– HISTORIAS DE CRONOPIOS Y DE FAMAS –

abril 19, 2007

 

Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los días.

 

Cuando un cronopio canta, las esperanzas y los famas acuden a escucharlo aunque no comprenden mucho su arrebato y en general se muestran algo escandalizados. En medio del corro el cronopio levanta sus bracitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canción del cronopio es Salomé desnuda danzando para los famas y las esperanzas que están ahí boquiabiertos y preguntándose si el señor cura, si las conveniencias. Pero como en el fondo son buenos (los famas son buenos y las esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al cronopio, que se recobra sobresaltado, mira en torno y se pone también a aplaudir, pobrecito.

JULIO CORTAZAR

 

 

LIBRO

La cosa es que la otra tarde ‘miniña’ estuvo muy surrealista y me sorprendió acordándose sin venir casi al pedo (aquí puede usted ir dándose cuenta de que todo es casi, casi esto, casi lo otro, casi lo demás allá…) de los cronopios, de las esperanzas y las famas.

Ese libro no lo había leído yo pero alguien se empeñó en leérselo a ella, subido a su trasero. Así de surrealista fue también esa historia. La que iba a contarle, querido profesor…

Pero yo lo he remediado esta mañana y he disfrutado como una enana en mis mejores momentos con tales inventos; quiero decir los de las esperanzas y las famas. Porque los cronopios (para empezar) fueron otra cosa muy distinta.

Cortazar se encontraba una noche en el teatro de los Champs Elysées, había un concierto que le interesaba mucho y fue solo. Entonces en el entreacto todos salieron a fumar y demás… como él lo cuenta. Y Cortazar se quedó en su butaca y tuvo una de esas visiones que se tienen con los ojos cerrados, o cuando evocas algo que viviste… y en el aire de la sala vio flotar unos objetos cuyo color era verde, como si fueran globos o como sapos, y que se desplazaban en torno a él… y la palabreja le vino simultáneamente con la visión y a la conciencia ya no se le olvidó y no como a ‘miniña’… que aquella noche lo más que sabía era llamarlos cornopios; para gran hilaridad del que se hallaba leyendo como poseído sobre su trasero; porque es disléxica perdida en depende que circunstancias. Sí, e incluso con el lenguaje oral, sobre todo con el que se gasta usted… porque no nos imaginábamos ninguna y eso se lo aseguro casi yo… que en un miembro masculino en erección hubiera tendones tan irresistibles y tan elásticos… como tirantes… tan apetecibles como sabrosamente tirantes, en su dureza endiablada. Perdóneme que le diga también que su polla es como las babas del diablo mismas; que eso sí, no tiene nada que ver con su aspecto de fama, pero es otro cuento de Cortazar, particularmente interesante y que también me devoré hoy al mediodía, con la misma intención y voracidad que si fuera aquel miembro de usted.

Y ahora ya me hago cargo de por qué la otra tarde después de sentirse Ella tan bailarina de caja de música e imaginárselo a usted como muy luchando contra sus necesidades y muy deseándola al mismo tiempo. Deseándola devastadoramente… entendí yo, que fue lo que Ella vio… porque aquello de un hada de las de Titania pegando saltos enfadada en su burbuja, algo enfadada, un poco enfadada con el niño aquel que la miraba: ¡Anda como la está mirando el niño…! -que dijo tan gratamente ella… y luego verla transformarse en sapo verde… no me cuadraba. Así que deduzco que los cronopios deben hacerse evidentes en algún momento a todas las almas sensibles. Y la duda vino justo después, con aquello de qué le querrían decir. Es decir, si la consideraban sólo una patética esperanza y querrían regalarle una manguera roja para que regase sus jardines verdes… por aquello de la sutil perversidad de los cronopios tan ignorada por mí hasta hoy, como su aspecto irreal, pero tan sospechada…

Entonces yo me leo todas las historias que encuentro de esperanzas (las para-vidas), famas (las infra-vidas), profesores de lenguas (los inter-vida o anfitriones) y cronopios ( considerados a sis mismos como ligeramente súper-vida pero más que nada por lo de la poesía que por verdad) y ya me sitúo justo en lo que no soy. O sea, lo que soy. Una cronopia como trató de venderme aquel ‘cronopioinsensibletiradordepelos’ que se subió a mi culo en alguna hora de la noche, en que no me separé de aquel antifaz (de los que te impiden ver nada que no quieras ver; que alguno se imaginará que lo que me puse fue una máscara carnavalesca para disimular y no lo que era: una prenda mágica para no ver demasiado de la letra pequeña del otro y de ahí puede que fuera el pronunciar tan mal; o sea mi dislexia…) Y que risa al tenor de eso. Yo allí con el antifaz, sin despegarme en toda la noche de antifaz, ni para ir al baño, desnudita que tuvo que llevarme él mientras se fascinaba por verme orinar y reír y ser tremendamente feliz; porque claro, aquel cronopio no llevaba antifaz pero ‘miniña’ sabe leer al estilo braille en las felicidades de las carcajadas y las dulzuras de los otros… y por eso mismo también sabe que a usted no lo engatusó con nada; y allí aquel hombre masturbándola mientras Ella se orinaba sobre sus dedos. Y a él luego le hizo enjabonarla y asearla, que eso también es un delicioso placer (sobre todo si no tienes ni idea de cómo será aquel que te esta lavando las partes pudendas como si tuvieras menos de dos años)… y ya verá, ya, por cierto, que fantasía tan ardiente y escabrosa ha tenido ‘miniña’ con eso en una versión más para más mayores, como usted, o para algún otro como usted y no para principiantes, como aquel (si nos oye llamarlo principiante, ya ves…) Bueno y como todos los otros ‘yoyoes’ que hemos conocido. Porque a su lado, el de usted, qué hombre no es un jodido aprendiz en el sexo y aunque usted también fuera un ‘yoyoe’. Por lo menos es usted un ‘yoyoexperto’. Y verá que duro va a resultar ahora después de haberle probado ir por ahí defraudándose por no ser capaz, pero ni de coña, de dar con nada ya no digo igual … pero similar o de semejantes prestaciones… ¿A qué dios habrá que rezar para eso?

Y sí, la mitología aquí viene al caso porque cuando comencé a escribir yo me conformaba con contarle (y no todo lo otro que le iba a contar) casi, que esto de los cronopios y las famas se entiende mejor si uno se pone en el lugar de Cortazar y comprende que lo escribió en su etapa mitológica y que los cíclopes besan de miedo. Cosa que afortunadamente usted no. Que ya era hora de que pudiéramos achacarle algún defecto casi insalvable.

Así que para empezar no está nada mal. Un defecto de los que puntúa 8’88888888888888888888888888888 pero sumado a la enésima potencia de un número igual de 888888888888888888S . ¿Eh? ¿qué tal se le quedó el cuerpo con eso? Porque que sepa que besar me besó usted fatal, hasta que ‘miniña’ no se le resintió y no la besó de verdad. Y es que las cronopias lo del de ‘dementirijillas’ lo llevamos fatal; y nos encanta, sí, espachurrar el tubo de pasta dentífrica por donde nos de la gana. Será porque siempre anda cerca una fama que se encarga luego de solventarlo, ¿o será una esperanza? Porque las esperanzas son tontas, que no es lo mismo eso que el cierto aire de ingenuidad que se respira de algunos cronopios, que por otro lado no son nada compasivos y ni falta que hace. ¡Que se le va a hacer! Una que está muy mal acostumbrada y mientras eso no se acabe, o sea la vida en general… una que no tiene ni la más mínima intención de cambiar.

One Response to “– HISTORIAS DE CRONOPIOS Y DE FAMAS –”

  1. lasalamandra Says:

    1.

    El texto necesita correciones pero yo ahora tengo que irme y ni un minuto para pararme…

    kasandra said this on Abril 19th, 2007 at 3:26 pm (edit)
    2.

    >

    Gracias, muchas gracias. Ha salvado una tarde aburrida e indiferente.

    __________________________________
    ________________________

    Si eso es cierto… que ya he leído la posterior matización … a usted barón, a usted :)
    Por cierto, ¿usted también domina ese braille?
    Curiosidad …
    KSNDR

    El Barón Rojo said this on Abril 19th, 2007 at 7:48 pm (edit)
    3.

    Me refería a esta frase: …sabe leer al estilo braille en las felicidades de las carcajadas y las dulzuras de los otros…

    Que me ha encantado.

    El Barón Rojo said this on Abril 19th, 2007 at 7:48 pm (edit)

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