Ramón Bilbao y los moribundos

octubre 11, 2006

 

ritual

¿Temes lo que puede traerte
el mañana?
No te adhieras a nada,
no interrogues a los libros ni a tu prójimo.
Ten confianza; de otro modo,
el infortunio no dejará de justificar tus aprehensiones.

No te preocupes por el ayer:
ha pasado…
No te angusties por el mañana:
aún no llega…
Vive, pues, sin nostalgia ni esperanza:
tu única posesión es el instante.

 

Omar Khayyam

 

Hoy quería escribir otra cosa. Algo que sucedió ayer de madrugada. Un contacto muy particular con una bloger. La llamaré ‘Vie’. Una experiencia en que la magia negra estuvo presente. Y yo qué dudaba de ella.

¡Vaya! Si me conociese menos hasta me pondría en duda. Pero todo tiene una explicación. Y gracias al extraordinario contacto de ayer ya estoy en condiciones de contaros como funciona eso. Porque digamos que tiene su aquel.

Pero… ¡oh fortuna! (Carmina Burana) me llamó O. al mediodía y me invitó a tomarnos un vino en ‘El Coliseo’. Me lo puso muy fácil. Y eso para alguien tan vaga como yo es … el cielo. Dijo que su marido pasaría a recogerme donde estuviera. Acepté claro.

Me calcé mis botas rojas. Unas que llevaban dos años en el armario sin estrenar. Me dije: si a ella le gustan… se las regalo. Para el poco uso que les voy a dar yo… Y le gustaron. Mucho. Al final fueron cuatro vinos y ella me trajo a casa después de comer y antes de irse al hospital. Menos mal porque si no… dudo que mis pies me lo hubieran permitido. Es difícil mantener el equilibrio cuando estrenas unos tacones así , sobre todo si te lo has pasado de puta madre y estás un poco … ¿beoda?

No, tienes razón O. No nos aburrimos, no xD.

Ahora escribo con ese medio punto que te deja el Ramón Bilbao en el paladar.

De O. me traje un paraguas. Pero no me sustraje a abrirlo en un espacio cerrado. Me encanta desafiar a la superstición. Y menuda cara que le puso a su marido. Cosa que para no ser nada crédulo… no estuvo nada mal.

Luego también estuvo que estuvimos manteniendo una charla muy amena sobre los moribundos.

O. trabajó en urgencias y en un geriático cuando era muy joven y al margen de estar en contacto ‘semi-constante’ con la muerte… ha tenido dos experiencias de las que querré hablar.

Alguien la vio al final de un túnel. Una amiga de la infancia. Y extraña es toda la historia. Sobre todo el cómo O. se presentó en aquella clínica sin que nadie la avisase. Sin enterarse de la gravedad del estado de su amiga, en el instante en que la perdían…

Y hablé con RoX en la cena del cumpleaños de O. Y desde entonces tenemos una charla pendiente. Sé que ella va a abrirse mucho a mí y así podré anudar cabos.

Pero la otra experiencia de O. me dio mucho más que pensar aún.

O. no quiere ni oír hablar de ello porque se espeluzna.

Pero yo le he propuesto que probemos a que me lo vuelva a contar en un estado como el que alcancé ayer. Y a través de un programa informático, el Skype. Programa que sirve para hablar con otro y escucharle como si estuviese al lado tuyo aunque no le veas.

La experiencia de la que quiero hablar con O. es la de la muerte de su sobrina. Murió en sus brazos. A los pocos días de nacer. Estaba afectada por un síndrome muy raro. Sufrió un horror. Operaciones en el paladar. En los dedos de la mano. No recuerdo el nombre del síndrome ahora ni el del par de cromosomas al que afectaba. Paradas cerebrales de veinte minutos y el bebé regresaba. Regresó varias veces…

Lo dejo pendiente, ¿de acuerdo?

Y por hoy nada más.

¡Ah!, a no ser que él, el chico de la mariposa azul, acaba de comentarme que anoche estuvo fijándose todo el rato en el as de bastos durante la partida de cartas… Es que le enseñé un ritual (un truco) para cambiar las cartas del revés (algo así como una especie de sigilo mágico). Y me pareció que lo mejor era introducirlo en un espacio lúdico, para que a él le costase el mínimo esfuerzo trabajar con sus energías. Porque yo puedo favorecer hasta un punto pero luego el trabajo duro, tiene que hacerlo uno. La magia es algo consecuente. No es algo que puedes pagar a los demás porque hagan por ti. La magia es como la terapia. El psicoterapeuta puede ayudarte pero si tú no te ayudas a ti mismo siguiendo sus indicaciones…

Ya os comento cuando pueda

Tengo algunas cosas importantes que matizar por ahí.

Sobre todo a lo dejó dicho ayer María del Norte.

Un beso y qué seais muy felices en este puente.

Yo seguro que escribo eso que quiero contaros durante él :)

P.S: Omar Khayyam fue erotómano y amante del vino.

Os dejo ese link, por último.

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