APUNTE – vii – DEL MES DE LA PACHAMAMÁ

agosto 4, 2006

Bien, yo sabía que si Primo me leía y hoy firmaba ese epílogo en mi antigua página.. sumado a todo lo que sucedió ayer.. él lo entendería pero de momento sigo adelante y no me detengo a transcribir todo lo que se acumula en ese cuaderno de tapas rojas..

.

Y eso es que hoy por la mañana estuve con el marido de la zurda sí, y le hablaba de una Atracción Fatal, porque eso es lo que he venido pensando todos estos años que era Primo para mí. Es que si no era el Amor, si no Es el Amor.. ¿qué podría ser? Y eso lo hablamos después de que el marido de la zurda me preguntara aquello de si el guerrero estaba enfadado conmigo porque cuando pasó por delante de nosotros ni nos miró, que no me quiso ver.. No, le dije, en absoluto. Yo tampoco le miré. ¿Me viste hacerlo? Así que después le dejé. Eso sí, después de que tomara al dictado muchas de las cosas que él decía, porque si lo tengo que convertir en personaje, qué mejor cosa que el mismo se escriba sus diálogos, ¿no? Pero se sorprende mucho cuando luego le leo mis notas y le digo: Poesía, desde ayer cuando me habláis, escribís poesía. Él dice que no, por supuesto, que lo suyo nunca ha sido la poesía sino las matemáticas pero también reconoce que cuando yo lo leo suena distinto a como él se escuchó pronunciándose.. Y paso por delante de ese bar, el que iba a convertirse en mi ‘Lady M.’ Y miro hacia la barra. Y veo alguien que abre mucho los ojos al verme pasar. Pero no me detengo. Aunque desagradable de presencia ese hombre o chico o lo que fuese.. no me resultó. Y he quedado en que me pasaría por la consulta de César para pagarle porque como ayer me fui como me fui.. se me olvidó. Y paso por  el parque antes y Primo está sólo en una mesa pero paso de largo y sin que él me sienta haberle visto y en dirección a los columpios donde intercambio unas palabras con el marido de la zurda que ya está allí con Santiago. Y César me esperaba. No había clientes. No sé si suspendió sus citas o no pero dormía en la camilla. Y hablamos un rato y procuré desengañarlo un poco más, tiene que ser así, repetírselo muchas veces para que pierda toda esperanza conmigo, para que el engaño se disuelva día a día, para que la magia que cree que él ha provocado no le ciegue. Porque lo que experimentó conmigo soy yo en estado libre pero ayer tuve la precaución de masturbarme antes de acudir a su consulta para que mi libido  no me traicionase. Así que toda la tensión sexual acumulada la dejé aquí en casa. Yo quería ir exclusivamente a Recibir, no a Dar de mí. Y puedo jurar que él se esforzó por arrancármelo, pero a parte del estallido de mis clavículas y las contorsiones de las que me ayudé.. ni un sólo gemido sexual hizo acto de presencia, porque en mi cabeza sólo estaba el guerrero y era con él con quien trataba de establecer comunicación. Aunque César dijo que mi gran felino bajó la guardia y que ronronee. El Jaguar estuvo porque dijo que hubo un instante que clavé mis garras en la camilla. Pero yo estaba tan profunda, sumida en las simas de mi mente y en sus altitudes que no soy consciente de ello. Así que debí de olvidarme por completo de él. Una auténtica Ausencia. Y si había un deseo, o Deseo pero yo no lo experimentaba como deseo sexual, sino como deseo de Inmortalidad. Puede que sea un poco difícil de comprender pero tiene que ver con la trascendencia y el rescatar o no rescatar a alguien mediante el proceso literario. Ese tipo de Comunión. Que en cierto sentido para que funcione si que debe ser bidireccional. Y hubo una correspondencia, o llamémoslo Señal en el punto crítico. Pero eso voy a dejarlo aparcado ahí..

.

Pues bien, hoy le comento un poco por encima a César todo lo que ocurrió después de que me fui. Es que me hizo notar que  iba demasiado recatada en comparación con la tarde anterior, porque la tarde del masaje debí parecerle sublime para que me comparase con Nefertiti: ‘la belleza ha llegado’. Y le dije que la tarde anterior tenía una Cita. Eso lo explicaba todo. Y él piensa que ha sido algo que ha tenido que ver exclusivamente con ”nuestra magia”  y yo es ahí donde le desengaño, porque sí es cierto que hubo una concatenación muy inusal de inexplicables Coincidencias pero era mi Magia la que estaba en juego y yo no sé si me serví de su cuarzo y de sus manos y sobre todo de la potencia de su Deseo, que creo que sí, o regresé algo bueno a cambio, que también pienso que sí, porque eso procuré, entregarle a cambio mis buenos deseos convertidos en vibraciones para él, o al menos en mi intención estaba.. cargar su cuarzo con lo mismo que él puso en el mío y con lo que yo llevaba ya dentro pero desde luego esa información privilegiada que él sentía que tenía en su poder no era Real. Y lo que había dentro de mí prefiero Reservármelo ahora. Así que hablamos y le dije que tendría que irme pronto porque estaba impaciente por regresar al parque y encontrarme con la mirada de Primo pero le hablé de él. No de el guerrero, ni del hombre tranquilo, sino del Amor de mi vida, del Amor imposible de mi vida.. y de mi canción, esa de Sabina, que él me regaló: ‘A ti que te lo haces’ y César, ”mágicamente”, la hizo sonar y afirmó al escucharla que sí que me iba.. y esa es la canción que se le regala a una Ella y  yo fui sincera. Le dije: lo que más deseo en el mundo es curar a ese Hombre, porque él me siente su medicina, su medicina envenenada, ¿entiendes? Y esperaba cuando lo hizo, soñaba como me dijo, que algún día eso pudiera ser. Su cuerpo, su alma, lo que sea que esté enfermo.. yo Deseo Sanarlo. Y él creo que entendió aunque no sé hasta que punto. Y a continuación buscó una de Demis Rusos.. María, y me contó una casualidad. Y yo exclamé: pues hay otra. Porque esta mañana le pregunté al cura que me bendijo, lo mismo que se bendicen los feretros con los muertos o a los recien nacidos en el bautizo, puro simbolismo y liturgia, lo que más me gusta de la iglesia, su liturgia, si era lícito utilizar cualquiera de los dos nombres que uno tiene, porque yo en ciertas ocasiones lo he hecho y me interesaba saber su opinión. He sido María. Hasta el punto de que en una ocasión estuve en una cama con una mujer y un hombre y ella me abrazaba y me llamaba María y él, por mi otro nombre y eso cuando ambas personas te están diciendo que te quieren es.. ¿Cómo explicarlo? Aquello me desbordó porque yo sentía en aquello tanta Falsedad. Pero no creo que el problema fueran mis nombres, sino esa facilidad en dejar escapar el querer.. Y bueno, estoy allí veinte minutos y me zafo de mi invitación y lo que si hago es acordar una cita profesional, con cuarzos incluidos para el jueves próximo, el día de Jupiter le digo, porque Primo y yo tenemos eso en común. Yo nací bajo en influjo zodiacal del dios de ese mes y Primo lo hizo dos días después que yo pero con diez años de diferencia, una década antes, como él dijo. Y la Magia ahora la quiero para él. Porque me consta que el guerrero ya va camino de la gloria, o al menos de eso me informó ayer y esta misma tarde y el ánimo se me tuerce cuando distingo a lo lejos que su mujer ya ocupa un asiento a su lado. ¿Cómo la llamo? ¿Cómo la llama él? Pues sí, por qué no, Coba, al menos hoy. Y cosas curiosas. Yo nací el mismo día de su madre, de la de Primo. Y su mujer nació el mismo día que mi abuela, así que puedo entender tantas cosas., Y más cosas curiosas. César jamás me presenta por mi nombre o me nombra. Porque se ha empeñado en rebautizarme como Ana. Inconscientemente me llama por el nombre de su madre. Y la  Ella del Guerrero nació el mismo día que César sólo que con una década de diferencia. Ella es diez años más joven que él. Y el marido de la zurda al verme se levanta y los dos caminamos hasta el roble y nos sentamos en un banco donde Primo puede verme y mirarme cuando se libra de la vigilancia de Coba. Y yo me relajo bastante y el marido de la zurda y yo parecemos muy cordiales. Y la que hace de madre de Santiago al ir a buscarlo a la fuente, esa que le inspira tan peligrosa atracción, soy yo y a las carreras y luego lo lanzo por los aires y él ríe. E incluso abro de par en par mis brazos en el respaldo del banco. Porque yo de lenguajes corporales entiendo bastante, para que nos vamos a engañar y creo que Primo es ahí donde empieza a plantearse que mi inclinación por los niños puede facilitarle demasiado al marido de la zurda su acceso a mí. Digo por propia experiencia, porque Primo para mí, ante todo, siempre ha sido el padre de esa niña que es Laura y que quiero tanto. Y es que a Laura no puedo cambiarle el nombre porque Laura me dijo que quería llamarse siempre  así. Y estaríamos allí como cuarenta y cinco minutos, riendo, fumando, charlando y hasta comiendo pipas amigablemente en silencio. Y la llamada de la zurda avisando que no se va a presentar precipita el hecho de que su marido me sugiera que nos vayamos al bar del hermano del guerrero, y por ver si ella a lo de las cervezas se anima. Y bueno, que Primo se fue del parque a la hora en que yo me iba el martes y el miércoles, pero hoy como no se me ocurre ni echar una ojeada al irnos para no alentar todavía más las suspicacias de Coba.. pues yo he dejado la historia aparcada ahí, la mía, la suya, la del cuarzo. Y bajamos por la calle de los arcos y las espumas en carnavales, totalmente despreocupados y con Santiago cogido de nuestras manos en busca de esa tostada. Y Santiago dando la brasa otra vez con lo de los patos. Porque yo le había dicho el martes, cuando tanto insistió en ir a verlos, que estaban todos en el veterinario porque se habían resfriado, con tanto calor y tanta lluvia. Y hoy le digo que ahí siguen y que puede que hasta tengan que sufrir una cuarentena. Porque si no, imposible lo de hacerle desistir de ir al parque del estanque. Y el marido de la zurda es cuando dice que espere un momento que va a entrar a buscar tabaco en ese estanco que hay frente a la iglesia en la que había sido bendecida por la mañana y que es la que custodia a San Agustín. Porque menuda folla la mía, de ir a preguntar por él, justo donde el santo patrono me aguardaba. Porque mira que le di yo vueltas a esa iglesia desde ayer..

.

Total, que estamos dentro del estanco y yo,  como voy bastante colgada de pelas, me llega justo para el Diana y le digo al marido de la zurda que voy a probarlo otra vez. Porque Diana, cuando era joven y siempre andaba corta de dinero.. era mi marca. De hecho, cuando empecé a escribir, esa mujer de la playa, la de la maldición, la de la lluvia, se llamaba así.. Y no sé por qué pero me giro porque siento Algo que entra por la puerta pero que Entra y le miro horrorizada. Porque le he tenido que mirar horrorizada. Porque yo sentí abrírseme mucho los ojos y esa fue el Alma en suspenso pero con espanto pero por el Asombro. Porque es que no me lo podía creer, porque Primo había dejado de seguirme desde antes de que habláramos por primera vez. O sea, ¿siete años? Desde que comenzó el temor Salvaje y siempre era yo la que le seguía. Y él se dio cuenta de lo mío con aquel hombre que me tenía atrapada. Eso le hirió. Y Primo al encontrarse con mi horror da dos pasos hacia mí y me clava su mirada pero hasta Adentro. Porque es que él me Sabe Entera. Y siempre fue mi Águila. Y yo me turbo y me turbo, y me turbo más..  y él se medio sonríe pero también desde Adentro y me pronuncia un ‘hola’ casi inaudible Y yo, allí pasmada como si me hubiera dado la idiotez. Pero no le retiro los Ojos, eso ni se me ocurre, porque tengo algo importante que decirle y porque tampoco soy capaz, lo mismo que él había entendido ya ayer.. y agarro mi cuarzo con la mano derecha y le digo que es para él, que es su Ayuda, la que le ofrecí si la necesitaba. Pero se lo digo sólo con los gestos y nadie nos escucha, y  él tampoco me la ha pedido aún, o por lo menos no de acto ni de palabra, pero Asiente como sólo sabe asentir Mi Señor. Sólo es eso. Esa gratitud que me inspira su mera Aceptación. Pero no puedo quitármelo y dárselo. Y él tiene que entenderlo. Tiene que saber que en el momento preciso Él tendrá que hacer por recibirlo, facilitarme la posibilidad del contacto  de alguna manera pero que ese no es el momento. Aunque también sabe que cuando yo Deseé entregarle Algo, no necesite de ninguna facilidad.  Sólo es lo que Existe entre Nosotros. Ese Entendimiento que sólo procura el Conocimiento de muchos años. Tantos años. Tantos.. que quizás fue por eso que pensé en una época que Él era la mitad de mi Alma. Y por eso yo Siento que todo lo mío le pertenece aunque Él no lo quiera. Porque desde la tarde del martes he vuelto a Caer en Él. Desde que me siguió la primera vez. Y una vez que le digo eso suelto el cuarzo como si me quemara o me agarro a él como si fuera yo quien estuviera ardiendo en las llamas de su pasión y mi cabeza se inclina ante Su Señor. Y eso siempre ha sido así entre nosotros: yo sintiéndome pequeña, exigua, minúscula y Él mirándome desde arriba, desde su altura física y eso otro que desconozco que es pero me hace Sentir Vértigo. Convertirme en Vértigo. Porque yo en Él siento el poder de algo superior a mis fuerzas. Hasta el punto de que en la turbación que experimento lo único que quisiera sería desvanecerme pero en el aire, evaporarme, como la esencia del loto impregnada en el oleaginoso aceite que se caldea bajo una vela. Y vamos, sólo acierto a decir: ‘Yo no voy a comprar tabaco’. Y el marido de la zurda que me dice: ‘Te lo compro yo’. Porque esa misma mañana yo lo compré para él. Pero a Primo ya no lo vuelvo a mirar  porque me he muerto de vergüenza y empiezo a moverme hacia el exterior pero muy despacio  y él va ganando espacio a mi lado y yo entonces escapo por la puerta repitiéndole al marido de la zurda: que no insista, que he dejado de querer el tabaco que minutos antes sí quería. Y yo creo que así, tan azorada como hoy… Primo hace mucho, pero mucho tiempo que no me Encuentra. Tan Sumisa. Tan Esclava de mis Emociones. Tan Perdida en mis sentimientos por Él. Y desde luego ese mensaje que iba a recibir esta tarde el hombre tranquilo ya no será escrito. Uno que decía: ‘Y yo lo que más deseo de ti es que me desees’. Al menos hoy. Y si no quiere hablar hasta que me encarne, como dijo. A mí se me han ido las ganas también. Así, por arte de magia, también. Y bueno que el marido de la zurda por fin sale con Santiago a la calle. Y un segundo después Primo también silba a mis espaldas. Y yo estoy temblando pero Temblando. Y el Vértigo es creciente. Y entonces agradezco que él cruce hacia el centro de la calle que es peatonal y nosotros vamos por los arcos y llegamos al ayuntamiento así. En paralelo pero  no le he vuelto a mirar ni he vuelto a girarme para mirar hacia  atrás, y a la altura de la esquina Santiago quiere chicles. Y entonces su padre hace la parada obligatoria y yo busco una columna, una de mis columnas y amparada en ella si espío los movimientos de Primo. Y Él está actuando como si esperara que le siguiese. Camina hasta el centro de la plaza. Hace como que lee con atención los carteles que anuncian la orquesta que ya se prepara para tocar. Da unos pasos más allá. Hace que busca a alguien. Y regresa sobre sus pies justo al punto de la tarde del martes, donde toma la ruta de la fruta y Santiago y el marido de la zurda, que por fin le ha conocido, salen en ese instante del quiosco y vamos detrás de Él pero entonces, lo esperado, Primo se detiene a media altura de la calle, se da la vuelta y va a cruzarse con nosotros y entonces ya llega la parte que si que acaba de Descolocarme por completo. Y es que no me mira a mí, Mira al marido de la zurda pero como si le amenazara, con infinito desprecio por él, y luego sí, ya a mí con una de las Miradas más Intensas que una mujer haya podido recibir sobre sí. Y si ya temblaba en ese instante, después de él..  Y entonces le pregunto al marido de la zurda qué opina y me dice algo así como que de eso de Amor Imposible que me vaya olvidando. Porque a él de eso no le ha dado la impresión. Y contento. Y Contento pero temblor. Todo Temblor. Sólo Temblor. Y Miedo. Mucho Miedo otra vez. El Miedo más terrible que yo he conocido pero el miedo a volver a padecer ese Miedo. A que todo vuelva a ser.. una Traición. A que me vuelva a quebrar la cabeza contra el cosmos por empeñarme en creer que algún día Él y yo.. Volaremos juntos y cosidos por las alas hasta las cornisas de nuestro Amor. Lo que parece ser sólo una Atracción Fatal que jamás deja de serlo, que nunca remite, como la lluvia, que siempre regresa a Llover. Pero eso sí, he aprendido algo, creo, y eso es a no confiarle mi diario. Porque demasiada información procura demasiado Poder. Y eso ahora sólo lo haría si Él me Entregara su Alma a mí, como yo se la Entregué a Él. Para Velar por Él.

.

Y vienen esos mensajes que le escribo al guerrero. Y viene la preocupación por la zurda porque tanto su marido, como yo, nos tememos que ha caído en una depresión. Y le hablo de una psicóloga que fue amiga mía durante la época del instituto y también de Villon como posibilidad. Y pierdo la noción de los minutos que pasan pero me quedo no sé cuantos enrollada con los abrigos del perchero del fondo del pasillo imaginando que son Él, y un Deseo que ya no recordaba, o por lo menos no por Él, me consume y me devasta, y eso soy sólo Ahora. Ese Deseo. Ese maldito Deseo que tanto temo y tanto Anhelo de ser, por fin, Una con Él. Esa Enfermedad que sólo he padecido verdaderamente, por el cazamariposas que me Atrapó y con el que Primo durante tantos años Convivió. ¿Significará eso, que ahora que yo soy Libre.. habrá llegado Nuestro Momento?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s