– Versiones imaginarias – ii –

julio 7, 2007

‘En mi alma podrás encontrar muchas mujeres./ La niña, joven, adulta y anciana./ Cómo no ser tantas mujeres/ Si tu alma abarca la mía./ En el libro de mi vida donde escribo/ Con una pluma invisible con cada acto y decisión/…’

– Patricia Chang

kounellis

– KOUNELLIS –

Lo primero es esa voz en estado de trance…

Es curioso lo que puede llegar a surgir de un aposento cannábico compartido por una imagen doble o semejante a ti…

Al día siguiente aunque existen los oídos, como párpados de ciega que podrían callarse, el sonrojo se solapa; porque afortunadamente Una está sola, sigue sola, en el piso de arriba, calentando la sopa en el hornillo y procurando no hacer demasiado ruido, dando apenas pasos, roces… y continúa sola y las criaturas de la imaginación duermen, justo debajo, entre sus delirios o entre las mantas donde naufragan sus madrugadas naufragas …

El frío es terrible. No hay estufa ninguna y el suelo es de madera y cruje. Entonces es el extenso invierno… Menos mal que tengo mantas y ese calientarpiernas del estudio de ellas

Ajax Cassandra

 

Desde luego la Roja, hasta ayer, a mí me tenía muy engañada… ‘Saberlo todo de Kasandra’ -dice. ‘De aquella Kasandra… de sus angustias en el asedio…’ ‘Te volverás a encontrar con tu Señor, Kasandra’ ‘Estás buscando a tu Señor Kasandra’ ‘Estás buscando lo que hubo en Troya’ ‘Ese es tu mito, querida. Y yo soy un oráculo. Yo soy tu Oráculo’ ‘Dilo… dilo… di lo que te diga… Yo no te voy a mentir… Los Oráculos te queremos Kasandra… En serio, Kasandra … Vas a encontrar la manera de no estar condenada. Sólo tienes que convencerlo de que no parta. De que no parta hacia la Muerte’. ‘Tú lo quieres Kasandra, tú lo quieres más que yo. Yo no pertenezco a Nadie… Yo soy como la Mar Vieja Mediterránea, Kasandra. Acuérdate. No es al revés… Me gusta mucho como me cuidas… Me gusta mucho como me cuidas tú. Porque nadie me cuida nada… ¿Sabes lo horrible qué es… tener que montarse la fiesta sola, durante siglos y siglos y siglos… ? Llevaba siglos sin follar. Llevaba siglos sin follar… ‘

 

kounellis

– KOUNELLIS –

Y cómo suspira y se ríe el maldito y perverso Oráculo. Entrecerrado en esa voz inocente del que la otra, Kasandra, no sabe apenas nada.

– Es la esclava perfecta ..

Sigue hablando de Ella mientras le acaricia los rizos del cabello y las facciones relajadas y silenciosas de lejana troyana … menos hermosa, mucho menos… y no se detiene tampoco en los senos. Busca con sus labios los labios dulces por la mermelada del pubis de su hermana y se pierde durante minutos eternos en gemidos.

– Es la esclava perfecta… no sé si me cuenta… o le cuenta ahora a Él. Yo lo sé porque la he visto hacer de todo… de todo… de todo para arrancar el placer… Y sin embargo yo… yo sólo me dejo querer… Sólo si me quieren … Sólo si estoy queriendo… sólo sólo sólo

kounellis

– KOUNELLIS –

Y en ese momento es cuando la descubro… cuando habla del Cándidato…

La Roja tiene una voz dulce, más aguda y vibrante… como de niña…

Pero todo esto es tan contradictorio que no me lo logro explicar.

kounellis

– KOUNELLIS –

 

Las dos dicen de si lo mismo y están convencidas de que Una es la Otra. Y para mí dejan esa primera tarea de reescribir el Mito a cambio de techo y comida… ¿y quién soy yo? La huraña mujer que ocupa la buhardilla de la vieja casa de la rotonda que habitan las dos desde hace meses. María… Porque yo al menos si tengo nombre.