DEAMBULARES

agosto 12, 2006

19h45min… 11 de agosto… Hola tío, que… pues nada que me hizo mucha ilusión… tu correo esta mañana… que ahora estoy aquí en una terraza… y que me iba a buscar unos versos de Artaud a la biblioteca… pero luego hacía tanto sol que… me senté aquí y me puse a escuchar aquella llamada que te hice con la música de Blade Runner… y pues nada, que me lo he estado pasando genial… y que me gusta mucho tu plan… que me gusta muchísimo… que sí que me apetece, joder, vaya que sí… y que te prometo que me voy a olvidar de todo… y que voy a ser sólo sentidos… sólo sentidos y nada más en la cabeza… hasta  en este momento, lo pienso un rato ahora y luego… y luego se me olvida, ¿vale?… y no sé… que este fin de semana… igual le gimo a tu contestador….y que tengo ganas… tengo muchas ganas… un beso

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20h33min… Llego aquí, al triskel celta y escucho una giga escocesa como la que hace unos minutos estaba tocando aquel grupo local en el ayuntamiento. Y al parque debí de llegar como a las 19h00. Y ahí delante de mí hay un bebé de sexo femenino  vestida con un autendo colorido en rojos y naranjas y que me arranca de dentro una sonrisa no sólo de los labios y de la que me es imposible de desprenderme hasta que sus padres se la llevan; que menos mal porque me he quedado ahí, retorciendo el cordón del cuarzo embobada como una idiota y colgada de esa nube pero a veces también me gusta perderme  mientras contemplo la infancia y me dejo atrapar por su inocencia. Y tengo que contar lo que sucedió hoy. Y eso es que fue Nada pero hablo de una Nada muy llena de Algo… Y es que cuando miré desde el otro lado de la carretera no vi a Olivares pero a los pocos minutos, al dar la vuelta a la iglesia dispuesta a elegir la mejor mesa bajo el toldo del bar del siciliano… me encontré justo con él, sentado dos mesas más allá… y como estaba solo me atreví a quedarme ahí… sólo que me cambié de silla porque el sol me molestaba al sacudirme de pleno en la cara; con lo que Olivares y yo quedábamos uno en frente del otro, sólo que en perpendicular… Y estos frutos que siempre ponen aquí, engordan la hostia pero hoy no puedo dejar de comérmelos y no sé como voy a adelgazar esos tres o cuatro kilos que debo haber pillado desde que dejé el curso… pero en una semana es evidente que no, y que es lo que me gustaría  para encontrarme con Villon, con aquel tipazo que me gastaba hace dos meses… y sobre todo hace esos cuatro, cuando estaba tan en plena forma… pero en fin, él se lo perdió por haber tardado tanto en decidirse, como diría la Caye de la peli de Aranoa…

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Y con Olivares no hubo ni una sola mirada, a no ser un par y ocasionales y exiguas… Pero eso sí, le dejé ver si quiso verlo… alguna faceta de mí que tal vez el desconoce… porque lo que transcribía era muy jugoso… aquella llamada que le hice Villon hace cosa de un mes… aquella en la que se escuchaba como música de fondo el tema de amor de la banda sonora de Blade Runner… Vangelis… y esa llamada la escucho muchas veces porque sé que mi cara tiene que estar resultándole un poema… deseo, ensoñación, regocijo íntimo, naturalidad y un deje quizás de acallada melancolía… y luego también las que le hice a él en mi cama y que no llegó a escuchar… y ahí pasión e insondable profundidad… Sentimiento Ferreo. Y ahora recibo un mensaje del habitante después de haber intercambiado unas palabras con la Zurda, que seguía recorrido con su amiga Gema, y a quien no habría visto si no hubiera sido porque Santi se les coló en un despiste por la puerta.

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21h13min… 11 de agosto… Me voy a hacer inspección de tu propuesta…

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21h14min… 11 de agosto… Yo estoy ya por el barrio de los pescadores

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21h15min… 11 de agosto… Lástima de donde yo subo…

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Y ahora pasa por la calle esa chica alta y peliroja de ayer. Hoy me di cuenta de que era peliroja, así que también podía ser esa, la que él llamaba ‘la peliroja’ y mira hacia la penumbra  del interior del bar con unos ojos sobrecogidos e impregnados en reconocidos  e intensos  aromas frutales de maracuya pero  también con una nota tenue y sorda de desesperación,  que a mí hasta me produce lástima, porque… es que es increíble la transparencia del otro, cuando ya se conocen sus coordenadas emocionales… cuando sólo se observa despreocupado y el otro no es consciente de estar siendo observado desde tantos conocimientos intimamente comprendidos, y quizás sólo porque han sido compartidos… Pero no, él amish (Verona) no está. Y entiendo que la zurda se sintiese un poco incómoda al encontrarse conmigo pero no acepto que lo esté. Ella es libre y yo también lo soy… de mantenernos independientes y tener amistades y momentos propios, lo mismo que se tienen días de asuntos propios en el trabajo, exactamente igual… Vamos, yo no me cortaría ni un duro por estar con alguien, con el que no me apetezca, por lo que sea, que ella esté; como el día que estuve aquí con Fernando y en el que le dije a ella, con toda sinceridad, que aunque se pasaran por aquí yo prefería que se sentaran en una mesa aparte y nos dejasen solos.

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Y de aquel día recuerdo especialmente algo después de que se fuera Fer, como aproveché la compañía del amish para dejarle claro al marido de Gema a qué distancia del pavimento le situaba eso a él y a cualquiera que fuese tan despreciable como él. Insignicante como un puercoespín que atraviesa una carretera de tercer orden, que separa ese campo de centeno azotado por la fresca brisa de la tarde… de su madriguera en la colina árida y rocosa del otro lado… Así quería que muriera su entusiasmo bastardo, atropellado. Y sé que luego ellos me criticaron, los dos, el matrimonio, con mis amigos y yo me regocijé en ese dato meramente anecdótico. ¡Vaya, vaya! A la chica le van los jovencitos -no paraba de insinuar él. Pero Verona y yo sólo hablabamos. Es que fue el día que tanto le herí. Y hasta que la Mora contestó: Si se lo puede permitir. ¿Y a quién no? Si todas pudiéramos… Vamos, no ireis a compararos a él, vosotros  que estáis hechos una porquería. Lo que la Mora desconocía, entonces, fue como  yo me había acercado arteramente a la oreja de su marido, mientras ellas dos estaban en el baño, para pedirle que le explicase al cretino integral que tenía sentado al lado, que era eso que él y yo veníamos a hacer solos aquí y por lo que tantas pajas se hacía el otro subnormal. ¿Te la estás tirando cabrón? Reconócelo…  Pues menudo rollo que tiene la tía con el camarero -no dejaba de repetir el mamón que según la zurda no nos quitaba ojo. ¿Se me nota que detesto a ese imbécil? Es que no dejo de insultarle pero sólo es por desahogar lo que tengo que comerme delante de su mujer, porque fue aquel que le pidió mi teléfono al marido de la zurda, porque quería intentarlo conmigo, porque vamos, se tenía mamado que tenía bastantes posibilidades. O de eso se vanagloriaba. Y eso yo lo perdono mal. En ese sentido no me he curado de mi orgullo ni deseo curármelo. Ahí sigo siendo pura soberbia. Tanta como me gastaba con él cuando, el que entonces era sólo novio de Gema, se sentaba en el asiento de atrás del segundo año del nocturno y teníamos 20 años. Y me da igual que el tío se haya hecho a si mismo y sea un currante nato, y yo sólo sea un puto  parásito. Porque por algo le llamarán César, el cerdo, ¿no? Porque ese es el apelativo que se ganó. Y yo con mi comportamiento para con él… sólo me limito, una y otra vez, a recordárselo. Siempre que me lo pone a huevo, y ahora doblemente despiadada. Y bueno que es divertido, si la oportunidad se presenta, ensañarse todo lo posible con alguien que  lleva tratando de desacreditarte cerca de 20 años. Y sólo porque tú te limitabas a pasar de él como la mierda. Porque ya se sabe lo de la zorra y las uvas.. y ese pavo es únicamente uno de los ejemplos más absurdos de esa fábula.

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Y sé que luego a la Zurda no supe traducirle todo esto y más cosas calladas que hay… pero eso fue precisamente lo que yo buscaba… lo que sucedió y le dije que ella no tenía por qué tratar de defenderme… aunque eso ya fue otro día en el que la zurda acabó llorando… no sólo por eso, pero eso fue el detonante… Y sí, vale, con jovencitos y qué… con chicos sin nada material que ofertar, que ellos sepan, que Ofrecer, hablando del puto dinero o de la escala del escalafón social, pero con un cuerpo y un Sexo de lujo, aunque con él no fue sólo eso… Y por eso estoy también un poco dolida con Verona, porque  lo que en él para mí era un motivo de placer real, de Contento, o sea el mismo por como era y es por dentro … y a pesar de su estupendo envoltorio corporal… yo no puedo serlo para él, porque se avergüenza de mí y de todo lo que no soy en apariencia… Pero de verás que sólo es algo de dolor y no  ningún rencor que logre envenarme el ánimo. Y además sus motivos me parecen tan jodidamente comprensibles… Si a mí, supongo, que me sucedería lo mismo si la historia fuese al revés… pero es al ‘vesre’, precisamente así.

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Y luego, en algún momento, le hago una llamada a  Villon. Esa que he transcrito al principio y Olivares ya puede hacerse una idea de que es lo que transcribo tan concentrada, porque si quiso, que creo que sí, pudo observar como yo grababa también esa llamada y hago igual que el miércoles de la magia… Ese de hace quince días. Utilizo a Villon para que él se haga una idea de cómo soy yo cuando me relajo en el ámbito de lo personal… cuando más soy yo… que es cuando precisamente más me divierto… o lo que es similar, cuando más erótica me resulta mi vida erótica

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Y ahora acaba de entrar un top-manta. Mor, escribo…

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Ese era el nombre de su abuelo. Es que se detuvo aquí conmigo. Primero me ofreció su material, aceptó mi negación y siguió hasta el fondo del bar pero cuando se giró para irse yo le miré fijamente y él no dudó en apoyarse contra la puerta y preguntarme por lo que escribo. Porque él ha supuesto acertadamente que escribo todo lo que Ocurre, en presente, en el instante y ha acertado… Y yo sí había vuelto a mirarle porque fue una de esas ocasiones en que pensé en Cecilia B. y lo que ella escribió del perfume de los negros, de su aroma distinto al nuestro y éste era uno de los más sexis que había visto nunca… muy alto, muy chocolate, y se llamaba Paco. Entonces yo dije: ¡Qué español!. Y le confirmo que sí, que lo escribo todo, incluso a él… y me entonces él continúa y dice: ‘pues igual un día además de que te sirva para recordar que hiciste durante todos los días de tu vida.. igual escribes un libro con eso y yo lo leo’. Y yo: pues claro, asiento. Más adelante, sí… Y me ha explicado que su padre se llamaba Paco también y su abuelo Mor, pero aquí ha añadido: por ejemplo… Y también que era del Senegal. Y que mi nombre le parecía bonito. Y que luego quizás se pasaría por aquí a tomarse algo y que entonces si yo estaba todavía… Y a mí sí que me hubiera apetecido invitarle a que se tomara una cerveza conmigo pero no me he atrevido y no por el hermano del amish y sus amigos, que aunque no los miré, sé que estaban alucinando en colores, porque es lo que tiene el negro, que sorprende, con su luminosa magnitud… No, no me he atrevido, aunque no por falta de valor… pero he pensando en la Mora, en que podría aparecer en compañía de su amiga Gema y en el apuro que le iba a dar tener que justificar eso de mí, también… Y yo, tampoco estaba muy segura de querer alentar a un hombre negro, y sólo por serlo, eso sí, muy guapo, alto, fuerte y joven… a que se pensase que él y yo íbamos a disfrutar de algo más que de una amigable charla… porque yo no controlo nada de diferencias étnicas y es Villon quien se lo sabe todo el stress intercultural del inmigrante… y que vamos, no quería arriesgarme a todo eso por mi necesidad de desafíos  y por mi mala cabeza… porque yo a veces es que me las pienso tan poco… Y ahora ha pasado por delante de mí ese anestesista (es que no era ATS)  de pelo cano, que la Zurda conoce, el que le da tanto morbo y del que dice que, desde que me vio con las botas puestas sobre el alfeizar de esta ventana del triskel celta,  llamo su atención… Y él iba camino del baño y creo que no me ha visto, porque yo estoy aquí como camuflada, en este rincón privilegiado al lado de la puerta, tras su madera y sus cristales… pero me detengo aquí, esperando por la siguiente línea que voy a escribir cuando él salga del baño… Y son las 21h45min… y tarda… y qué contaba antes de Olivares porque lo he olvidado… Y el hermano de Verona utiliza su teléfono móvil.. y yo pienso que le escribe a su hermano… y ha entrado otro top-manta… y ahora el anestesista se deja ver y rebusca entre las revistas del aparador… y ahora le veo ahí, en la esquina de la barra leyéndola y no nos hemos mirado aún y creo que la Zurda tiene razón y es intenso, por como aspira el humo del tabaco,  y eso es algo que Olivares ha tenido que observar hoy de mí… y el hermano del amish regresa a su teléfono móvil… y no, en este chiringo no suele haber papel higiénico en el servicio. Y sí, tengo ganas de conocer gente nueva, gente que me diga cosas, otras cosas, que me hable de otras fronteras, de lugares en los que no he estado, a los que no he viajado, de límites de los que jamás escuché hablar y nuevo mensaje del habitante mientras yo estaba pensando en escribirle uno a la Zurda

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21h54min… 11 de agosto… Imposible… Está a rebosar. Creo que me posiciono penosamente en el Popul. Y eso que el bar de Ella tardó en abrir, mientras tú escribías con tu café con hielo en el horreo…

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Y mientras yo sonrío divertida por lo que dice ese mensaje, el hermano del amish no deja en paz su teléfono…

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21h56min… 11 de agosto Tu anestesista está hoy aquí muy solo ;)

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Y ahora después de enviarle ese mensaje a la zurda, él ha mirado hacia mí y ahora al pasar por delante de mi mesa me ha saludado pero no de forma sólo cordial, no así no. Y es la primera vez :-)

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Y yo  le hago una llamada al hombre de hielo (Coga) y le pido que no se pase a recogerme por casa de mi madre. Es que creo que voy a tomarme otra cerveza, o … es que no acabo de saber del todo lo que me apetece hacer… y respuesta de la Mora:

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22h03min… 11 de agosto… Estoy en casa de Gema. No puedo ir ahora y bien que lo siento

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Y nuevo paseo del anestesista… y el puto calvo con bigote,  que alguna vez ha visto llorar a la Zurda, no deja de mirarme. Y no, no quiero pasarme por casa de mi madre, aunque me deba dinero. Total, para pagarle a Leni el lunes cuando me renueve los rizos creo que tengo bastante si es que entre hoy y mañana no me paso mucho. Y…

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22h05min… 11 de agosto… Él todavía está aquí y me ha saludado. ¿Pido otra cerveza o me voy?

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Y no, ella no me escribe, me llama y me confirma que hoy ya no nos veremos, que Gema está preparando la cena y que ella y Santi se quedan ahí a cenar y que luego su marido también va a acercarse…

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Entonces salgo a la calle y he visto que el anestesista estaba en la terraza pero sin su novia, en compañía de un amigo que a la Zurda de conocerle… seguro que le iba a despertar alguna atracción. Y yo cambio de idea y creo que voy a quedarme con el aspecto desenfadado y progre de ese anestesista canoso, que aproximadamente tendrá nuestra edad…

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Y escribo Firmamento. Porque es ahí donde trabaja Rubén los viernes, y quería agradecerle que me hubiera recomendado a César como masajista. Y César también sólo que  la noche del sábado. Porque no sé si dije que César está pluriempleadísimo. Y había tres chicas en la barra y primero me dicen que no conocen a ningún Rubién pero luego a la mención de la palabra portero..  pues ya sí. Pero que hasta la una no. Y frente a esta librería que es la de Ángeles anoto esto y también un título de Steimbeck: ‘A orillas de un mar callado’

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Y ahora en esa calle que se desliza hacia arriba de la iglesia de los padres, entre bares de copas, un Desconocido que lleva barba y pelo largo, en el Nogal… me detengo y escribo después de haberle mirado unos metros más abajo… haberme detenido luego frente al cristal de esa tienda de ropa tan elegante, como suele hacer Olivares con nosotras las mujeres en general y haber vuelto atrás, sobre mis pies, avanzado unos pasos hacia el nogal,  haber vuelto a mirarle… hacer como que busco a alguien pero sin esforzarme demasiado en disimular… y darme la vuelta para coincidir de nuevo con sus ojos que esbozan cierto asombro por mi descaro pero no sin ocultarme su interés… y yo dibujo ahí una promesa entre las sienes de ese forastero que si me desea deberá ser capaz de encontrarme en algún otro momento y lugar de esta ciudad… porque yo sólo le digo eso, que si me busca tal vez  mis puertas estarán abiertas para él… Mientras, dos pesados… cuando yo escribo esto pasan a mi lado y uno le dice al otro: Dile que estás  enamorado de ella. Atrévete de una vez, anda…

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Entonces, con desagrado por sus cabezas que no dejan de girarse hacia mí, tomo la travesía del palacio de la música y ahora me guardo  en el interior del Popul y son las 22h37min… Y aunque ya llevo un rato por aquí , sigo pensando en ese atrayente desconocido  que dejé varias calles más abajo… y sigo pensando en la posibilidad de que no le vuelva nunca a ver… y en lo mucho que él me llamó la atención aunque ignore el por qué… pero eso es precisamente lo que me gustaría descubrir… Y las paredes del Popul están pintadas de un rojo vibrante y la música resuena con ritmos de jazz afroamericano… Pero no sé, es un decir y Dali me mira desde el fondo como si quisiera averiguarme y el punteo de la guitarra eléctrica se hace más endemoniado. Y he atravesado una calleja oscura y solitaria para llegar hasta aquí; fijo que por donde el habitante menos los esperaba… y ahora el ritmo tiene otra cadencia… rithmanblues… como se diga eso en inglés… y le he pedido a EzeQ una coca-cola light pero me he atascado al pronunciarlo… y creo que el habitante era ese hombre con gorra negra que pareció intuirme cuando pasé tras sus espaldas y me he sentado aquí, en esta mesa. con dos únicas sillas, que mira por la ventana que da a la calle y desde la que EzeQ, con cierta timidez o desorientación, me mira de vez en cuando… y la vida, ciertamente, no puede ser siempre así pero qué demonios, así tiene tambien mucho encanto y esto seguro que sería extraordinario si me encontrase en un lugar en el que nadie supiera quién soy… y pienso de nuevo que sí, arrepentida, que debería haberme atrevido a ese vino, por esas calles más abajo… pero tampoco localicé un lugar a propósito y eso es determinante… Porque si hay incomodidad… es raro que surja lo natural.

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Y ahora una maldad. Le enviado un mensaje a B., el fisio que nos impartió anatomía en el curso, preguntándole escueta: ¿Dónde estás? Porque… porque ahora que Verona ya no importa, quizás él podría importar pero de esa forma en que a los dos nos apetecía importarnos durante esas horas y sobre todo en aquel trayecto hasta León…

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22h54min… 11 de agosto… En mi pueblo, que estamos de fiestas… qué pasó?

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22h52min… 11 de agosto… Uy! Perdona B… que me equivoqué de persona ;)

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Y apuré mi bebida y me fui. Y volví a pasar por detrás de la espalda del habitante a quien sólo vi de perfil, aunque luego él me contaría a la madrugada que estuvo sentado justo detrás de mí en la terraza donde yo me Sentía a solas con Olivares, y él creía que le había mirado pero no, si le miré no le vi… Y después por la calle me topo con el hermano del amish en dirección contraria a la mía y yo ya había decidido que iría de todos modos a su bar para dar respuesta al mensaje que me había enviado el amish muy de mañana. Y no le pago el café con hielo porque él prefiere no cambiar el billete de cincuenta que le tiendo, porque es que no tengo nada más y se lo dejo a deber y bueno, intercambiamos cuatro palabras donde él no se siente muy cómodo, porque no está muy acostumbrado a tanta frontalidad pero es que como yo siempre digo… sin emociones todo resulta tan sencillo… y me cuenta que lleva trabajando todo el día y está agotado y que Ella… en fin, que no tiene nada claro aún… y yo le recomiendo que vaya a buscarla luego … pero él dice que no, que directo a la piltra… aunque  me imagino que eso luego no sería así… y este fin de semana no contaba con verla porque Ella se iba de boda… yo lo escribí hace muchos días, incluso como iría vestida, aunque eso aún no lo dejé aparcado todavía en borradores… y entran por la puerta esos amigos suyos o del hermano que tan poco me gustan … y luego el rubito con su novia y ahí si me voy… pero más que nada para no ponerle a él en un aprieto… y luego camino hasta aquí soportando esa molestia que desde hace más de una hora me provoca una de las zapatillas de cuña alta en el pie.. Y el habitante me escribe:

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23h54min… 11 de agosto… Muy rica tu recomendación de vino. Veamos ahora tu juego, es complicado pero me dejaré llevar por el instinto. No garantizo acierto!

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00h05min… 12 de agosto… Te lo sirvió Ella? Pero no importa… es un juego realmente imposible.. ¿O tú no lo crees así? :)

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00h14min… 12 de agosto… No me lo sirvió una chica rubia. B. atiende las mesas de fuera. Introvertida, aunque lo disimule, punto de soñadora, no le importan los compromisos que tenga quien considera objeto de su seducción

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00h29min… 12 de agosto… Levanto campamento, diosa. Otro día más… Imposible? Es interesante, me lo tomo como un ejercicio lento

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Y luego él me explica eso de la seducción y los compromisos. El habitante opina que en Belen. la seducción es algo de lo que no es muy consciente… y lo que quiere decir es que cuando vio a esa pareja besándose y fue a interrumpirles retirando el mantel, sólo le miró a él directamente a los ojos. Pero como si eso fuera algo que quisiera para sí. No a ese hombre en concreto, sino esos besos… Y la ventaja del habitante sobre mí con Ella es que yo no podría mirarla así porque soy mujer, pero él sólo puede parecer que la admira y no que la espía. Y a ella si es como yo creo que es… debería halagarla, cosa que a mí me molestaría bastante. Quiero decir: sentirme admirada por unos ojos que me espían si yo no correspondo a esa mirada con la misma atención. Porque cuando yo la observaba de forma directa al principio… me fijé en algo que me llamó la atención y eso fue que ella prefería mirar intensamente a los hombres que estaban acompañados de una pareja. Es que pienso en uno en concreto. Y quizás sólo fuese una coincidencia. Y además Verona no la tenía. Y él decía que Ella también le miraba así.

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Y le hago una propuesta al habitante, que me lea uno de sus cuentos en la terraza donde nos vimos hoy pero no le oculto en dónde se encuentra mi única motivación. Eso sí, le garantizo mi atención, la de mis Sentidos, funcionando al 97%, mi  objetividad y a ser posible una ”crítica” justa pero despiadada. Porque él persigue algo muy  difícil de lograr y no se Mejora sin pulirse así o de otras maneras imposibles, y hasta la extenuación. Aunque en ciertas personas eso es un talento natural, supongo también. Pero le he hablado claro, y le confesado que a mí su ejercicio de técnica de dedos de Czerny… no me inquieta, no me mueve algo Dentro. Y yo para eso soy matemática porque si algo me enamora es la profundidad. En cuanto existe… Y el habitante escribe bien, muy bien, vamos, a mi entender, pero … algo existe ahí, en su literatura, que todavía no está. Esa es la sensación: la de algo que se Ausenta, tal vez porque no ha madurado.

One Response to “DEAMBULARES”

  1. lasalamandra Says:

    Sí, supongo que el habit. pudo tomárselo como un desafío y conocía la existencia de mi biólogo… errores que comete una.

    Pero no, conmover la Novia… probablemente no me diría nada si no fuera porque alguien me hizo asociarlo a ‘miamor’

    Yo curiosidad siento tan mal.

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