– Te lo recuerdo… –

mayo 26, 2007

1. El que, para descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualesquiera otros documentos o efectos personales o intercepte sus telecomunicaciones o utilice artificios técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción del sonido o de la imagen, o de cualquier otra señal de comunicación, será castigado con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses.

mi cuaderno

Un 11 de abril le escribo: todavía no te puedo dar mi palabra de honor de que no te traicionaré :'(

Y dos años más tarde estoy en las mismas. Aunque entonces ignoraba que eso de ir a ocurrir… en mi caso, sucedería desde el primer segundo, desde el primer suspiro, desde antes siquiera de sentir el Abrazo Erótico. Desde mucho antes.

Tan inconcebible como eso; tan clara como oscura, siempre… pero para amarlo a él, para amarlo en condiciones, me compré un cuaderno de inspiración oriental. Ayer. Y mis cuadernos nunca han visto la luz pública y sé que nunca la verán, porque yo no quiero que la vean; otra cosa son mis arreglos… mis seducciones…

Tengo un baúl en cuyo fondo duermen desde hace seis o siete años 17 cuadernos inéditos hasta para mí. E imagino que si lo deseo… hay cabida para 48 más. 48 cuadernos no estériles. Orientales o no.

Mi cuaderno oriental suma 8 y 6 de varios modos, y sus hojas son de un grosor sensato y de un pálido amarillo. Es lo que tiene eso de haber jurado una el juramento de hipócrates a su manera, de haber esperado tanto para hacerlo; pero por eso mismo con cierto peso; y no ser mansa como el agua bendita, ni cordero: escribiré y hablaré sin control y me abstendré de solicitar ninguna opinión sobre ello. Ahora que alguien me ha demostrado que hasta en mí existía un lugar de profunda paz interior. Y un lugar en el que tienen toda la cabida del mundo los delirios insomnes y los diluvios tiernos, y las tormentas; e incluso el Indico vomitando truenos y escupiendo rayos desde la vorágine más feroz.

Hoy contemplo, solitaria, por fin un hermoso y sonriente horizonte azul

P.S: (asquerosamente pragmática) … y a ti se te acabó lo de vulnerar mi intimidad

One Response to “– Te lo recuerdo… –”

  1. lasalamandra Says:

    One Response to “- Te lo recuerdo… -”

    1.

    Saludos guapa,
    A veces creo que la intimidad es un poco extraña, por no decir voluble. En ocasiones no le importa que la visiten, pero de repente le da por decir, ¡hasta aquí! y ni para donde hacerse. Como sea los cuadernos, los papeles, los mensajes están escritos y, en consecuencia, se pueden leer o se podrán leer mientras no desaparezcan. Vaya que la clave, supongo, está en determinar a qué ojos se les permite la complicidad. Besos.

    ____________________
    ___________________________

    Muy de acuerdo contigo querido Óscar. Pero aún asi, hay cosas ya escritas en ese cuaderno y grabadas fuera de la red que seran audidas e insertadas en ese cuaderno que me moriria si cualquiera pudiera leerlas y mira que yo parece que me gasto poco pudor y sin embargo …

    Besos y si la clave esta justo en el guion :)

    Óscar said this on Mayo 29th, 2007 at 2:10 pm (edit)

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