LA MUERTE DE UN MITO MODERNO

diciembre 12, 2006

macaca fuscata

Lástima. Buscando información me encontré con algunos datos que demostraban que los hechos científicos que dieron lugar a la teoría del centésimo mono fueron falseados.

A mí esta teoría en su momento me dio esperanza. Las idealistas, como yo y la Roja, si subsistimos alegremente lo hacemos en base a ella. Alimentándonos de esperanza y de todo lo que lleve su impronta o su santo y seña. Como por ejemplo la ‘pleterous esperanza’, una mariposa en peligro de extinción de la que ya hablare, como la Roja, porque saber de su existencia fue importante para la Roja. Porque la Roja va a Morirse…

La Muerte para la Roja habita en la marginalidad de su conciencia. Y que nadie que siga este relato-puzzle luego se queje de que no se pueda alterar esa Conciencia. Si no quieres asistir a la muerte de la Roja no te asiles cerca de Ella.

Pero de acuerdo, para los que no la conocéis, contaré un poco como llegamos a nuestras Conclusiones. Fue hojeando un libro de la doctora Shinoda Bolen. El que la Roja le regaló a klaus, aquel hombre que tenía un puto faro, que era suyo, como él decía: ‘es mi puto faro’, en algún lugar de la costa andaluza. Era suyo porque lo había diseñado él… y parecía saberlo todo de la mar vieja…

‘En los dioses de cada hombre’ , en las páginas finales, se mencionaba esa teoría. Resulta que el mono japonés Macaca Fuscata había sido observado en la selva por un período de más de 30 años.

Resulta que en 1952, en la isla de Koshima, los científicos proveyeron a los monos con batatas arrojadas sobre la arena. Los monos se lanzaron a esas batatas crudas pero se supone que las encontraron desagradables por el sabor de su suciedad. ¿Alguien se imagina comiéndose un apetitoso flan rebozado en arena? No, inservible. Sobre todo porque nos sería imposible hacer con eso lo que a Imo, una hembra de 18 meses de edad, se le ocurrió hacer, que fue solucionar ese problema en un arroyo cercano. Aunque en la versión de la doctora Bolen lo que se dice es que Imo fue a la única a la que se le enseñó esa conducta. Pero Imo a su vez se la enseñó a su madre. Sus parejas también aprendieron esta nueva forma y a su vez también se la enseñaron a las suyas. Y esta innovación cultural fue gradualmente tomada por varios individuos ante los ojos de los científicos. Entre 1952 y 1958 todos los monos jóvenes aprendieron a lavar las batatas arenosas para hacerlas más agradables. Aunque sólo los adultos que imitaron a sus hijos aprendieron esta mejora social. Los otros si quisieron… continuaron comiendo batatas sucias. Entonces algo que algunos mencionan como sobrecogedor comenzó a ocurrir:

”’Permítasenos suponer que una mañana había 99 monos en la isla Koshima que habían aprendido a lavar sus batatas. Permítasenos ir más allá y suponer que un poco más tarde, el centésimo mono aprendió a lavar batatas. ¡ENTONCES SUCEDIÓ!
Cerca del atardecer, casi todos en la tribu estaban lavando batatas antes de comerlas.
La adición de la energía del centésimo mono de algún modo creó un avance ideológico. Pero noten esto: La cosa más sorprendente observada por los científicos fue que el hábito de lavar las batatas fue más allá y cruzó el mar. ¡Colonias de monos de otras islas y los grupos de monos del continente en Takasakiyama comenzaron a lavar sus batatas!”’
(Lifetide por Lyall Watson, págs. 147/8. Bantam Books 1980)

Y eso fue lo que la Roja se había creído… que cuando cierto número de individuos alcanza un Conocimiento éste pasa a ser propiedad intelectual de todos los individuos de su especie, de la Mente Universal. Y de ahí la esperanza. A eso quiso dedicarse fervientemente la Roja… a avanzar… a convencer…

Pero por desgracia Lyall Watson luego reconoció que se la había inventado. Yo lo he sabido hoy. Vamos, no todo fue ficción pero los resultados nunca llegaron a ser tan espectaculares. Y la doctora Shinoda Bolen aleaba en aquel texto suyo y sin apéndices la teoría de Sheldrake, que viene a decir algo similar en relación al aprendizaje… recuerdo lejamente que en ‘Los dioses de cada hombre’ se mencionaba la palabra continentes… pero qué gran deriva continental. Hoy veo a aquella Roja como una especie de fragmentado pángea enteléquico.

¿A quién deseo curar yo? ¿al estado actual del Mundo o a mi niña interior? ¿Y tú? Acerca de eso todavía no sospecho lo que vas a decirme… y sin embargo de ti me atrajo más que nada tu humanidad.

KSNDR

One Response to “LA MUERTE DE UN MITO MODERNO”

  1. INVERSaMENTE Says:

    […] barbie, barítono, barnacle, barritos, barro, barroco, barrotes, basauri, baselitz, basquiat, batatas, bawaadjigan, be2, bebedor, beccaria, beleño, benin, berenjenas, bernard, beso, besos, bestia, […]

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