Thomas Bernhard: ‘El frío’

febrero 11, 2008

Thomas Bernhard

’’’…Cuando me despedí de mi madre para ir a Grafenhof, con esa nueva incertidumbre le había leído algunos de mis poemas. Ella había llorado, los dos habíamos llorado. Yo la había abrazado, había hecho la maleta y había desaparecido. ¿La volvería a ver siquiera? Ella tuvo que escuchar mis poemas, yo la había chantajeado, tenía la seguridad de que mis poemas eran buenos, producto de un desesperado de 18 años que, salvo esos poemas, no parecía tener nada más. En aquella época me había refugiado ya en la escritura, no hacía más que escribir, no sé ya, cientos y cientos de poemas, sólo existía cuando escribía, mi abuelo, el escritor, había muerto, ahora tenía que escribir yo, ahora tenía yo la posibilidad de escribir, ahora me atrevía, ahora tenía ese medio para mis fines, al precipitarme en ello con todas mis fuerzas, abusaba del mundo entero, al convertirlo en poemas y, aunque esos poemas no tuviera valor, lo significaban todo para mí, nada significaba más para mí en el mundo, no tenía nada más, sólo la posibilidad de escribir poemas. Por eso fue lo más natural que, antes de despedirme de mi madre, a la que habíamos dejado en casa porque sabíamos lo que significaba entregarla al hospital, le leyera poemas de mi cabeza. No tuvimos fuerzas para decir nada, sólo lloramos y nos apretamos mutuamente las sienes. Mi viaje a Grafenhof a través del oscuro valle del Salzach fue el más opresivo de mi vida. En el equipaje llevaba también un fajo de papeles con mis últimos poemas. Muy pronto, salvo ese fajo de poemas, no tendré nada en el mundo, nada que signifique algo para mí, a lo que pueda aferrarme, había pensado. ¡Tuberculosis! ¡Grafenhof! Y mi madre en un estado desesperado, abandonada por los médicos…

 

El fro

 

Yo entraba en una desesperación, habiendo dejado atrás otra desesperación. Allí donde había llegado, reinaba ya la muerte con la mayor decisión, allí de dónde venía, lo mismo…”’ Pág 37.

Edit. Anagrama

 .

Bernhard tiene 18 años y le han descubierto una sombra en el pulmón. Grafenhof es el nombre de la Muerte, de la Tristeza, del Miedo. Ha perdido a su abuelo. El suceso había ocurrido seis meses antes. Por tanto está aún elaborando el proceso de duelo. La primera vez que la Muerte se nos aproxima te marca profundamente. Y ahora su madre agoniza desahuciada por los médicos. Las inyecciones de morfina se suceden cada hora y nada puede calmar el terrible dolor del cáncer que la devora por dentro. De estas premisas emocionales parte ’El frío’

6 Responses to “Thomas Bernhard: ‘El frío’”

  1. nandara Says:

    Apuntado :)

  2. fiore Says:

    Escritor que tuve en la mira hace tiempo largo.No tenìa muy buenos recuerdos de Austrìa, fue muy crìtico con la sociedad de ese momento y seguro que pesaba en todo eso su historia personal.Un beso

    ______________________
    _______________________

    Yo sólo le leí en este libro pero sé que algún día querré volver a encontrarme con él. Un beso

  3. Rafael Says:

    He leído nueve de las novelas de Thomas Bernhard. No me cansa.

  4. Rafael Says:

    Es extraño.


  5. […] Fuente: Revista Ñ | Imagen: criaturasimaginarias […]


  6. […] Fuente: Revista Ñ | Imagen: criaturasimaginarias […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s