El sentimiento no miente.

marzo 20, 2008

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El Cares

*imagen: – RUTAS DE VIAJES

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Ando a mi aire… Conecto el móvil. Ayer a media tarde le mandé un mensaje a ese hombre que conocí el otro día. De agradecimiento. Sé que con un poco de suerte ”nos haremos colegas”. Yo me enamoro de su perro, un pitbull. Yo ni idea de la marca del perro. Sólo sé que se bajó del maletero del coche y que fue un flechazo.

Antes las flores salvajes de aquel brazo. El mareo. No, no puede ser… Demasiado joven. Pero la turbación es mutua. Nora flipa. Luego a algunos kilómetros, Nora y yo. Llegamos a un pueblo. La guardiacivil en la carretera, y nosotras sin ningún documento (y encima a por maría). En la iglesia están de muerte. Nos metemos en un bar. Estoy esperando a un hombre que no conozco pero parece un buen tío. No sé dónde se escribe eso pero lo noto cuando hablo con él hace meses. Tan diferente del vivo de su amigo. El que ahora tiene otro amigo que me mira, si se me cruza, como si yo fuera la güestia. No es verdad, me basta saberlo. Alguien viene y exclamo: ¡Oh cielos! Da igual lo recibo con cara de agrado. Tosco, burdo, me fulmina. Nora se ríe de mí sin decoro. Eso que hemos ganado. Y entonces sí. Él, sin dientes. Ya me dijo que tenía cita con el dentista. Un colgao, risueño, sincero, dice que se me confunde con Sandra. Por el pelo, por la risa, por lo cachas que estoy. Algo así entendí. ¿Una acampada? Y yo ahí, con la mochila en el maletero, y el saco, y la esterilla. Un regalo me pareció. Por cientodiezeuros, y encima las flores salvajes de su brazo. Equipada. Lo que pasa, que me tira la montaña, pero no quiero sensaciones previas con desconocidos-conocios, por muy sonrientes que sean. Y además Nora, yo alucino, que sí, que nosotras, lo que queremos, es vivir Experiencias. Tiro la cajetilla en la mesa por no matarla y me voy al baño. ¡Para una vez que ”me consigo” un camello! ¿Para quién van a ser luego los problemas cuando la que esté en la montaña sea yo? Me corto, me corto mucho porque no quiero ninguna confusión. Antes no, cierto, pero es que ahora menos… Voy por libre, que se entienda. Y oye, que nos tenemos que ir… Es que vinimos a por la hierba. Si yo sólo quiero un camello. Entonces el perro. Y pienso que yo con ese de amigo… Pero no, es una locura, nadie te presta a su perro para que te lo lleves al Camino, y es como mucho lo que yo quiero. Y que no hay montaña. Y ya empezamos, que me invita a comer en donde existe el queso que canta y la naturaleza más agreste. Y con lo que a mí me gustan las salsas de ese queso… Pero que mira, que ya te dijimos que hoy se venía una amiga de la juventud de ésta. Y ésta quiere que yo esté con ella… No sé, ésta dice que yo con quien tengo mucho que ver es con esa. Y me da miedo que se lleve un palo, porque yo memoria si tengo… pero no se lo digo, porque me llama ahora y parece una niña vibrante por los nervios. Tiene miedo a que la otra no la reconozca. Vete tú a saber lo que se cambia en más de 20 años… Y es que siento que va a ser un Reencuento, y que va a ser bueno para ellas. Y él, hace cinco minutos que la llamó y que por fin se ha comprado una lancha. Se había ido a Galicia y sin tener ni donde amarrarla. Lo que pasa es que Nora no sabe nada, que él se lo ha pensado mucho, y había un primo, y que sí, que me ha hecho caso, y que tira palante… y a vivir. Y que él no se piense que se va a subir a eso, que de eso nada. Y yo pienso que Nora es boba, que no tiene ni idea de lo que se siente al navegar y lo que es abrazo marino, de brisa, salpicaduras y sal para el alma. Vamos que a mí me aparece uno con una lancha y bebo del cielo (o no, depende, probablemente en su caso como ella). Pero eso es aquello del catamarán y O Grove, y esa tarde llamo a mi madre y sé que he llegado al ecuador y estoy feliz y sé que lo voy a superar, que voy a poder con ello, pero luego es que no y me hundo. Con la acción católica hemos topado. Ellos que están muy bien equipados para defender sus falacias y saben donde atacar. Pero tú que tampoco eres manca haces pupa, y también eso duele; que hay muchas miradas y muchos modos de mirar a la solapada suciedad. Y apago el móvil. No quiero recibir más mensajes de nadie. Además ya se lo dije: ‘Dile a tu perro que es mi novio’.

Otro que tenía mala prensa y mira tú que Ojos. Eso sí a los perros no los puede ni ver porque le mordieron de pequeño.

3 Responses to “El sentimiento no miente.”

  1. nandara Says:

    ‘Dile a tu perro que es mi novio’.
    ———————-
    :))))

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    jajajaja :))
    Sí, espero que lo coja.
    Estoy agotada Nandara. No sé por qué pero hoy no puedo con el cuerpo ufff….

  2. nandara Says:

    Bienvenida al club del agotamiento. Llevo casi todas las vacaciones acumulando turnos… y hoy reglosa. Pero ahora nos vamos las niñas y yo a comer con unas compañeras del hospital y luego a tomar helados y karaoke :))))))))
    Descansa mucho :)))

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    Y yo que creí que habías ido a un viaje maravilloso… horror! Para cuándo es ese viaje…
    Pasarlo muy bien :)
    Gracias :)

  3. nandara Says:

    ¿Horror? más bien agotamiento mezclado con gotas de impotencia, pero ya pasó y todo parece un poquito más claro …
    El viaje maravilloso espero que para finales de mayo, cuento los días :)))))))))

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