– del sentimiento de la desesperación –

abril 28, 2007

Vengo de estarme sobre la cama. Tratando de bajar la inflamación de las cervicales. Me he aguantado allí una hora entre mis pensamientos porque ayer me excedí con el cuerpo y no le hice caso a tiempo cuando me dio la señal de retirada. Pero ni el antalgín hizo demasiado efecto, ni yo estoy lo suficientemente cómoda en el estado de quietud para que hoy me apetezca estarme más allí. Y lo que si sucedía es que descubrí que me apetecía contar algunas cosas reales (clarificadoras) para aquí… para kasandra.

A ver, yo siempre he sido muy experimental y siempre he estado muy abierta a experimentar con las Sensaciones. Pero es que no creo en Dios ni por oposición, por supuesto, en el infierno ni en nada así. Sólo creo en la Experiencia. Y a mí la Experiencia me dice que uno nace y que se muere. Y que más allá de la Muerte no hay nada. Y quizás por eso no tengo ninguna prisa de morirme tampoco. Aunque mi amiga dice que siempre lo he tenido muy claro. Y que ya desde el instituto, cuando les decía que yo era una hedonista y que el hedonismo no dejaba de recoger y abarcar a la muerte como una posibilidad más. Es decir algo que contemplaba continuamente. Lo que ocurre es que no he conocido aún el dolor que no me parezca soportable a los cuatro días de existir. O puede que lo que no haya conocido sea el sentimiento de la desesperación más allá de esos cuatro días de los que hablo. Pero es cierto, aunque haya estado muy jodida esa noche, o esas cuatro noches como en esta ocasión… a partir de ahí no sé por qué motivo el umbral del dolor se vuelve aceptable y ya no lo reconozco ni como dolor. Yo que sé, no debo tener carácter para deprimirme tanto. Soy más bien tirando a optimista. Entonces eso tampoco me hace cuidarme más o ser más precavida. No lo considero necesario. No me parece un precio demasiado elevado estarse cuatro días (más bien en sus noches) muy jodida, a cambio de en la experiencia siguiente poder partir de las mismas premisas de siempre. Libremente en busca de la luz de la Experiencia y de, por qué no, su oscuridad.

EXPERIMENTAL

Y eso fue Kasandra, ni más ni menos. La experiencia que surgió de aquella última noche que pasé con Villon. Así que ¿dónde lo había dejado?

KSNDR

 

28. 10. 07… Villon pasa a llamarse Próximo Distante.

4 Responses to “– del sentimiento de la desesperación –”

  1. tugidaq Says:

    .p0rke la kaida no duele si vas aL mar :)

  2. lasalamandra Says:

    No, no duele, asi no duele, claro que no. Pero si no eres un delfin tambien lo puedes pasar mal :)

  3. Nandara Says:

    Hola Ksndr, yo también creo que sólo tenemos una vida y además corta para todo lo que queda por descubrir. Recuerdo una frase, no sé quién la dijo: “la mente es libre, dispara cuando quiere”.
    Incluso en el más absoluto dolor, la mente puede dispersarse.
    Embarazada de mi hija G, asistí a un curso de preparación al parto por HAPTONOMIA, luego me enteré que también se utilizaba en la atención a enfermos terminales.
    Aprendí mucho sobre el control del dolor físico, como intentar controlarlo. En dicho parto, apenas sentí dolor. Pude desviarlo. Mejor dicho, dispersarlo.
    En la actualidad, alguna vez que he sentido atisbo de ansiedad , utilizo lo aprendido y suele funcionar.
    Salud.

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    ____________________________

    Suena muy interesante eso de la Haptonomia, ¿vas a escribir algún artículo sobre eso?

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