APUNTE – ix – DEL MES DE LA PACHAMAMÁ

agosto 5, 2006

10h35min… 4 de agosto… ¿Quedamos hoy a las seis en la terraza de al lado de la tienda de plantas que hay en el parque del que hablamos? Puedo al final

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Recibo una respuesta de César. Sólo dice: vale, un beso. Y Luz hace dos años años que dejó la clínica en la que trabajaba como psicóloga. Eso lo recibo del marido de la zurda. Hoy toca el pelo alisado. Hablo de Ella. Y me sirve un Rueda. Primero le he pedido un vino verde. Pero Ella no sabe lo qué es. Yo tampoco sé explicárselo. Porque ni siquiera sé si existe. Sólo es algo que recuerdo haber leído en alguna parte. Y ha sido muy gracioso; porque yo estaba absolutamente concentrada y Ella me ha dado un susto tremendo cuando la sentí decirme: ‘Me diste los cinco euros tú, ¿no? Y cuando antes me ha servido el vino blanco y dulce que le pedí me pregunta: ¿Y un vino verde qué es? ¿porque es de color verde? Y es ahí donde le cuento que no lo sé bien, que una vez lo probé y me dijeron que se llamaba así pero que cuando lo pido nadie conoce, pero que ya procuraré buscarlo, y le contaré.. Y después nos reímos mucho con lo del susto que Ella me da. Y Ella desde la mesa de al lado que recoge aún se sonríe. Y el guerrero hoy no trae buena cara. Porque acabo de verlo llegar con su hermano. Y a Ella le digo: ‘Es que a estas edades ya no está una para que le den estos sobresaltos en el corazón’. Y Ella me pide disculpas pero se ríe conmigo. Y hoy no me he sentado en la mesa de siempre porque todas estaban ocupadas y la que estaba libre era ésta, desde la que se mira por la ventana al interior del bar. Y odio este sol que arremete con sus rayos oblicuamente sobre mi perfil. Un sol como si fueran garras de ave de cetrería, y yo su presa. Y ahora es el otro hermano del guerrero al que veo descender por las escaleras que hay del lado de las arcadas y salir del bar amigo. N. anda con paso apresurado hasta aquí. Y ahora a dar con esa grabación que busco y en la que recuerdo que hablaba de los tres susurradores de centauros. Y alguien ha plantado delante de mis ojos un hermoso lirio morado envuelto en celofán verde, como para regalo. Y estoy inquieta porque me giro constantemente y busco la presencia de Pésimo en las proximidades del parque o en la terraza posterior a la vecina. Porque Pésimo en eso es muy fiel. Y lo primero que escucho es a mí hablando de la autoestima y es triste, muy razonado y razonable pero no deja de sonarme triste. Algo ha debido de suceder dentro que a Ella le ha cambiado perceptiblemente el humor y ya no es bueno.

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Y ahora después de algunos archivos que escucho y que decido borrar y otros que no, doy con ese en el que entro, en aquella ya lejana vez, al bar de ese novio demolido, su anterior novio; porque para mí Ella ya tiene novio, ya es la novia del guerrero, y hablo de un cuadro de Secades y se escucha una canción de fondo, una de Foreinger: ‘I want to know love is’. Y aún están aquí las grabaciones de aquel día y las del día en que él se agitaba, hablo del guerrero, la camiseta tras la barra burlándose de mi calor.. Y también las de la playa en dirección a las distantes colinas del oeste conmigo caminando solitaria; aquel domingo en que me sentía tan pletórica de energía. Y por qué no, casi eterna e ilimitada. Y el ruido del mar es un bramido que dura minutos y al final sólo digo: ‘Encontré el madero que estaba buscando para sentarme’. Y ahora me sonrío porque cuento aquello que le dije a Coga. Aquello de que yo en la playa, a mi manera y sin hacer nada que pudiera suponerle un perjuicio, iba a Jugar. Vamos a divertirme mirando lo que quisiera y mirándome con quién quisiera.

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playa de las catedrales

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Y estas con las que doy ahora son muy interesantes y en ellas ya comienzo a hablar de las relaciones. Y les he visto salir. Pero porque antes el cuarzo emitió esa vibración tan particular. Y ahora Ella ha vuelto su mirada hacia mí y estaba Dichosa. Y trataré de resumir los últimos minutos pero será difícil porque han sido todos de sensaciones puras. Y eso es que yo por fin he localizado dentro de las 4 carpetas y los más de cincuenta archivos de sonido, ese que buscaba. Dura unos trece minutos. Y por un resquicio de la mirada veo al guerrero. Bajo la vista o la pierdo entre el sonido. No lo sé pero transcurren unos minutos o segundos más, y me concentro en lo que escucho. Y cuando la levanto o miro ya no le veo, y me vuelvo a perder en mi interior. Pero al cabo de unos minutos o segundos más, y es cierto que no sé cuántos, me encuentro con la mirada del guerrero.. y ahora la llamo a Ella por su nombre porque me apetece tomarme otro vino. Pero de ese rosado que Ella conoce. Es que este Rueda blanco no me ha llamado la atención. Y todavía quiero contar esto porque me apetece hacerlo. Porque de alguna manera ha sido intenso. Porque eso fue lo que percibí en el guerrero, justo eso: Intensidad. No sé, como si algo hubiera sucedido entre ellos y por lo que se sintiese victorioso.. victorioso o … Y ocurre un intercambio de palabras.. y ahora otro donde Ella si demuestra lo contrario de lo que yo le pregunto; o sea que si es pura aries. Y bueno que en realidad no sé lo que percibí en el guerrero pero algo que nunca había sentido en él, fuera de algunos instantes sobre la cama; no sé, tal vez aquel en el que me susurró al oído aquello del carpe diem, o aquel otro en que sentí varios pares de brazos por debajo de mi cuerpo.. cuando me hizo despegar en horizontal, o tal vez.. no sé, es que la verdad que no lo sé. Pero algo familiar a la manera en que Pésimo me mira a veces, o tal vez en la manera, quizá sería mejor decir, en que yo Miro a Pésimo, y en la que estoy casi segura de que no le había mirado a él hasta ahora; a no ser, quizá, en algún momento bajo las sábanas o tal vez, sí, entonces, antes de ponerle aquel antifaz.. Y eso me produjo Inquietud porque.. porque.. no sé pero no contaba con ello y hasta puede que me sorprendiera. Pero eso sí coincide con las intuiciones en la camilla, el miércoles, justo antes de que me llegara su mensaje. Cuando sujetaba el cuarzo de César en mi mano izquierda, el que iba a reintegrarle y que depositó en mi confianza, y en la derecha el que pensaba regalarle a él, al guerrero; el que luego fue a parar a Tara, a su cuello, bajo el umbral de aquella puerta que Yago, la mano inocente y el maestro de las llaves, nos abrió, mientras llegaba el mensaje del hombre tranquilo citándome en la ciudad de Falbalá el 17 de agosto. Porque lo que sentí en aquella camilla fue el Deseo del guerrero, pero el deseo que sólo siente de que yo nunca le deje de Desear del todo. Creo que el guerrero lo sepa o no lo sepa lo que deseaba de mí era mi Deseo incondicional, el Deseo más inevitable; el único que hace trascender el sexo. Porque no llega a consumarse, como en el caso de Pésimo, o porque dejó de hacerlo antes de su muerte como con sucedió con el guerrero. Y que es el único que yo No deseo. Y entonces es cuando le escribo el siguiente mensaje:

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13h57min… 4 de agosto… Hoy te perdiste algo bonito que sucedió entre tu chica y yo pero sí que lo escribí ;)

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Y ahora son las dos y media de la tarde y después de que la llamase a Ella (que ya parece haberse acostumbrado al manejo de su nombre), que tras devolver algunos cambios y algunos encargos me atendió.

– Me pones ahora ese rosado tuyo.

– El prieto picudo, ¿no?

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Y yo asiento mientras le pregunto si hay tabaco dentro y ella me afirma que sí. Y ahora me he quedado pensando y pensando que sería una lástima que aquello que percibí antes en la mirada, eso sí, oculta por las gafas de sol oscuras, fuera algún tipo de desafío, o de soberbia, el orgullo desmedido, porque en mi corazón, Creo, que ya sólo existe, para él, el deseo consciente de que sea feliz con su elección. Porque a mí me consta por las impresiones, sensaciones, o intuiciones que he vivido últimamente que podría ser así. Y no sé por qué razón cada vez que por casualidad me tropiezo, porque eso supone para mí, con la mirada de algún hombre de los que hoy se sientan aquí, que me encuentro Deseo, pero deseo en estado puro. Y da igual que estén acompañados o no, o que lo estén por las parejas o no, o que se parapeten tras sus gafas de solo o no, es deseo en estado puro. Ese deseo que yo ahora creo que sólo experimento por Pésimo. Y Ella ha sido muy amable. Ha aceptado sacarme tabaco de la máquina. Al final una cajetilla de Lucky; porque yo le digo que lo del coronas rubio sólo ha sido un desliz. Pero que el mío de siempre es Royal, y que si hubiera ese.. pues mucho mejor. Y luego le repito lo de su fecha de nacimiento. ¿Estás segura de que no eres piscis? Y lo está. Vamos que no. Y yo le hablo de la importancia de las horas y le digo: Pero, ¿y a qué hora del 22? Y ella me corrige: no del 21. Ah, y eso ya no lo sé -dice a continuación. Pero como si tampoco tuviera interés en saberlo o al menos en averiguarlo por mí. No quiere que la averigue. Pero no, yo diría que ese tema no le provoca ninguna inquietud. Y yo pienso algo, pienso que como a muchas personas pero un niño pequeño pasa y lo que sufre un desliz es su mirada hacia él. Le encantan los niños. Y pienso que el guerrero no puede estar tan equivocado. Pero también que la inquietud.. ¡Ah, la inquietud! Su exceso la falta de ella. Eso sí que a veces puede convertirse en un problema. Pero en este caso no tiene por qué serlo, ¿no? Al menos a corto y largo plazo, y luego ya llegarán los hijos y las responsabilidades y eso supongo que lo acallará todo y sobre todo si entre ellos existe el Amor. Porque yo no espero tanto de la Vida. En el fondo sólo espero seguir viviendo, aprendiendo y jugando, que como me decía aquella pequeña del vestido azul, María, la amiguita de Yago, la que sabía definir perfectamente lo que era un sentimiento herido.. Jugar y Aprender es lo que más me Gusta.

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Y ahora esa transcripción de la grabación que escuchaba:

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Ahora tengo los dos polos en ellos.. la necesidad de dependencia absoluta, que significa el guerrero.. y la necesidad de independencia absoluta que necesita el hombre tranquilo… y esas son mis dos necesidades… la independencia absoluta y la dependencia absoluta… mis dos necesidades más básicas… y por tanto incompatibles pero que ellos dos no experimentan… Ellos son dos ejemplos puros de eso.. y yo soy como los dos, pero como los dos… Soy la necesidad de dependencia absoluta.. del guerrero, que tengo con el guerrero.. y la necesidad de independencia… absoluta que es el hombre tranquilo, que tengo con él y que podría ser con él… pero cómo hacer que esas dos necesidades no supongan un peligro… la una para la otra, que se maten, que se destruyan en un combate… No tengo que combatir.. sólo tengo que elegir… sólo que elegir para vivir una u otra pero… ¿por qué las dos no puedo a la vez? .. Si yo quiero vivir las dos… quiero vivir las dos… Los veo a ellos… Los veo a ellos ahora a la vez y sé que quiero vivir las dos… No es que los quiera tener juntos en una cama… o sí, no sé… pero no por ellos sino por mí … por mi necesidad… No para que combatan entre ellos, no… para que estén juntos… para que se reúnan… Los quiero a los dos en mí… Pero qué pinta Pésimo en todo esto… ¿qué necesito de ahí?, joder… porque no es… no es nada bueno… es otra cosa… es algo inevitable pero… pero muy duro… no sé qué pinta Pésimo ahí, joder, es que no pinta nada… no pinta nada, no puede pintar nada… ¿o sí tiene eso que son los dos? … Claro, sí, tenía lo que son los dos porque lo veía proyectado en mí… no sé cómo… no sé qué pinta ese tío ahi… es que no me dice nada… ¿o sí? … Joder, es mi censor… es como mi censor en esto… es como si me estuviera cortando el cerebro en dos… como si quisiera cortármelo… Sí quiere cortarme el cerebro en dos pero por qué… si yo prefiero estar cincuenta mil veces con ellos que con él… me llaman de una forma más auténtica, más sana… más fresca… más entera… Valoro, valoro, la entereza del hombre tranquilo… pero como … como adoro toda esa vaguedad del guerrero… esa vaguedad que es tan rica… es que parece que lo va a descubrir… todo … como si estuviera a punto de descubrirlo todo… en cada palabra que digo… como si estuviera esperando eso… un descubrimiento… me espera como un descubrimiento… me espera como un descubrimiento, qué extraño… y el hombre tranquilo también… Sólo que él no quiere eso que quiere el guerrero… él no quiere las ideas, él quiere otra cosa… quiere descubrir emociones… quiere Descubrirme, no quiere descubrirse… él ya se tiene descubierto, ya sabe lo que es y lo que no es… pero descubrir emociones en mí para llenarse… para llenarse más y más, para enriquecerse… con el guerrero me siento utilizada y con el hombre tranquilo no… no de la misma manera… el guerrero depende de mi cerebro… y el hombre tranquilo depende de mi sexo… de mi centro emocional… el guerrero no depende… no depende de mí para ser… sólo de mi saber… y eso duele… pero con el hombre tranquilo… (suspiro de paz)… con él no sé lo que quiere sacar de mí, Todo… todo lo auténtico, lo único que es auténtico… el sentimiento puro.. el hombre tranquilo quiere mi sentimiento… y sabe que si tiene mi sexo… lo tiene a él, tiene mi sentimiento… el hombre tranquilo es maravilloso ahí… en ese sentido… es … es la paz… me da paz cuando me ama… me llena de paz… de alegría de bienestar… nunca me llena de miedo, aunque me de pánico… como me dio pánico el guerrero, de la misma forma… pero nunca me llena de miedo… no sé de qué me llena pero nunca me llena de miedo… y el guerrero al principio sí… pero luego… de lo que me llena es de energía… después del miedo… y energía y energía y energía y Deseo… es que siento que no puedo sacármelo de dentro… no, no, cuando lo tengo dentro, cuando tengo su polla dentro, no puedo sacármelo de dentro… Es una cosa… y en el hombre tranquilo no me acuerdo de cómo era eso… Sé que fue maravilloso pero no me acuerdo de lo que era… No me acuerdo de lo que era pero estaba en el vientre… expandiéndose por todo mi ser… me sentía infinita cuando estaba con el hombre tranquilo… y con el guerrero me sentía llena… Llena.. Llena… Llena… Completamente Llena… No sé qué echo más de menos… Es que no sé qué hecho más de menos … No sé si sentirme completamente Llena… o sí sentirme infinita como con el hombre tranquilo y sin embargo con el guerrero viajé más lejos… mucho, mucho más lejos… con el guerrero vi un universo en expansión… un universo en expansión y de pronto era como un cohete… yo era como un cohete y le llevaba… sentía mi propulsión… como si fuera a estallar… con el guerrerro era inmensa, frágil y resquebradiza… resquebrajadiza… pero nada que él no lograse recomponer… con fe… con confianza…con confianza en que lo que yo estaba sintiendo estaba bien… antes, antes de ponerme mal… el guerrero me lleva en la buena dirección… me da fuerza… segura… al universo para nacer… porque después de eso fue cuando nací… nací… y me acuerdo, me acuerdo perfectamente.

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Pero no sé la fecha en que dije todo esto. Hace unos dos meses, creo. O sea como en junio.

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