no la he mirado a la cara. Y ahora Belén  habla con el tipo de al lado y le dice:

– Dímelo que no me enfado.

Y más no soy capaz de entender, aunque presto atención, y a continuación Belén le dice:

– Yo he adelgazado dos kilos en esta semana. Con eso te lo digo todo.

Y hace un minuto me ha parecido ver en el piso de arriba del garaje pasar una figura de camino hacia los baños pero no era Verona porque ahora si que acabo de verlo, caminando por la calle. Viste de verde y negro. Esa camiseta de manga larga con la que  me recuerda a un grumete.

Cruzamos unos mensajes y le pido fuego al tipo de la mesa de al lado. Y ahora ya de a ordago: el hermano de Verona. y su novia que pasan riéndose.

Nuevo mensaje. Belén con la niña si habla. Hablan ella y la niña. La niña si le gusta. Y hoy sí que la veo mirar de una manera especial hacia al garaje. Casi con desesperación. Pero ha sido sólo un segundo. Un alzarse de ojos mientras recoge la mesa. Y ella y la niña hablan de un vestido. Un vestido negro y con flores naranja. Parece que hablan de una boda. Y también lleva un lazo. La fecha es el 12 de agosto. Flores naranjas también en los pies. Se casa el otro hermano y Silvia llevará uno plateado con sandalias moradas… la niña también habla de una boda.

Le pido un vino y me vuelvo a dar la vuelta.

Y ahora acabo de contarle lo que me contó Enate ayer acerca de las cepas de Prieto picuda… Me atoro toda y le pago dos veces. Ella hoy no tiene muy buena cara tampoco. Y Verona debe haberse enfadado conmigo por lo de los mensajes… por no contarle todo lo que quiere saber pero no se da cuenta de que yo también estoy hoy nerviosa. Ella también lo está y el tipo se llama Jose y le envio ese mensaje a Marcos y da error. Y cuando las cosas se tuercen… se tuercen. Y ahora este pobre hombre con lo que le he contado debe estar sufriendo porque Ella les ha sacado una foto al padre y a la hija, y sí ahí sale su hermano a mirar, a la puerta del garaje. Pero no, ahí pasan, aunque no sé si Marcos viene con ellos porque me he cortado al mirarlos. Y yo para pasarlo mal, desde luego aquí no vuelvo. Mi letra es desastrosa y quizás contarle lo de esa cepa estuvo bien porque Ella no lo sabía y se mostró bastante sorprendida.  Y Ezequiel acaba de saludarme con una sonrisa tímida y eso ha sido lo mejor de todo. 

.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Luego me levanté y me fui caminando despacio por los zapatos y la incomodidad de la ropa pero también por el estado de ánimo. Y Verona lo notó porque luego me lo dijo. ¡Qué raro que notase algo por una vez!

mujeres de rojo

4 Responses to “DIAS EN QUE NO CONVIENE VESTIRSE DE ROJO”

  1. lasalamandra Says:

    SOBRE LA OBRA:
    _________________________

    Un estudiante de fotografía de Sudáfrica me preguntó hace poco de qué manera el advenimiento de lo digital en la producción de imágenes había impactado a nuestra percepción tradicional de la fotografía documental.

    Le ofrecí responder a su pregunta en una de nuestras editoriales.

    Antes de continuar, por favor miren las imágenes de arriba y anoten en un pedazo de papel, solo para si mismos, si piensan que esta fotografía tiene o no una naturaleza documental.

    En mi respuesta a nuestro amigo de Port Elizabeth quisiera ahondar en algunas ideas mas allá del debate que ya ha tenido lugar, sobre todo en lo referente a la cuestión de la veracidad de la imagen.

    Primero se me ocurrió que debíamos revisar la noción misma de lo que constituye una fotografía documental. Comencé por preguntarme cuándo una fotografía no es documental, esperando alcanzar una respuesta haciendo la pregunta inversa. Para ello examiné con detenimiento todas las fotografías del catálogo de una reciente bienal de fotografía, y quedé convencido de que sin importar el estilo de la imagen, de una u otra manera todas tenían un carácter documental. Aún las imágenes que obviamente han sido compuestas digitalmente son buenas candidatas para ser consideradas documentales dentro de su lógica particular.

    Lo que resaltaba en todos estos ejemplos era que la imagen fotográfica realizaba su magia de representación visual sobre la base de nuestra comprensión del mundo a través de lo percibido por los ojos, algo que tendemos a denominar “realismo” aunque nuestra representación este desenfocada (solo recuerden su última borrachera). Me parece que hemos realizado grandes progresos en lo referente a nuestra comprensión acerca de cómo los fotomontajes digitales no tienen por que ser menos “realistas” que la naturaleza de su contenido en lo que hasta ahora se había entendido como la fotografía “directa”.

    Una y otra vez se ha demostrado la falsedad de la noción de que la fotografía “directa” de alguna manera tenía una superioridad moral en lo relativo a su veracidad y no necesitamos más regresar a ese debate. Lo que sin embargo no se ha discutido, o por lo menos no mucho, y es de lo que quiero hablar ahora, tiene que ver con la frontera en que la representación ha sido construida por medios no ópticos, aunque terminen siendo fotografías.

    La imagen “Dos mujeres con vestido rojo” ejemplifica este punto. La imagen está compuesta por una pintura y telas reales. El momento en el que estos materiales se convirtieron en fotografía (y en una digital) fue cuando fueron capturados por el lente de la cámara. Entonces se debe concluir que lo que se está viendo es una fotografía. No obstante, puede decirse que su origen no es fotográfico. ¿Pero que hay de una foto de mí mismo? Supongo que esa piel podría sustituir a la pintura de las dos caras, sin que alguien cuestione la validez de la naturaleza documental de ese retrato mío hecho con la ayuda de la cámara. Entonces, ¿por qué alguien podría considerar a una imagen como ”Dos mujeres con vestido rojo” como menos documental que una representación directa?

    Lo que enfrentamos aquí son los retos visuales presentados por el siempre cambiante punto de vista sobre que es lo que constituye a una fotografía. Las herramientas digitales de que disponemos ahora nos permiten aumentar las posibilidades de lo que puede llevarse al reino fotográfico, debemos cuidarnos de esa predisposición dominante a rechazar todo lo que habíamos considerado como no fotográfico “por naturaleza”.

    Pedro Meyer
    Coyoacan, Marzo 2004

    http://zonezero.com/editorial/marzo04/marzo.html


  2. […] – xv – DIAS EN QUE NO CONVIENE VESTIRSE DE ROJO […]

  3. engagsGam Says:

    hmm… cognitively ))

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