… ¿Y SEXISMO?

diciembre 13, 2006

Mapplethorpe

Eire, me dice este mediodía: ayer pensé mucho en la Roja. No va a morir. La Roja somos muchas.

– Bueno sí, mi Roja sí, al menos en esta historia va a intentarlo y en principio sí. El argumento está decidido desde hace tiempo. La Roja quiere y sabe cómo Luchará por morir.

La Roja no cree que el Amor vaya más lejos de unos instantes sublimes. No siente que deba aceptar eso. Resignarse. Pero a la felicidad, a la gloria sabe cómo llegar en minutos, en instantes y en circunstancias muy especiales. La de ese extraño de ojos azules… la más Especial. La Roja quiere morirse en la Gloria. En la cresta de la ola de la puta gloria. Arrancada brutalmente de su pasado de haber sido sólo limo. Aquello sobre lo que no se puede construir… Es por el asunto de la Esterilidad… del cansacio espiritual. El limo también tiene límites. Hace fértiles terrenos como el de la imaginación pero no fecunda úteros de mujer. No nace el Amor con todo. Se gesta y se aborta. O pare hijos muertos. La Roja siente que tiene el vientre que no le cabe una jodida cicatriz más, aunque aún sea terso y perfumado. Tiene el Alma fatigada pero siempre sigue intentándolo. Cada vez más intransigente consigo misma. Cada vez el listón más alto. Afortunadamente sí. Pero antes de que se le rompa la pértiga o sus piernas no la levanten del suelo más allá de unos palmos… Con un salto tan párvulo, tan ingenuo, no se puede alcanzar la luna, el mar de la tranquilidad, y menos la otra Cara. El otro día un amigo, Enol, me preguntó por su tatuaje… Él suponía que el asunto del tatuaje era un capricho, por Villon. Pero no. La juzgan mal. Porque si solía hablar del tatuaje de Villon, como si le concediera alguna importancia, fue porque en Ella siempre había sido algo así como una anhelo. Un gen descerebrado de la juventud. Mira que el dolor. Mira que la aguja. Y la Roja adora las cosas que se cristalizan, como sus cristales. Carbono ahí. Para poder aferrarlo. Si los hombres entendieran que para Ella el sexo no es nada… Le dicen: no te pongas interpretativa. Pero luego, ya es tarde. Porque antes quién fue el que interpretó mal. Pregunta de tintes eternos. ¿El huevo vino antes o después? Con el extraño de ojos azules eso aún no ha sucedido. La Roja sólo es Una, condensada con una gota de lluvia. De Limoges en esa ventana tras la que arde ese fuego de leños. Cabello humo. Pero reconozco que quizá resulte sencillo sentirse como la Roja. ¿Qué mujer solitaria, de hambre solitaria, de tenia voraz no siente un poco como la Roja? Tu misma. Yo. Por ejemplo yo. ¿Aunque con la misma fatal intensidad? ¿Y con la misma Decisión?

Planeo. Luego lo cuento. Río feliz. Es como un bautismo. Soportar las orugas, pienso, sí… pero me adentro en el mundo de silíceo y me estrello. Fue así.

– Primer paso. Pista de César… eso lo grabo si acaso en un audio. Lo escucho y lo reproduzco. Risas…

– Desliz. Encuentro con la Zurda. Y le doy al buscador del Google. Buena suerte, en ‘la petite Claudine’ se habló de eso. Klaus la leía. No sé si desde Paros también. Pat también. Y hoy yo. Por cierto el artículo acojonante: ‘…Amazonas’. Para tragárselo. Pero transcribo lo que lo ‘malfolló’. Se me puso una sangre…

”’Lo malo de encontrar en esta mi civilización una guerrera real, no de película, que de la talla y te aguante los envites y las embestidas sin dejar de contraatacar y de reírse [incluso de ti, si es necesario -esa es la gracia-] es que con el tiempo, y a medida que se va desarmando porque empiezas a ser de confianza, aparece SIEMPRE a relucir el alma cándida, la sensibilidad extrema y el corazón de niña asustada que no deja de llorar hasta que la abrazas. Y se pierde inevitablemente el interés porque ya no existe reto alguno ni desafío a vencer. En resumen, viene a ser: guerra ganada = next, please; que me chorrea el hombro. Inconsciente y despiadadamente, sin ánimo de ser cruel, y siempre y cuando no gane ella y sea tu corazoncito roto el que llore desconsolado por no estar a la altura.”’

¿Por qué para las Guerreras no puede existir un Descanso del Guerrero? -pregunto yo.

Y a esa conclusión llego la Roja. ¿Si no existe un Descanso entonces por qué no morir en el fragor de la más dionisiaca de las Batallas? El Sexo cuando es con mayúsculas porque es Intimidad, porque es Amor.

¿Alguien me puede confirmar lo que se dice ahí?

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http://odeo.com/audio/3943273/view

3 Responses to “… ¿Y SEXISMO?”

  1. lasalamandra Says:

    La imagen: Lisa Lyon por Robert Mapplethorpe

  2. lasalamandra Says:

    Ahora escucho ese archivo que ayer no desnudé al completo … dura 10 minutos… Prosigo…

    La Roja es la mujer guerrera y se enamora del único hombre que no la gana realmente pero Ella sólo se entrega al hombre que la pueda Derrotar. Pero con él… sin perder se Entrega porque si reconoce que él la puede ganar … pero él no se le rinde fácil para no herir su orgullo… Ella muere luchando junto a él pero él jamás la olvida… y él siempre vuelve a la Roja…

    – El primer hombre que te derrota en tu territorio
    – No fue eso es que me enamoré.
    – Y con lo que a ti te cuesta … ¿eso no es una derrota? Rendir armas ante el enemigo…
    – Nunca las había rendido así :)
    – Pues Ella tampoco. Y están no sé si una mañana o un día entero guerreando…
    (con el extraño de ojos azules fueron algunas horas, quizás un par)
    – … Y cuando al final no pueden más los dos se Entregan… y es la única Mujer que él realmente amó… porque es igual, igual, igual que Ella… Conoció a mujeres finas, princesas… todo… pero nadie como Ella…
    – ¡Anda! ¿o sea que tengo mi personaje ya escrito?
    – Tú mira si puedes las de Conan…
    (no haré de ninguna manera eso pero me gusta el espíritu de lo que César me cuenta :))
    – Pues no sé, de repente estaba escribiendo y me salió llamarla Eso…
    – La Roja siempre fue en la simbología la mujer guerrera…
    – ¿me visto ya? Con lo que me estaba molando hablar contigo… (es que entran dos clientes en la consulta)… ¿y qué dijiste antes de cómo era yo?
    – Hablas por ti personalmente … pero cuando te interesa mencionas a la Roja como en segunda persona… (mis risas) … Ella, bueno en vez de Ella eres tú…
    – ¿Y por qué me llamaste kasandra?
    – Porque te va que ni anillo al dedo el nombre de kasandra… misterio, envuelto y buahhh… (más risas mías)… Te va más que la Roja… Eres guerrera pero eres más Bruja… de esas hechiceras así … que te están planificando todo y te tienen todo controlado…
    – Pero si ya viste que te conté con el corazón también…
    – Pero eso no quiere decir que kasandra no tenga corazón… Todas las hechiceras lo tienen pero al final lo pierden por alguien… sus dones…
    – ¿Crees que no debo escribir sobre la Roja?
    – Que va. Escribe… Tiene que ser muy bonito lo que vas a escribir…
    – Pero lo va a escribir kasandra, chaval…
    – Por eso mismo. Va a escribir toda la antítexis de lo que es la Kasandra.
    – No, es verdad que habla idiota :))) Bueno que me visto, venga…

  3. lasalamandra Says:

    Sonja debutó en el número 23 de la mencionada serie y se libró de Conan en el 24. Tras un episodio publicado en el número de presentación del magazín en blanco y negro The Savage Sword of Conan, donde castigaba a otros dos hombres, se reunió de nuevo con el cimmerio en las páginas de la misma revista y tras librar batalla con un matrimonio diabólico (en Conan the Barbarian 43 y 44) volvió a dejar al bárbaro tirado, literalmente.

    Fue Thorne quien edificó la imagen de la guerrera y dio aura mítica al personaje en los cómics. En sus historietas, una voluptuosa heroína se desenvolvía en una tierra lóbrega, entre escenarios recargados sitos en parajes de un mundo más onírico que épico. Sus cómics transcurrían en una atmósfera húmeda, arcana, entre símbolos y fetiches; siempre con el erotismo pulsando sus teclas recónditas. Y ella era una guerrera en la Era Hyboria pero que ante todo era mujer; una mujer excepcional, que es carne deseada por intocable, que es anatomía de vértigo zigzagueando bajo la batuta de una espada, que es moza peligrosa y arrebatadora, que es fuego y es sangre… y es aventura.

    No deja de ser curioso que el acercamiento más machista a un personaje de cómics (el exhibicionismo es patente y los símbolos fálicos abundaban) se beneficiara de los movimientos en pro de la liberación feminista por entonces en boga. Algunas lectoras estadounidenses se sintieron identificadas con el espíritu independiente de la chica, que en suma venía a defender el eslogan: “Ante la violación, castración”. Sea cual sea el análisis que se aplique cuando nos acercamos a estas viñetas, lo cierto es que el personaje tiene tanto atractivo para una lectora como para un lector, por tratarse de una mujer “manchada”, violada en su adolescencia y con un voto de castidad hecho a cambio de poder para practicar venganza sobre los maltratadotes y los que abusan de los débiles. Esto la había convertido en una reprimida que jamás podría conocer el amor físico, salvo que alguien le venciese en justa lid. Este debate entre deber y pasión, entre la promesa hecha y el deseo cohibido, la convirtieron en un objeto ideal para desarrollar argumentos de elevada carga dramática. Pero nadie aprovechó todas las posibilidades del personaje. Muy poco Thomas, que volvía una y otra vez sobre el tema de la revancha, y tampoco las mujeres que tomaron el relevo en los guiones de la serie posteriormente: Wendy Pini, Louise Simonson o Mary Wilshire.

    En esta serie nacida en 1977, Red Sonja,

    Así fue, tras otros dos comic books que han de entenderse fuera la línea lógica trazada para su tebeografía, los que adaptan la película El Guerrero Rojo, y tras la vuelta de Roy Thomas a Marvel, Sonja regresó con nuevos bríos al comic book acompañando al cimmerio de nuevo, en las sagas desarrolladas en los ejemplares de Conan the Barbarian, desde el número 179 hasta su cancelación (con varias apariciones), que fueron continuadas luego en las páginas de los últimos ejemplares de la mítica revista Savage Sword, y que tuvieron que concluirse en la novela gráfica The Ravagers out of Time.

    Thomas escribió nuevos guiones para ella en exclusiva con el fin de complementar The Savage Sword of Conan, primero con un guión propio que transportaba a Sonja a reinos remotos y luego con la adaptación de las novelas existentes del personaje. Lamentablemente, se quedó en la primera (que dibujó nuestro Esteban Maroto), pero allí descubrimos que los guiones, coescritos junto a su esposa Danette Couto, merecían mucho más la pena que todo lo publicado durante la ausencia de los Thomas. Tanto en la saga en Zanadú como en la del Anillo de Ikribu, se vuelve a jugar con el papel de mártir negada al amor, quien acaba sucumbiendo al enamoramiento pese a que su código le dicta que se reprima.

    El trabajo de Thomas, Steve Lightle y de Tayreza, quien pone color, es extraordinario. En Death in Scarlet Thomas recrea a una Sonja núbil en una aventurilla de juventud de los tiempos en que operaba como traviesa ratera. Descubre unas joyas pertenecientes a su familia entre el tesoro de un noble y, entonces, surge el ánimo de retribución… en sangre. Ese simple argumento es dibujado por Lightle con dulzura, con líneas delicadas, con curvas temblorosas, con un deseo expreso de que todo aparezca con un aire aseado y adolescente. Pero fue un tebeo triste, porque se lee de un plumazo y porque Sonja no nos consigue contagiar su entusiasmo dado que esta aventura suya supone el luctuoso fin de carrera para una empresa de cómics que se las prometía felices.

    Cross Plains Comics cerró sus puertas y a Sonja no la volvimos a ver. Imaginamos que Dark Horse se hará con la autorización para incluirla en el nuevo Conan. Ojalá no desestimen esa idea.

    http://www.tebeosfera.com/Libris/REH/comic/Red/Sonja.htm

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