¿Quieres que te cuente el cuento de la abuela Pipa? Yo no te digo ni que sí ni que no, sólo te digo que si quieres que te cuente el cuento de la abuela Pipa

septiembre 11, 2006

Esto que voy a contar no me sucedió a mí. Pero le sucedió a S. Vamos, que es tan íntima mía que es como si me hubiera sucedido a mí. Y además seguro que eso con los días nos da mucho juego porque la tía es muy ”promiscua”. El caso es que ella quería ganarse algún dinero extra y se decidió a marcar el número de aquel teléfono móvil que se anunciaba aquel día en el periódico

PRECISAMOS TAROTISTAS. PREFERENTEMENTE CON ORDENADOR. DESVIO A DOMICILIO. JOSEPH.

Ella me cuenta que lo que le atrajo fue la posibilidad de seguir trabajando a través de Internet porque durante un tiempo se manejó así, via messenger, en astrología y está acostumbrada a ello. Y además es cierto que con el teclado es muy buena porque sabe sentir muy bien al otro en un espacio en el que resulta muy difícil hacerlo. Pero en fin, que marca ese número y …

– Oye, mira, que te llamo por esto del anuncio que aparece hoy en el periódico.

– ¿Cómo te llamas?

Y ella dice ‘tal’, y le da su nombre profesional. Y él le pregunta: ¿te llamas así de verdad? Y ella le explica… Pero no, el tipo quiere su auténtico nombre. Bien y S. se lo dice sin problemas. Entonces viene la segunda pregunta. ¿Conoces el Tarot? Y S. afirmativo pero le especifica que ese tampoco es su terreno. Entonces no sé que … -le espeta el individuo pero como si le hubiera molestado que le estuviera haciendo perder el tiempo. Vamos, que el tal Joseph ya se le puso así como un poco puro y empezó a soltarle una perorata sobre lo serio que era el tema y que si en su línea no pretendían estafar ni engañar a nadie, que allí la gente llamaba con problemas auténticos y que había que resolver, y tener conocimientos probables y esas cosas, que ellos no eran charlatanes y que lo que se buscaba era a una auténtica tarotista, etc… ¡Resolver! ¡No te jode!! -se atrevió a decir. Pues ni que fuéramos hadas madrinas con varita mágica incluida y todo eso, digo yo. Pero ¡ah! un segundo, que S. tampoco es manca de lengua precisamente y ya se está despidiendo de él pero dejándole muy claro, eso sí, que ella siempre ha entendido que tanto la astrología, el tarot, las líneas de la mano, los posos del café, el I Ching, las runas, la bola de cristal, el vuelo de los pájaros, o lo que narices se utilice para el asunto de la videncia … sólo es un mero soporte que emplea la persona y que le sirve como medio, lo mismo que a ella el soporte informático le sirve para currar, y que además eso era prioritariamente lo que le interesaba. Entonces a Joseph debió gustarle la seguridad de S. al otro lado del teléfono y aquí cambia automáticamente el tono con que le había hablado y pasa a explicarle todo el entramado del asunto. O sea, que lo del ordenador es sólo un proyecto que están pensando llevar a cabo, que ellos con lo que funcionan de momento es con un teléfono y que no sea un teléfono que se utilice para hablar pijadas a todas horas (se expresó así), o sea que esté libre y que no esté en ningún caso conectado a un contestador, y que si tarificaciones, que si menos de tantos minutos no vale, que si lo que hay que procurar es hacer tantas y cuantas visas (y con lo de las visas estuvo rato), que si te cortan antes de cinco minutos la llamada no sirve, porque las llamadas cortas no interesan, que eso no significa que si tú logras una buena cliente, y eso supone que te llame varias veces por semana (o más), por ejemplo, no nos importa que como excepción te llame un día y tú la consultes durante sólo unos minutos para una cosa que sea muy puntual… pero lo que tienes que lograr es … Acabáramos. Lo que S. tenía que lograr es entretener durante un tiempo no inferior a veinte minutos, que es lo que dura su visa, a esa persona y luego procurar dejarla con la intriga para que siguiera llamando. Tú ya me entiendes -terminó diciéndole. Sí, cómo no, a S. le quedó el tema meridiano. ¡Caramba! con la ayuda humanitaria y poética de los que no eran estafadores ni se dedicaban a engañar al prójimo.

Y bueno, a ver, continuó S. ¿y cuánto puedo llegar a ganar? Y aquí otra vez con el rollo de que si la tarificación, que si igual tú no registras como nosotros el mismo número de segundos, y encima el tío sarcástico haciendo chistecitos de que un reloj que tuviera segundero se lo podía comprar en un chino. Porque evidentemente a la hora en que la teleoperadora habla de cobrar y de llevar sus propias cuentas, los segundos, entiéndase bien los segundos, ya empiezan a ser importantes y no así esos insuficientes minutos que tantísima relevancia tenían al principio. Y luego estaba el tema de que encima los segundos podían variar o perderse en el tiempo, y a lo mejor ella contaba más y luego a la hora de pagarle casi seguro que habría una discrepancia. Y S. podía llegar a cobrar de 300 a 500 euros como mínimo, o sease, si era pésima para la historia, o a partir de 1000 en adelante si demostraba al cabo de una quincena (con eso dijo hacerse ya una idea de lo que uno podía dar de sí y si no a la calle) que evidentemente su talento para enrollar a la gente era notorio.

Y entonces es cuando S. dice: ¿Y para eso hay que tener teléfono en casa? Pues claro le dice el otro que debió flipar con la pregunta. Y ella que en realidad no estaba para nada interesada en el asunto porque el tipo en sí no le inspiraba ninguna confianza y ya lo había etiquetado de villano y de marrullero, le suelta: porque yo no tengo. Lo tuve pero lo tuve que quitar porque me llamaban demasiado… Y vale algunas cosas estúpidas y gratuitas que dijo Joseph sobre eso para terminar por decir: ‘Pues mañana mismo te vas a telefónica y solicitas una línea. Y si ves que tardan una burrada en instalártela… me llamas y yo te mando a alguien y en dos días la tienes.

– Muy bien, muy bien, caballero. Pero ahora mismo tengo que irme porque me están esperando y…

Y que S. se habían pasado más de 20 minutos enganchada al teléfono con ese capullo. Y luego que tampoco el horario de trabajo le entusiasmaba precisamente. De 6 de la tarde a 3 de la mañana haciéndole perder su tiempo y su dinero a una gran cantidad de personas, que es probable que estuviesen mucho mejor, por el bienestar de su salud mental y emocional, empleándolo, y si hablamos de Resolver, en sentar su culo en el cómodo asiento de un psicoterapeuta .. Porque digamos algo: no somos máquinas y presentir y ayudar no es algo que se pueda programar. Sencillamente ocurre en algunas ocasiones, contadas, y a pesar de la terrible dificultad que implica, ya en sí, el enfrentarse con la tendencia al auto-engaño del ser humano. Porque todos mentimos y nos mentimos. Así que … pues eso, ¿qué importa lo que digan las cartas? Uno en la mayoría de las ocasiones ya va predispuesto a escuchar lo que quiere escuchar, y si lo que escucha no coincide con lo que está dispuesto a oir… se tergiversa y asunto concluido. Corramos un tupido velo. Y eso es algo de lo que tal vez cualquier otro día quiera hablar. De lo que se vive en tantas ocasiones: tú captas en alguien que algo no va bien. Y le dices, por ejemplo: ¿Te noto preocupado? Y esa persona lo reconoce al instante, porque es como un acto reflejo, la necesidad de comunicarnos existe pero luego a esa necesidad se le impone otra mayor, y que es la necesidad de que nuestras patrañas, esas que nos queremos vender, que nos necesitamos creer porque son las que nos sustentan frente a la desesperanza que supone que otro nos conozca como somos y como nos va… no se derrumben y por tanto jamás podemos hablar con nadie con el sentimiento de la verdad sobre el tapete. Y en una línea 806 de predicciones se aseguran de que eso continúe así por amor a tu Visa.

Así que si quieres contactar con ese mundo de lo sutil… deberías cerciorarte como consultante… que esa persona que tienes delante con su mazo del tarot dispuesto frente a si, o bien al otro lado del teléfono, le tenga tanto aprecio a la verdad de su corazón como tú le tienes a tus mentiras. Y sólo estoy hablando de valores y de fidelidad a uno mismo. Quiero decir que será mucho más ventajoso para ti en vez de tener tanta prisa porque te digan algo, porque te aseguren algo, que van a quererte, que no te rechazan, que no perderás tu trabajo, que saldrás adelante en mayo… preguntarle al otro a qué se dedica realmente y que siente y quiere cuando lo hace. Y si aún se ruboriza o titubea, si alberga algún pudor, por lo menos sabes que a esa persona algo de decencia le queda. Y a partir de ahí… pero huye de los soberbios seas quien seas, y de los excesivamente humildes también. Porque sólo en la templanza sobrevive la duda razonable.

El tarot, la astrología, la predicción con las varillas del I Ching, la lectura de los posos del café son artes hermosos, y la naturaleza y la Vida y te hablan en su lenguaje simbólico y sirven ante todo para dialogar, para crecer en autoconocimiento, para proporcionarte en los mejores casos algo de perspectiva y esperanza donde te atenaza la incertidumbre o la oscuridad … pero la mayoría de los individuos que los utilizamos No. Y es una auténtica pena. Y de hecho puede que algún día los símbolos se revelen y decidan guardar silencio ante nosotros. Ser tumbas. Entonces ese día estaremos muertos para los símbolos. Y a mí si quieres saberlo me jodería en el alma

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A mí no puedes escribirme para consultarme ninguna duda que no sea aquí pero si quieres ponerte en contacto con mi compañera lamagaroja@gmail.com ella supongo que te dará respuesta de alguna manera.

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7 Responses to “¿Quieres que te cuente el cuento de la abuela Pipa? Yo no te digo ni que sí ni que no, sólo te digo que si quieres que te cuente el cuento de la abuela Pipa”

  1. candelaarias Says:

    https://criaturasimaginarias.wordpress.com/2006/09/11/
    %c2%bfquieres-que-te-cuente-el-cuento-de-la-abuela-pipa-yo-no-te-digo-ni-que-si-ni-que-no-solo-te-digo-que-si-quieres-que-te-cuente-el-cuento-de-la-abuela-pipa/

  2. candelaarias Says:

    No me atrevo a corregir las faltas de ortografía del post… Creo que deben estar escritas como fueron escritas.

  3. nandara Says:

    ¿La abuela Pipa? :)

    ______________________
    ______________________

    Ya te hablaré de él cuando encuentre esa historia… andará por ahí… ya aparecerá :)


  4. […] ¿Quieres que te cuente el cuento de la abuela Pipa? Yo no te digo ni que sí ni que no, sólo te di… […]

  5. juan cruz Says:

    cuales la respuesta del cuento de la abuela

  6. Juliana Says:

    Es muy bueno este “CUENTO” me acuerdo que cuando yo era chica mi abuela me lo contaba siempre… Muy buena descripcion

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