– LA LLAMADA DESDE BILBAO –

abril 10, 2007

 

‘El deseo fue lo que me hizo llamarte Cabrón, como te lo llamé aquella tarde y decirte que si nos volvieramos a ver por primera vez te escupiría a los ojos’

KSNDR

 

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He pensado en escribirte miniño y contarte lo que me estaba pasando justo ahora pero luego he pensado que, que no me apetecía hacer exactamente eso. Encerrarme en un correo… donde no se escuche a la otra voz.

Estoy conociendo el deseo ahora. Estoy conociéndolo. Porque esto no es un deseo sólo de amor. El amor no se siente en el coño. En los ovarios. En la matriz. En las sienes. Este es el momento en el que empieza apetecerme llamarte y escucharte hablarme. Porque si fuera yo quien te llamase ahora el sorprendido serías tú. Me dejaste de piedra. Cuando contesté al teléfono. Me dejaste de piedra cuando miré aquel número que no conocía y eras tú. Hacía un día de perros. Y mi biólogo por fin daba señales de vida. Había entrado al estanco. A comprar tabaco y un librito. Había descendido por la calle de ese hombre del que estuve tan enamorada y justo acababa de entrar en un salón de belleza que queda dos portales más arriba a preguntar por la depilación láser. Entonces las dos chicas que había en el mostrador me dijeron que esperase que para eso tenía que verme la dueña y sonó el teléfono. y eras tú. No me lo podía creer. Me dijiste estoy en el Norte. Más de piedra. Pero un poquito más al este, en Bilbao, dijiste. Dijiste que habías recibido mi correo pero que no conocías de nada a ese tipo. Al que se hizo con toda la información pero que no te importaba. Y yo no sabía que decirte. Eras mi esperanza. A quinientos kilometros mi esperanza otra vez. No estabas en el lugar indicado y te dije que bueno que estaba cortada, que no sabía ni que decirte, que había un sillón, que me iba a sentar. La dueña salió me vio hablando. No se que te estaba diciendo. Ah bueno sí, que había cerrado aquí, porque sí. Turbadísima. Turbadísima al teléfono. Y entonces la dueña regresó. Yo me levanté para para que me inspeccionara la zona. Seguí hablando contigo. Tú me dijiste, a ver si nos vemos alguna vez más, claro sí cuando quieras. Cuando quieras, me preguntaste tú. ¿Cuándo quiera? Sí, cuando te apetezca verme me llamas y ya está. Tuve que irme. Tuve que irme de allí. No sé ni como salí. Y sé que deambulé cerca de una hora perdida. Por todas las calles de mi ciudad. Pero sin saber ni qué buscaba ni que quería encontrar. Perdida, perdida . Perdida como aquella mañana en que llegué al parque de milagro. Al parque en el que me esperaba la bandera republicana. Y eso había sido toda una noche. Yo creo que la noche más especial de toda mi vida y bueno quizá era lógico que en ese momento sintiera esa desorientación. Y tuviera que incluso llamar a mi amiga para que me orientara en la calle. Porque me había perdido en el centro de la ciudad pero había sido la noche más especial de mi vida, de la que más me costó separarme. Entonces es logico que sintiera aquella desorientación pero una hora perdida en mi ciudad por una llamada tuya… por sólo una llamada tuya. Me conmocionó Cuanto estaba al teléfono pensaba que se había roto la magia. No fui capaz a reaccionar. No estallé en alegría. Aunque claro con lo que me asegurabas cómo iba a estallar en alegría. Entonces te dije, lo que te repetí supongo, que lo que te dije en ese correo, que todos mis archivos habían sido accesibles para otra persona al menos, y que se había aprovechado de ellos para llegar a mí y por eso me está dando tanto reparo conectar el mp3 al ordenador. Y por eso me estoy pensando tanto lo de enviarte lo último. Aunque lo último que está saliendo de mí es lo mejor. He sido una farsante. Me siento farsante en el deseo. Porque todo palidece, todo palidece, al lado de como te estoy deseando, empezando a desear a ti. A lo mejor eso que te conté noches atrás que dolía no era el Amor. Ese desgarro. Ese profundo desgarro. Insoportable desgarro. A lo mejor sólo era esto. El todavía sostenible, eso acuérdate de lo que te digo… Deseo Físico. De tu polla. De tu cuerpo. De tu saber hacer. De todo tú. Pero no era el Amor. El amor yo no lo concibo si no es mútuo. Creo que esa es la verdad.

2 Responses to “– LA LLAMADA DESDE BILBAO –”

  1. lasalamandra Says:

    One Response to “-8- a mon seul desir -8-”

    1.

    Afortunado el,perdona que no cumpla mi promesa de no molestarte, es que al final te echo de menos, te considero una buena amiga…Sabes estoy obsesionado con una blogger…pufff, es que no pienso más que en ella, al principio creo que ella tambien se interesaba pero ahora …no se. Un abrazo reina, cuidate y se feliz

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    http://odeo.com/audio/11128613/view
    :)
    KSNDR

    An said this on Abril 10th, 2007 at 2:27 pm


  2. […] – LA LLAMADA DESDE BILBAO – – LA LLAMADA DESDE BILBAO – […]

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