… desde la resaca del ritual Año Nuevo – iii –

enero 1, 2007

Cocodrilo esperándote con muchas ganas

También me resisto a ver el video de la muerte de Saddan Hussein, aunque cuando me acerqué a darle volumen a la tele para escuchar las campanadas desde este estudio… estaban hablando de él.

Entonces fue cuando conecté el recipiente con la vela negra y traté de quemar con ello todo lo que tuvo de angustioso este año pasado, el sufrimiento emocional, sobre todo por AntiSímbolos, los cuatro primeros meses, sin saber bien si se encontraba o no demasiado enfermo o era que se estaba muriendo. Aquel pesar… o las mentiras que siempre sobraron conmigo. Y también algunos nombres de hombres... ¿Debo de tener algún reparo en declararlo? ¿Qué me dieron ellos mí que no fueran más que sin sabores… después del sexo? ¿Se puede estropear todavía algo más? ¡Qué difícil es follar sin condenas! Y ahí mueren insustanciales Verona y Pésimo Malasaña. El pasado reciente, convertido en sólo carne la madrugada del 7 de diciembre… un día antes de que naciera la Roja... y ese pasado, no follado, ¡Ay que joderse! que parecía perpetuo.

Pero antes de que pueda acabar con ello el papel chamuscado se me cae al foso de los cocodrilos y como no sé cuánta hambre tienen estos, no vayan a dejar algún resto que luego atufe con el hedor de la putrefacción que tan sublimemente nos contó Saramago en la Lisboa de ese Memorial, suyo, del Convento… así que lo rescato e insisto en volver a quemarlo.

Es extraño pero a pesar de lo mojado no se resiste y sigue ardiendo. Entonces la emprendo con el de mi abuela, que a lo mejor pesa menos por sus manías aciagas, de las que dudo mucho que a estas alturas quiera ya desprenderse; y por eso levanta una llamarada que lo consume en un escaso segundo pero devorado por una lengua azul de fuego. En esto se han conectado Falbalá y la zurda y dan esos mismos pasos, o los pertinentes, y mientras yo estoy hablando con mi madre por teléfono, que se siente tan inspirada que me pide que cuelgue para poder llamarme ella y sentirse el doble de a gusto. Yo suspiro y me someto a la tragedia… es que me voy a dormir pero quedan diez minutos escasos y la botella de cava está aún en la nevera. Así que eso le digo y ella lo entiende. La esfera parece que no quiere ir, como si no tuviera ganas, ni gota, de moverse y cerilla a cerilla voy prendiendo las trece velas insomnes, limones galanes, y los inciensos de canela. Este estudio entonces está inmenso de bonito. Y cuenta atrás, Falbalá nos deja… dice, voy a brindar con mi hermana y la Zurda tiene a su familia esperándola en el salón. No sé, en ese momento. Parezco una debutante. Y estoy tan nerviosa e ilusionada como me las imagino a ellas. Casi como si fuera mi primer acto mágico o poético. Y ya llevo un ciento, de eso y de devanares de los sesos… cosas que tiene la vida.

Así que 13 uvas y un sólo y único Deseo. La vela roja espera por esa quema, donde están todos los demás, una cuartilla por las dos caras, no hay demasiados para mí pero sí algunos para no olvidarlos; así como algunos de vosotros estuvisteis también en mi pensamiento, que sepa la loca que le he pedido eso que quería, y que sepa la luna y Bea, y … y también cómo no, Ese. Incluso hay una cláusula subrayada que dice… que él esté bien y sea muy feliz, aunque sea sin mí.

Conformarme con eso. Y sí, si alguien me pregunta si lo digo de corazón o lanzo todo boca y calle para afuera… la respuesta es no. Y uno rotundo. Lo digo como lo siento. Es que fingir no se vale, ¿sabéis?, como dicen los niños cuando juegan al escondite inglés o a la queda. No con los sentimientos… joder, yo llegué antes que tú. Da igual yo te vi primero. Pero eso sí, si en su defecto Ese por lo que sea no puede ser… entonces me pido otro de iguales características psico-intelecto-emocionales pero sobre todo que me ame como él, exactamente como me Amó él, con Aquello. Y descorcho esa botella, que agoto por fin ahora pero no sé si lo hago posando primero el pie derecho. Imagino que sí, por costumbre. Pero si es que no… tanto me da que me es indiferente. Porque quien se come 13 putas uvas … lo que busca y no puede ser de ninguna otra manera… es desafiar al destino y a la suerte. Pero luego hablaré de una habitación número 13. Y eso será muy distinto. Yo que sé, o quizá igual. A veces… Y la apuro de un trago, la copa. Abro las ventanas. La casa la barrí primero y luego también abrí la puerta de la calle y le di de lado a todo el polvo viejo. Entonces con lo que me voy es con la maleta. Pero no sin antes acordarme que hay que deshacerse del conjuro y de los restos de esas cenizas, claramente junto con la vela negra. Doblo la esquina. No creo que nadie me haya visto. Pero no puedo ir mucho más lejos. Sería una incosciencia con tanto interior ardiendo en este recinto tan pequeño… Y sí, el contenido del recipiente a paseo y qué liberador, aunque para darme ese gusto me hubiera gustado ir mucho más lejos. Y lo más que me ven son unos desde un coche que hay estacionado cerca, o eso creo. En un par de minutos, a lo sumo tres, estoy aquí de vuelta.

Entonces es cuando releo la conversación y me doy cuenta de que a la Zurda le ha estallado el invento. Todo está lleno de cera roja -dice. Y mira que el cenicero era gordo. Hay cera hasta en el PC. No te preocupes, le digo. Fue una explosión de energía. En tu cultivo todo va bien. Sin que ella lo sepa… he añadido en ese instante un ámbar en forma de corazón que le pertenecía a su marido y que estuvo en una sesión, donde luego él dijo que a mí me crecieron colmillos y fauces y que a alguien que no se veía, yo le enseñaba los dientes… Después de eso, ella se despide… un abrazo, un abrazo, repite… Bueno, me digo, por lo menos ahora expresa emociones que si entiendo… pero a mí se me queda una congoja entre tanta soledad que experimento de repente…

Y faltaban poco más de 9 minutos para la una, las doce en Canarias, claro… y es entonces cuando caigo en la cuenta de que ese será Nuestro Verdadero Momento…

6 Responses to “… desde la resaca del ritual Año Nuevo – iii –”

  1. lasalamandra Says:

    Lo cierto es que él igual no. Lo cierto es que otro con esas características psico tal tal que aquí se dicen igual no… aunque hubo un anónimo por ahí que resultó del todo cautivador pero lo que sí que se murió aquella noche sino antes… fue todo ese pasado. Eso es verdad.

  2. lasalamandra Says:

    Bueno: hay que decir aquí, que lo de la quema de los deseos de lo que se muriera fue genial.

    Todo el pasado murió. Aunque Pésimo Malasaña necesitó una ”reedición”
    Que el sufrimiento por AntiSímbolos se evaporó, o más bien el resentimiento… pero no así el Sentimiento. Y es que no era necesario ni se pretendía.

    Que Lisboa está bien, que la Roja se alegra, que dejó la novia que tenía y se echó otra que no era ella.

    La Maleta… vergüenza para nada.
    Aunque si cuentan los viajes al ”más allá” entonces genial.
    Viajes simbólicos sí que hubo.
    Pero viajes físicos menos que nunca.

  3. lasalamandra Says:

    Las otras dos personas implicadas en el Ritual:

    Falbalá…………… feliz. Año de muchos logros personales pero con alguna crisis.
    La Zurda … se curó.


  4. […] … desde la resaca del ritual Año Nuevo – iii – (2007) Me gusta:LikeSé el primero en decir que te gusta esta post. […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s