… del desasosiego

octubre 26, 2006

detalle del jardî de las delicias

… o la quinta parte de algo que no tiene título ni principio ni fin ni final

Ahora retomo el relato físico que Vie ha construido con sus recuerdos y trabajo sobre él

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Kasandra me explica que conectaremos con el tercer ojo y que debo seguirla…

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Le pido a Vie que se coloque el cuarzo que hemos purificado sobre su tercer ojo ( tomando como base el nacimiento de la nariz pero un poco más desplazado hacia arriba) para procurar abrir ese canal. Vamos a visualizar. Yo también lo hago con el mío. Concentro toda mi energía ahí. Normalmente llevo el cuarzo a la altura de la garganta, sobre ese chakra, el centro del sonido, la vibración, la autoexpresión, la palabra…

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… también me indica que no podrá grabar la sección que esa noche para ella, tarde para mí; que debo estar atenta a todo lo que pase, ya que el registro de mi memoria es de lo que dependemos, ya que ella entrara en un trance y que bajo ningún motivo debo distraerla, sólo me guiara y yo debo hacer el resto. Debo confesar que me entra un nerviosismo mayor de lo habitual, pero ahí estoy lista para llevarlo acabo.

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En realidad esta parte que recuerda Vie no fue del todo así. Yo le dije que grabaría la sesión. Tenía la grabadora a mi lado como siempre y le dije que lo haría. De eso soy consciente pero luego no sé lo que ocurrió. No sé por qué no lo hice ya desde el principio. No me habría costado ningún trabajo. Quizás porque la causalidad requería de ese olvido mío para trabajar de esta forma en esa ”terapia de choque y emergencia”. No lo sé… A veces no logro dar con la respuesta de lo que motivó algo. Pero sí que observo que un desliz lo favorece…

.(…)En ese momento me dejo guiar por ella, trato de mantener la mente en blanco, se requiere de mucha concentración para hacerlo, y tomando en cuenta que es una hora por la tarde acá en mi país, y que cualquier cosa puede ocurrir.-Kasandra: ahora imagínate que estás en un bosque que entras en el, mucho follaje, árboles y a lo lejos hay una cabaña y vas a entrar a la cabaña.
-Vie: si ya estoy, en el bosque.
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Mis condiciones ambientales eran idóneas. Soledad y aislamiento (al margen de mi intensa comunicación con Vie) y no esperaba ningún tipo de interrupción. Le describo un lugar que imagino. En el momento en el que lo imagino lo siento a mi alrededor (sentir de Sensaciones). Le hablo de una vegetación muy tupida, de frondosidad, sí. Eso le recuerdo. En mi espacio imaginario me hallo ”perdida” en una selva, y a Vie le hablo desde esa selva en la que también deseo que se encuentre Perdida conmigo. Se la hago pre-sentir. Se la describo tal como vivencio yo esa maleza y confusión que me han estado comunicando sus sentimientos dolorosos y heridos. De momento los ojos interiores son sólo mis ojos. Y yo estoy siendo sus ojos porque la guío. Pero ya le pido a Ella que me vaya dando detalles, que me cuente el lugar al que ha llegado para poder imaginármelo tal y como ella se lo imagina… que se esfuerce conmigo y a veces sé que la corrijo… No, no es así – le digo. No quiero que ella experimente ningún estado del ser maravilloso ni tranquilizador. Quiero que experimente la crudeza de un hábitat amenazante. Porque es justo en eso en lo que esas personas y relaciones han convertido su mundo íntimo. Eso sí, con la connivencia de la Vie que ignoraba que eso estaba siendo lo que les había permitido lograr, con sus actitudes de defensa ineficaces. Y aclaro una cosa: en cuestión de malas energías… no toda invasión de nuestros mundos reales u oníricos cuenta con ese tipo de licencias. A veces la persona que las sufre parece que no tiene manera humana de escapar de ello porque sus circunstancias materiales se lo impiden. Caso de vecindario, por ejemplo. Yo tengo una vecina de puerta así. Logró que la antigua propietaria de este piso y su familia se sintiera tan atemorizada y desprotegida que a esa mujer no le quedó otro remedio que el de mudarse incluso de ciudad…

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El bosque tiene colores calidos que impresionan por su gama, se escuchan el viento y las hojas de los árboles, a mi paso se escucha el crujir de las hojas y ahí está la cabaña, circular color paja un amarillo muy pálido, su cubierta es como la de un cono invertido, me pide que entre, lo cual me freno y lo pienso dos veces, me vuelve a pedir que entre. Lo hago con temor y ahí logro ver la sombra de un hombre, Kasandra me interrumpe.

-Kasandra: ¿Lo miras? Es él, pero míralo bien tiene lepra, tócalo, intenta tocarlo.

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Era una choza de paja en un claro. Sé que la avisé con tiempo de que pronto se toparía con ese claro y con esa choza. Lo que ya no recuerdo exactamente es si también la hice entrar o bien dejé que se encontrase con el hombre en el exterior, sentado a la puerta. Míralo bien -le dije. Porque tiene la lepra. Es un leproso. Pero noté que a Vie le costaba esa parte de la mentalización. Entonces le pregunté en un tono muy crudo y áspero, casi prepotente: ¿Eres médico? Y Ella me contestó. No, no soy médico. Soy acariciadora de elefantes. Lo del tono había resultado. Hubo otra pequeña quiebra emocional. Lo sentí por ella pero continúe. No, no eres médico. Eres humanitaria pero tú no puedes curarlo. No puedes hacer nada en absoluto por él. Sólo puedes contagiarte. Explico eso, ¿de acuerdo? Es que Vie en varios momentos había intentado la comunicación telefónica con este individuo y sólo logró de él insultos virulentos. No cambiar sus sentimientos u opiniones con respecto a ella. Acércate más a él y míralo – le pido luego. Míralo bien y descríbemelo, por favor. Vie sigue paralizada, balbucea. Pero no creo que llegara a pedirle que lo tocara. Y sí ella lo interpretó así fue por un error mío que tuve que cometer en alguna parte. De todas formas es precisamente en ese fragmento donde mi memoria más flaquea.

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Yo lo dudo, estoy dudosa, ¿hacerlo o no? Mis miedos e inseguridades propias de ese momento me atrapan, no sé que hacer.
-Kasandra me dice: ¿tú tocarías a un hombre lleno de lepra? Dime Vie ¿lo harías? Míralo bien está lleno de lepra, sus llagas en todo el cuerpo, observa la imagen es grotesca.

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Todo correcto ahí. Entonces le digo: yo ya no lo veo, cuéntamelo todo tú. Porque a partir de ahora sólo veo por tus ojos. Y Vie comienza a intentar la descripción de ese hombre que fue su amigo y sus detalles se van volviendo más vívidos. Mientras yo aumento la presión sobre ella… Ahora le estás viendo como realmente es por dentro, como tienes que verle para sentir cual es el peligro real. Cómo la maldad le ha deteriorado, como lo que inflama su espiritu se exterioriza para que tú puedas verlo. Cómo es lo que siente por ti y lo que quiere hacer contigo. Quiere contagiártelo. Quiere contagiarte su lepra. Y sé que me paso cuarenta pueblos. Pero es que en estos trances lo de la delicadeza habría sido una suerte de lujo, y desde luego mi boca ahí no tiene freno. Pero no voy a esforzarme desde luego en repetir lo que dije. Porque la idea general era esa y sé que así se entiende cuál fue el proceso.

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-Vie: Le dije no. con una voz muy tímida.
-Kasandra: ¿dime que no lo harás? Ese hombre lleno de lepra te quiere tocar, quiero decirte algo tú no eres médico, ni estás para salvar a nadie, así que vete y déjalo y apártate sal de la cabaña, vamos mujer sólo hazlo. Te está tocando, aléjate, vamos sólo hazlo
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Y esa última frase es textual. Y aquí sé que vuelvo a aumentar la presión hasta llegar a angustiarla mucho. Eso lo hago con la modulación de la voz. La trato como si fuera algo mío que corriera peligro. Sin miramientos. Como se grita en las pesadillas cuando quieres salvar a alguien al que quieres y te sientes impotente porque sólo puedes avisarle. Con esa cercanía que de tan intempestiva puede llegar a hacer que nos sintamos hasta vapuleados. Un viejo amigo ex-actor de profesión… me dijo el otro día que yo debería de haber estudiado para actriz porque lo de la interpretación indudablemente era lo mío. Pero en realidad creo que se equivoca de pleno. Yo sería una nulidad sobre un escenario porque soy una persona muy intimisma y no me gusta ser mirada, además no creo que fuera capaz de representar a otra que no fuera yo misma, lo cual me haría muy aburrida como personaje y como ya supongo que se estará percibiendo aquí. Ahora lo que ya no puedo evitar es meterme muy dentro del papel que me Creo, y de las circunstancias que estoy Sintiendo o Reflejando. Pero hay que tener en cuenta un factor importante en todo esto y es que quizás yo sólo estaba proyectando mis inseparables sombras chinescas sobre Vie y mis propias mentiras vitales. Actué con Ella como habría actuado conmigo. No sé si me equivoqué o no. Pero eso si queréis ya lo juzgamos mañana cuando concluya esta narración. La suspendo en este mismo instante aquí para no hacerla demasiado soporífera, ¿de acuerdo? Y me voy a la cama a soñar despierta durante un rato aún una fantasía de corte lúdico-erótico-festivo y hedonista con dos hombres… ¿qué diríais vosotros que me imaginaré? xD

Y para desasosegante el Bosco en este fragmento del infierno. O a mí siempre me lo ha resultado.

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Si quieres dar con las partes anteriores de este relato tendrás que descubrirlas por ti mismo/a

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