– ‘TODO ANGEL ES TERRIBLE’ –

marzo 9, 2007

Ayer recordé aquella historia de los amores imposibles que nos contó el griego Vassilikos:

“No, que suerte para ambos. De esta forma siempre estaremos enamorados porque siempre estaremos separados”

diptico

Y además creo que di con la imagen perfecta para ilustrar ese cuento. Algo llamado ‘Díptico: párajo-pez’ de Angeles Nieto.

rilke

Luego vino la Paula Modersohn-Becker que retrató a Rilke:

‘Porque lo bello no es sino el comienzo de lo terrible… Todo ángel es terrible’Ese poema y esa imagen mía en estado de celo. Alineada como si fuera una conspiración de planetas sobre más palabras también noctámbulas de Peri Rossi, que dicen:

la Roja

 

Te amo en estado de celo.
Largos gemidos de mi voz
en la noche urbana
-sin coyotes-

Nunca dejé de pensar en aquello que dijiste de los tabiques de las casas en Madrid y en las voces de tus vecinas… Pero nunca y a veces incluso es eso sólo lo que recuerdo cuando me masturbo. A ti contándomelo al otro lado del teléfono. Luego pasó una noche (él se levantó primero, a las nueve, y me dejó en la cama durmiendo un par de horas más; ¿quieres quedarte? -me lo preguntó con delicadeza, y cuando vino a despertarme tiré de él hacia mí y lo abracé con algo semejante al cariño, algo que sé que es imposible porque primero se licuó y luego se evaporó y eso sé que sucedió hace cientos de miles de años y sin embargo, desde que él nos presta su cuerpo para amarnos… llueve y eso me obliga a refugiarme en una cueva de estalagmitas -nunca sé bien que miro si … o si…- dónde la belleza solidificada del agua milenaria me recuerda, que comienzo a sentir un poco de aquella gratitud lejanamente olvidada, o que como era previsible, conociéndome, puse a buen resguardo… y más que nada me estuve leyendo a mí, a mí cuando era feliz contigo, cuando hablábamos por teléfono muchos días, y yo cada día que transcurría caía en un estado más profundo e impronunciable. ¡Qué pánico me entró! Hablo de aquella.

Es que ahora siento que me he curado de ese miedo o que yo soy más fuerte que él. Tú ayudas, claro. Tú ayudas con el tiento justo pero ayudas. Tú eres más cauto. Y yo, por supuesto, soy la que más lo estropeó.Entonces decidí hacer un corte sensato (lo sensato siempre puede ser lo conveniente, pero desde luego no suele ser lo conveniente lo que puebla nuestra vida de goce y pasión; aunque tú me convengas, aunque tú me convengas más que nada pero en otros sentidos, en los inconcebibles, y los dos sabemos eso, porque es que hay verdades que no tienen vuelta de hoja; por ejemplo si a lo que aspiro es a crecer y no a quedarme chiquita, como una nuez moscada, aunque estés más lejos que nadie, porque incluso cuando gimes y dices que me sientes, me lo comunica tu voz, que estoy más lejos de ti que lo podría estar de nadie, y sin embargo, eres tú, eres sólo tú… porque quizá precisamente sólo tú reconoces eso de mí). Así que me decidí por restituirle un aire de ironía a la tarde de un domingo aletargado, que se presentaba inalterable como una recta de autovía por la meseta, y por eso pensé en lo que diría, acerca de esto, alguien como Groucho Marx:

”Desearía poder aceptar su amable invitación para tomar el té con pastas, pero el proyecto en sí no es factible, lógico ni sensato. Para empezar, estoy aproximadamente a 5000 kilómetros de distancia y estoy atado por mi secretaria (…) además, está lloviendo afuera y nunca voy a Nueva York cuando está lloviendo. Quedo insinceramente suyo”’Claro, considerando que esa es la respuesta que se le remite a una Academia, que a lo que le había invitado, palpablemente, era a dar una conferencia y me encantaría pero me Encantaría en mayúsculas (ya sabes), tener la oportunidad de sentarme en el centro de la primera fila de una de tus conferencias. No sé, me parece que iba a volver a sentir algo así, como cuando el profe más sexy del instituto no puede quitarte ojo, a ti, que estás en la primera mesa y pendulas con mirada perversa de sus labios a ese prominente bulto situado sobre el lado derecho de su entrepierna, porque no piensa en nada más, mientras te habla en inglés, que en tus ingles y en aquello de cómo sería, bajarse allí mismo la bragueta, agarrarte la cabeza y cerrarte la boca para borrarte esa estúpida sonrisa de suficiencia, y obligarte a que se la chuparas muy despacio delante de toda ese gente… En eso y en los aplausos enfebrecidos de luego.

Porque si el mundo fuera diferente… lo único que debería estar premiado serían esos testimonios de vida heróica y no la pestilente moralidad de siempre. ¿Sabes? Creo que comienza a notárseme que no tengo en la cabeza nada más que sexo. Así que después de todo, aquellos que me gritaban: ‘No eres más que todo culo y tetas’ tenían una razón como un templo y bueno adoré cómo nos reímos los dos de aquello.

Fue nuestra primera risa cómplice, ¿no? Digo al margen del resto del universo. O quiero decir cómo si al margen del mundo se hubiera formado un margen que sólo íbamos a habitar, desde aquel momento, tú y yo.

Cuantos sentimientos complejos recluidos en un instante que podría hasta habérsete pasado desapercibido. Cuantos que caben en una carcajada mutua y conspiradora que une, como no unen ni los contratos más vaticanos. Por lo menos a mí, a ti. Aquí o un poco más allá, dos mensajes tuyos.Y me excita, me excita de sobremanera esa ruptura súbita de tu soledad, esa corrupción cúbica, (la imagen de un cristo hipercubo en un cuadro de Dali), o esa concupiscencia obscena de tu soledad, en la que sólo tú decides si me dejas interferir o no, y en que pautas vas a administrarme; como si tú mismo fueras el homeópata y el paciente holístico y yo una convergente tintura de yodo azul que te aplicas por las arterias, como un contraste, y para contrastarme o contrastarte. Y yo que ni me lo pienso y voy adhiriéndome, con forzosa tenacidad, por las paredes umbrías y solitarias del entramado de retículos y venas de tu interior; como si fuera esa patina que sólo forma el tiempo con años de tiempo, y a la que Tanizaki nos hizo amar porque amó. ¡Pero malditos y huraños linfocitos! Es que yo sé que puedo llegar a entenderme con tus neuronas y células más grises, por más perlas que sean del gris, porque tengo suficiente materia gris y por tanto nácar, con la que mimetizarme a mi misma y contigo yo, y porque pretendo penetrar en tu cerebro como si fuera oxígeno puro y radicales libres, y arrastrada o mecida por esa marea impune de la sangre pero no soporto ese ataque desmedido de tus glóbulos blancos sobre mi cuerpo alejado y ajeno a ti y tu pavor. No me seas inmune amor. Aunque eso último quizá no sea contigo, y sólo esté gritándoselo a ese mar inmisericorde que miro, y en el que habrá quién crea ver aún la presencia atea de un dios que sufre de demencia senil y que por eso nos olvida. ¡Malditos y redentores linfocitos monacales que se subleban contra mí y me golpean con sal y viento en ese mar de aral de la distancia! Ámame y sé mi Capadocia y mis chimeneas de las hadas, por favor. Es que ayer, de alguna manera, también viaje allí en globo. Y volví a verlo todo desde el aire.¡Y que cosas tan extrañas se llegan a escribir en una sobremesa y con esa música de la peli de león de aranoa!, ¿no?

! .. como las princesas que son tan sensibles que .. !

 

¡Llénamelo de leche!

2 Responses to “– ‘TODO ANGEL ES TERRIBLE’ –”


  1. […] – ‘TODO ANGEL ES TERRIBLE’ – […]

  2. Lelaina Pitts Says:

    Cinco minutos cuarenta y cuatro segundos. Acabo de ver el video dos veces porque me encanta. Me encantan los fragmentos que escogiste y me encanta esa película.

    Al salir de trabajar, vuelto y te robo algo ¿vale? :-)

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