SATURDAY – iv –

mayo 21, 2007

– Oye, ¿y entonces tú no escribes poesía?
– No, no lo hago.
– Que raro, ¿no?
– No, a ver si me explico.
En mi opinión para poder escribir poesía tienes que tener antes un conocimiento mágico. Tienes que estar en un estado de inocencia. Por el contrario, lo que yo escribo son especulaciones de la imaginación, historias llenas de incertidumbre, de confusión. Yo escribiendo historias busco… busco llegar algún día a esa inocencia.
– Así que escribirás poesía más adelante…

fragmento de ‘Trece Campanadas’
SUSO DE TORO

vedas

Ando orbitando entre los borradores (hoy ya avejentados) y las lecturas que tenían que remitirme a algún otro. Es ese espacio especular donde nos veo caminar, tomados de la mano, bajo los soportales de la literatura. ¿Ve usted? Ahora me gusta follar así: imaginando el casorio de cuentos hipotéticos e irrisorios que se enlazan como campanadas que dan la fantasmagórica hora. Eso que a otros les inhibe, que otro que no es usted me dijo que le inhibía. Pero ahí es donde reside esa poesía que no me quiero perder. Y si pudiera inplorársela a un oído cauto (el que implora pide con insistencia, fe y lágrimas). A una boca canalla. A una mano incansable. A un murmullo de vocales abiertas, a toda una cala de abierto mar. A una oreja de algas. De algas y de marismas. A su oído enzimático. Eso tan dramático y vertiginoso que fue su oído en mis sustratos A su revolución de bazo (y ahí lo que digo es venga usted en mi auxilio). A una colmena de preciosos besos, vestidos de abeja. A las ramas del tamarindo que aguantaron el peso del lecho y a sus frutos. Hay quien dijo que yo tenía madera de actriz y nosotros que nos disfrutamos como monos, con esa avidez con que los comen los monos del sur de la India, arrebatados por la pulpa y el sabor. A esa montaña perdida en el Himalaya, a la montaña brillante del Karakorum, helada y glacial y tan peligrosa con sus aludes que amenazan la vida de los aventureros del Masherbrum. Al sol rojo y al crepúsculo de aquel ardor en las Gizeh. Mi coito que oscila entre los opacos tules gélidos de las cumbres y los vedas y la necrópolis del calor. Ni siquiera sé apenas cómo mezclar todo lo que ocurre y lo que convive. Pero en la cábala el vaso posee el sentido de tesoro. Así que romperlo sería como aniquilar la vasija que contiene el secreto de todas las metamorfosis por llegar.

One Response to “SATURDAY – iv –”

  1. lasalamandra Says:

    One Response to “SATURDAY – iv -”

    1.

    .komo me hizo voLar ese diaLogo :)
    .niña Luego me dices a mi de k0mpLeja… pero tus Letras se vueLven kada dia mas, mas kompLejas y mas tuyas, más de ti. Y aunke ni di0s sepa lo ke reaLmente kerem0s decir, s0nreiremos :)
    .p0rke est0 aki n0 está p0rke si….
    .besaz0s.

    _______________________________
    _____________________________

    No, eso fijo, que no esta porque si.
    Ayer tuve una Respuesta…
    No ocurren todos los dias.. asi que cuando existen… yo las festejo.
    Sobre lo de que nadie se cosque.. tu te coscas de como evolucionan los sentimientos y yo tambien.
    No es lo mejor? Estar actualizada y estar limpia.
    Triste tal vez pero limpia.
    Contenta pero limpia.
    Creo que a ti te gustaria bastante el libro en el que vive Celia pero yo te diria que te esperases unos años a leerlo :)
    Un besazo.

    tugidaq said this on Mayo 22nd, 2007 at 10:01 pm (edit)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s