¿Qué me quieres, amor? … (MANUEL RIVAS & VERMEER)

abril 26, 2008

El plazo finalizó y sólo llegué a leer unas ochenta páginas de ’La ignorancia’ de Kundera; me dio pereza. No fue que no me gustase pero estaba siendo cómo si alguien me repitiera una y otra vez lo mismo; algo cansino y recuerdo que ya me sucedió algo así con ’La identidad’ y la idea más novedosa en este libro me pareció encontrarla al principio, en la figura del amante noruego que se defiende de Irena y de las demás mujeres con su bondad; la bondad como un arma arrojadiza y encubierta para evitar una aproximación más íntima.

’Irena sospechaba que su cuerpo era poco tocado…’

¿Va a aburrirme Kundera a partir de ahora? Bueno y qué si lo hace. Lo más probable es que hasta yo me aburra a mi misma.

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Lo que sí logré ver hasta el final fue ’Otoño Tardío’, una peli del año 1960 de Yasujiro Ozu. Imagínate a ti tragándote ahora una pelí de aquellas españolas de la misma década. una tarde de sábado, en el dvd de tu portátil, sólo que mientras ellos comen tallarines y arroz mil delicias y toman sake … yo me entrego al paquete de pipas blancas con el que prolongo la cena hasta casi dar por finalizada la botella de vino tinto. A veces bebo sola y depende de la época creo que lo hago hasta más de la cuenta; como mi padre… Me parezco demasiado a él, lo sé; en lo peor y para lo peor, sólo que mientras él se agarra los ’güevos’ compulsivamente, yo no encuentro entre mis dedos ’güevos’ que agarrar. Tendrá razón Guernika cuando le digo que no soy consumidora habitual, y que además me los ha prohibido el médico por el colesterol y él dice: ’No es que no te gusten, no. Es que a ti sólo te gustan con algo más’. Una grosería al borde de la pista en una de esas que yo llego sofocada después de haber perdido algún punto (porque he de confesar que pierdo más puntos yo, que los que me ganan; es lo que tiene atacar siempre; te puede salir bien o de puta pena). Pero lo que quiero decir es que él sabe que entre nosotros basta con eso para que un día toque el burro la flauta y se desate en mí una lascivia incontralable. Antes cuando era mucho más joven para mí la regla significaba ese par de días del mes en que me daba por limpiar. Si me veías limpiando a toda hostia por casa era fijo que me había venido la regla, porque a mi limpiar no me gusta, pero no me gusta Nunca. Y luego, cuando comencé a escribir y a tener sexo lo único compulsivo entonces era escribir o follar y en su defecto masturbarme. Quiero decir que yo cuando tengo la regla estoy más salida, y el jueves tenía la regla cuando él me dijo eso.

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The Doors Indian Summer

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Pero antes, antes de que terminase por liarme con Guernika, fui a la biblioteca; el mediodía del viernes antes de la hora del cierre y en la estantería de los dvd, la primera según entras, me llamó la atención un lomo de una carátula que era como un crepusculo naranja ’Indian Summer’. Lo agarro y leo: ’Lucha de una mujer traicionada’.

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Luego en la contraportada: ’Caroline es abandonada en un suntuoso pueblo mientras Oliver, su marido y director de cine, dedica más atención a una bella actriz francesa. Al principio parece algo inocente, pero a los ojos de Caroline la intimidad parece ir más allá entre ambos’. Sí, lo de la peluquería fue inocente, parecía algo inocente pero… ’La imaginación de Caroline empieza a volar de forma tan cruel, que la tortura con fantasías de una aventura entre Marie y Olivier’ ¿Pero y sí esa llamada de la que ella hablaba había sido suya? ¿Y si ella fantaseaba con él y él ya la llamaba para excitarla por teléfono?. Y por eso me la quedé; quizás para verla o para no verla cualquier tarde, quizás para pensar o aprender a no pensar. Y luego me encaminé a una de las estanterías centrales sin dirigirme a ninguna sección en concreto pero había llegado a la de literatura española y por eso decidí buscar alguno de los libros de Susana. Sólo que me equivoqué con su apellido y trataba de encontrarla entre las ’erres’ de Rodríguez, en vez de entre las ’pes’ de Pérez, y entonces fue cuándo vi ese título: ’¿Qué me quieres, amor?’ Él me había escrito eso mismo; lo recuerdo, fue después de preguntarme si tenía alguna posibilidad de besarme aquel sábado…, lo recordé entonces perfectamente y recordé también cómo cuando se lo leí a Nora, ella lo repitió en voz alta: ’¿Amor?’, y las dos tuvimos la misma sensación… ¿por qué de repente aquel ’amor’? No, con lo que a él parecía costarle pronunciar ese tipo de palabras, esas palabras que puede que para los demás no signifiquen nada de tanto abusarlas pero en él … fue una extrañeza, eso me provocó, la sensación de la extrañeza, como si aquella frase tal como había sido escrita se refiriese a algo cifrado, a algo que para la otra persona era algo más que una palabra y que para nosotras, para mí, por supuesto (para Nora no, desde luego pero yo lo hablaba con Nora) era una clave, algo en el camino, que había que descubrir… antes de pasar a la siguiente fase…

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Vermeer, ’la lechera’ y le doy la vuelta y leo en la contraportada: ’Sueño con la primera cereza del verano’ .

En el relato que da título a este libro, un joven cuenta su historia de amor después de fallecer en un ataque frustrado. Era capaz de todo pero no tenía valor para decir ’Te quiero’ . La incomunicación personal en el mundo saturado de información y hechizado por la nueva cacharrería, el gran misterio de las relaciones humanas, es el hilo conductor de ¿Qué me quieres, amor?, con el que Manuel Rivas ha obtenido el premio de Narrativa Torrente Ballester. Son relatos duros, algunos de una dureza extrema, encaramados al dolor y a la soledad, pero dónde emergen la ternura y el humor como el mejor de los amuletos y reductos de humanidad (…) El misterio de la luz de un cuadro, ’La lechera de Vermeer, devuelve al escritor al regazo de la madre. Un niño tiene su mejor aliado y amigo en un televisor portátil. Un joven músico de saxo, encuentra el don de la música en la mirada de una muchacha, en una verbena popular invadida por la niebla… Otro de los relatos, ’la lengua de las mariposas’ (…) y ’En salvaje compañía’ con ¿Qué me quieres, amor? Manuel Rivas nos trae historias sustraídas a la apariencia cotidiana de la vida y escritas con la sensación de quién roza con los dedos las vísceras y la piel del mundo.

Manuel Rivas es gallego y escribe en gallego. Paso páginas. Dedicatoria:

’A Yoyo
que dibuja alpendres para soñar’

¿y qué serán alpendres? ¿y quién será Yoyo? ¿No os sucede eso con las dedicatorias? ¿No os despiertan preguntas? ¿No os dicen ya tanto de lo que os vais a encontrar?

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Por ejemplo, este cuadro se llama ’Nasas entre los alpendres pesqueros’ y es una obra del artista Jorge Alejandro García Armas, también conocido por ’GAJA’… y luego veo un índice y ya bajo el título del primer relato, un poema del trovador medieval Fernando Esquio

Amor, a ti venh’ora queixar
de mía senhor, que te faz enviar
cada u dormio sempre m’espertar
e faz-me de gram coita sofredor.
Pois m’ela nom quere veer nem falar,
que me queres, Amor?

*Amor, a ti vengo ahora a quejarme/ de mi señora, que te envía/ donde yo duermo siempre a despertarme/ y me hace sufridor de tan gran pena/ Ya que ella no me quiere ver ni hablar/ ¿qué me quieres, Amor?

Y paso página y otra vez leo: ’Sueño con la primera cereza del verano’ . Precioso y prosigo:

’Se la doy a ella y se la lleva a la boca, me mira con ojos cálidos, de pecado, mientras hace suya la carne. De repente, me besa y me la devuelve con la boca. Y yo que voy tocado para siempre, el hueso de la cereza todo el día rodando en el teclado de los dientes como una nota musical silvestre.
Por la noche: – Tengo algo para ti, amor.
Dejo en su boca el hueso de la primera cereza.
Pero en realidad ella no me quiere ver ni hablar.
Besa y consuela a mi madre… ’

Y entonces yo abandono mi silencio entrecortado por la respiración agitada entre los anaqueles y me dirijo al mostrador donde las tres bibliotecarias, de pie, siguen hablando de recetas y de comidas. Y sólo les sonrío dulcemente, con levedad. Hoy me callo y no intervengo en su conversación porque prefiero escuchar esos latidos acelerados que cobijo desde hace unos minutos eternos en mi pecho. En días como éste me comporto con mi corazón como si fuera una corneja envuelta en un pañuelo rojo, que se hubiera roto una ala hiriéndosela contra una cornisa o la rama desabrida de un árbol y hubiera ido a dar con mis pies y el suelo.

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Y casi no me lo puedo ni creer; porque cuando busco una imagen para que tú me entiendas… sólo añado Teresa, Corneja, Insoportable levedad del ser, ¿y qué me encuentro? Con algo que pintó Nicoletta, la única artista que quizás sepas que yo he enlazado a mi página y entre la que una y otra vez busco y encuentro cuándo quiero hablarte de ’Nosotros’, de cómo te siento, de lo que siento por ti, de cómo me siento… y por eso sólo les sonrío dulcemente a las mujeres y bajo la vista mientras entrego los libros y los dvd que dejo y los que voy a llevarme, hasta que la amable mujer que me atiende (no sé porqué pero conmigo las bibliotecarias siempre son amables, aunque con muchas personas las haya visto resecas como agujas de pino que llevan semanas caídas por los arrabales del terreno) le dice a una de las otras: ’Mira que portada tan bonita tiene este libro. Es de ese pintor… ¿cómo se llama?’

– Vermeer.

– Sí, qué maravilla. Me fascinan sus cuadros

– Yo éste no es de los que más pero hay dos en concreto… uno el de ’el geógrafo’, ¿lo conoces?

– No creo, que no… ¿Cómo es?

– Bueno, muestra a un hombre joven estudiando un.os mapas junto a una ventana o en actitud de contemplar algo por esa ventana que le distrae del estudio de sus mapas;y va vestido con una túnica de un azul increíble.

– ¡Ah! sí, sí que lo he visto – pero eso ya me lo dice con un descenso del tono de entusiasmo con el comienza la frase… es un entusiasmo decreciente, como quién ha creído ver una luz y luego no era más que una engañosa ilusión óptica, acompañado por una de esas expresiones que delatan en el otro una mezcla de asombro y tal vez hasta de pérdida… porque me temo que la bibliotecaria por un segundo se ha sentido desorientada, como una niña que ha sido cogida por un adulto en una pequeña mentira; y me ha inspirado ternura, sería por la corneja y lo que es la memoria poética, el laberinto de la memoria poética porque entonces yo recuerdo a Francine, una mujer que tal vez ni siquiera existe, una de aquellas amantes suyas, de las que Cecilia B. nos habló durante tantos meses. Cecilia B. decía que Francine o Francesca, no sé ahora, tenía uno de esos rostros bellísimos que Vermeer pintaba, y que para mí siempre son el mismo…

– Sí, el otro no sabría decirte ahora cómo se llama. Pero es un retrato de una mujer joven…

Y ahora la bibliotecaria a la que le gusta Vermeer y yo, sonreímos ambas con dulzura, y también creo que lo hace la otra bibliotecaria, la morena rizosa aunque con menos amplitud y dulzura, la que se ha quedado de pie junto a la pared de las novedades del mes, y parece que piensa en ese mismo instante en algo externo que es del color de los pomelos. Por el ventanal a sus espaldas asoma un parque inglés en un día parcheado de nubarrones y lluvia. Y ella, la bibliotecaria de gafas y pelo caoba , entonces me devuelve mi carné y mi imagen en el tiempo, porque pienso que dentro de unos años me conformaría con ser como esas mujeres… estar aproximándome a la cincuentena con esa dignidad, con esa espléndida madurez y ese lleno interior; porque lo que yo no les descubro, a ninguna, es resto alguno de amargura. Y pienso en Su, y luego pienso en mí, en que por qué narices no me habría hecho bibliotecaria cuando aún quería un trabajo que me hiciese sentir realizada como persona.

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Y luego en la farmacia me compro una crema con oxígeno activo porque Cristina el mes pasado me dijo que tenía la piel de la cara muy desvitalizada y que me vendría bien algo así. Lógico. Nadie me acaricia desde hace un par de meses, y hay días en que me siento frente a este ordenador portátil, como un bebé mono abrazado a una mamá de alambre. Y ya de paso unos comprimidos de Melissa y Valeriana, para esas noches en que tengo que madrugar y no hago carrera de mis neuronas. ¡Venga, dormiros ya, por favor! Pero nada, que maldito el caso que me hacen; ellas venga a pensar en el sexo, y en ese hombre que tanto las estimula con lo que les dice o con lo que les calla; porque con el Hombre del tatuaje a mí me ocurre eso, que me da la sensación de que siempre tengo un montón pendiente de cosas que decirle y por escuchar… y la farmacéutica me aconseja que además repita el mismo tratamiento anticelulítico durante, por lo menos, otro par de meses más: ’Pero es que yo no noto mejoría, ¿sabes? y mira que sigo haciendo deporte…’. Ya, pero los años no perdonan. Di tú, que afortunadamente, en la actualidad no existe ningún Max en mi vida que me lo recuerde a diario. Y por cierto, ahora que me acuerdo de él: nunca he visto tantos caracoles como en ese tramo de calle en el que se sitúa su terraza, y que me obliga a permanecer atenta al asfalto… Y Cristina no tiene hora para mí y quiere dármela para el jueves y el jueves a mí ya no me sirve. También he cancelado la cita improrrogable del viernes; les dije que para junio, que me busquen un hueco para cuando puedan y que pasen a otra en mi lugar, y ahora tendría que llamarla con quince días de antelación por lo menos, para asegurarme y yo con quince días de antelación no podría estar nunca segura de cuándo me voy a querer depilar o no; así que creo que se acabo ’el idilio’ con Cristina, por lo menos hasta que pase el verano… y justo cuando he entrado en la cocina de mi madre y estoy hablando con ella suena el teléfono y es un número muy largo, con muchos dígitos, unos quince, ¡uy! ¿y esto? ¡qué raro! ¿quién será?

– ¿Sí! ¿Dígame?

– Hola, soy Fernando.

– ¿Fernando? ¿Qué Fernando?

– No me conoces ya, ¿eh?

– Pues mira, no; ahora mismo como que no caigo.

– Fernando… -titubeo-

– ¡Ah! Fernando … -madre mía-. Es que verás … ahora estoy aquí en casa de mi madre y… – no sé qué más decirle; es que… ¿qué quiere que le diga yo? Que he escrito todo lo que escrito en días pasados, ¿y me he olvidado definitivamente de él? ¡Joder tío, que estoy enamorada de otro! ¿No te das cuenta? No me puedo ir contigo ni con nadie.

– Bueno, mira, estoy trabajando y ahora entra una llamada por el otro teléfono… te llamo luego, ¿vale?

– Sí, sí claro. Vale, venga adiós Fernando. – pero me ha parecido una excusa; quizás le haya dolido que ni siquiera le reconociese y con suerte se olvida de mí y no me llama más…

Y mi madre: ¿Qué te pasa? – es que me ha visto la cara de circunstancias que tiene que habérseme puesto…

– Nada, ¡que llevo un día de pedidos hoy!. Me ha llamado Guernika ya a primera hora para vernos por la tarde. He recibido noticias de aquel director de banco que vivía en San Andrés (de ’el amo’… sólo que esto no se lo digo a mi madre, ni eso de que besaba tan Bien, porque no le gusta que le hable de sexo a secas) después de ¡ufff!… Si yo creí que se habría casado ya con aquella cantante-enfemera de Málaga pero mira va a ser que no; porque en su página está así como muy enfadado con la malas gentes que se dedican a hacernos perder a los demás el tiempo y y las ganas … y éste hombre era… un tipo muy guapo de Sanabria, que seguro que quiere que follemos ahora que de nuevo tiene piso.

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– ¡Oye! A mí esas cosas no me las digas, ¿entendido?, que ya sabes que no las quiero oír.

– Pero sí es lo que me acabas de preguntar…

– Pues eso no lo quiero saber.

Y al final… aunque estoy deseando que llueva mucho y que Guernika suspenda el torneo y no vuelva a llamarme, hablo con él y pienso que me apetece mucho abrazarme aunque sea un rato como un bebé mono a una mamá de trapo, y quedo con él frente al mismo supermercado de las otras veces y esta vez lo que me pide es que le muerda pero que le muerda en serio, mucho más en serio que las otras veces, a lo salvaje, como si fuera un perro rabioso y llego a tener la sensación de que acabaré arráncándole un pezón y de que terminaré por acostumbrarme y que disgusto: acabará gustándome porque a él le encanta, y también, como cosa nueva, me ha pedido que le muerda la polla, que nunca sé si se escribe con ’y’, que es como me la escribe el amante crepúscular, o con ’ll’ que es como la escribe ’Rafa’

Y bueno la cosa ha estado bastante bien. Ha sido intenso, mucho. Ha habido emociones, fuertes, prolongadas. Fue uno de los hombres más importantes de mi vida en el nivel del sentimiento y cuándo se ha querido tanto como yo le quise … parece que siempre sobrevive a todas las muertes que hemos vivido juntos y por separado.. Algo.

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Y él me dice que en un minuto él puede querer tanto, como lo que otros han querido en veinte años; que una vez se lo escuchó decir a Maritrini, por televisión y que a él le ocurre eso; y yo me he sentido loba y oscura, pero luego también paloma y blanca; y cuándo regresábamos, habremos estado como una hora larga juntos, he aprovechado un semáforo en rojo y me he bajado del coche sin que a él le diera tiempo ni de despedirse, porque de lo que peor recuerdo guardo entre nosotros, ha sido siempre de las despedidas… es que es muy difícil poner un punto y final a lo que sabes de sobra que después de todo no tiene fin y tampoco arreglo; y he echado a correr bajo la lluvia después de sonreírle mientras abría la portezuela para escaparme de lo que más detesto...los ’adiosesgélidossinbesosdeamor’ y los ’estuvobienesteratocontigoprofesor’ y mientras él me dice: ’¿Estás segura de que no te dejas nada?, cómo si fueran una manos que me acarician la frente y no la pregunta de una boca que ya se sabe de sobra la respuesta, y me he subido por unas escaleras de piedra, de las que seguramente él ni sospechaba que existían, y que estaban justo al lado de dónde él se detuvo, y ahí he esperado sin que él me viera a que el semáforo cambiara a verde para verle partir sintiéndose tranquilo con ese ’algo’. ’Algo’, que es cómo llama él a lo que nos ocurre y que no es sexo pero tampoco probablemente fue amor. Y luego he seguido subiendo escaleras y doblando curvas y he aparecido en un poblado de pescadores, oliendo a almendras, porque el semen y el cuerpo de Guernika saben extrañamente a leche de almendras dulces, y la lluvia mojaba y me he sentido contenta, como un bebé mono feliz con su mamá adoptiva de trapo y sus mordiscos de pantera. Y luego he cenado copiosamente con mi madre y hemos bebido lambrusco y luego, después de la caminata nocturna de regreso a casa, he seguido buscando respuestas y me he leído es primer relato de Manuel Rivas: ’¿Qué me quieres, amor?’. Y lo he visto claro:

Tienes ojos cálidos, de pecado, y la boca entreabierta.
Sueño con la primera cereza del verano

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¿Será esto a lo que los psicólogos llaman ’insight’? El autor, al escribir, no estaba pensando en ninguna otra mujer que no fuera esta muchacha del cuadro, ‘la muchacha de ’la perla’. Ese rostro que para mí siempre es el mismo cuándo pienso en Vermeer… un rostro del que no se conoce ni el nombre.

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7 Responses to “¿Qué me quieres, amor? … (MANUEL RIVAS & VERMEER)”


  1. […] … como los niños con un cuchillo, y se lastiman. […]


  2. […] .C.O.N.V.E.R.S.A.C.I.O.N. – ¿Qué me quieres, amo… en – El geógrafo – (1668-1669) – …No lo olvides nunca:… en – El supuesto maltrato y […]

  3. COMENTARIOS A ESTE POST EN SU MOMENTO Says:

    Autor: LeeTamargo
    …Cuánto mejor así, Imaginate: sin mordazas, con la inocencia en el horizonte!…
    SALUDANDO:
    LeeTamargo.-

    Fecha: 15/05/2005 12:45.

    Autor: Ardi
    Perdóname, Imagínate, pero hoy estoy en actitud receptiva. Quiero decir: esperaré a que tú hagas el comentario, Porque me intriga, además, cuál es esa imagen y esa pregunta sobre las que crees haber descubierto alguna cosa… :o

    Fecha: 15/05/2005 16:43.

    Autor: En este post antes de escribir el comentario sólo existía este paréntesis y un cuadro de una mujer joven con turbante
    *(hoy sí, una de las imágenes de este post que espera por un comentario… de todas formas ¿te sugiere algo? hay una imagen y una pregunta sobre la que yo creo haber descubierto algo )

    15/05/2005 03:14. Tema: sin tema. . .

    ¡¡

    Autor: un apunte (imaginate)
    En este relato ‘¿Qué me quieres, amor?’ la perra del protagonista se llama ‘la perla’ y está escrita en cursiva.

    Y un fragmento:

    ‘En ese momento tenía la sensación de que era la Perla la que sostenía la correa para sacarme a pasear’

    Fecha: 15/05/2005 22:22.

    Autor: el otro apunte (imaginate)
    Tracy Chevalier, novelo este cuadro: ‘la joven de la perla’. Es decir se inventó una ficción, de la que también se filmó una película

    http://www.cineybso.com/cine/res/l/cine_res_la_joven_de_la_perla.htm

    Fecha: 15/05/2005 22:26.

    Autor: salva
    Me ha gustado esta expresión: “y parece que piensa en ese mismo instante en algo externo que es del color de los pomelos”, me parece una ocurrencia muy buena.

    (Y sigo sin saber que desea la chica de los ojos vendados :)

    Fecha: 16/05/2005 00:38.

    Autor: imaginate a salva
    Sí a mí también me gustó encontrar esa expresión para aquella expresión de la mujer

    un beso

    Fecha: 16/05/2005 00:40.

    Autor: PaquiLou
    Lunes,por la mañana, atenta te leo, me arrastras a tu blog, este post, leo y leo…y me envuelvo en todo el contexto, un rio de sal, y un barco húndido en el desierto…recorres descalza tu linea la que separa imaginate de lo que conozco de tí…y no podría por más que lo intentara, reconocer que existes…las demás palabras de mi “eterna” expresión, ya las conoces para no volverme demasiado pesada…( ya nos vamos conociendo) Un beso andaluz.

    Fecha: 16/05/2005 09:45.

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    Autor: Su
    La lengua de las Mariposas me gustó mucho, ví la peli porque no sé que me pasó con el libro que fui incapaz…

    Yo con la regla, lloro (sii, má todavía ;-) y limpio). No soporto el sexo con la regla.

    Sobre Pablo :-) Y sobre Fernando… jajajaj.

    Un beso muy fuerte.

    Fecha: 16/05/2005 10:39.

    Autor: LeeTamargo
    …De Manuel Rivas leí “Ella, maldita alma”; eso sí, traducido al castellano. Es galleguiño, sí, sabe dibujar sentires y situaciones y escribe directo, sobre temas cotidianos de anteayer o de hace un rato. Sus relatos se dejan leer bien, notarás diferencia con estar atada a Kundera.
    Gracias a ti he descubierto las pinturas de Nicoletta; para disfrutar, Imaginate!
    SALUDANDO: LeeTamargo.-

    Fecha: 16/05/2005 12:15.

    Autor: Androgen
    Hoy lo que más me ha impactado son estas palabras:
    “Y luego en la farmacia me compro una crema con oxígeno activo porque Cristina el mes pasado me dijo que tenía la piel de la cara muy desvitalizada y que me vendría bien algo así. Lógico. Nadie me acaricia desde hace un par de meses, y hay días en que me siento frente a este ordenador portátil, como un bebé mono abrazado a una mamá de alambre.”
    Me impacta la falta de caricias (ya he dicho que soy mucho de caricias, por eso me estremece el entender el efecto de la falta de las mismas) y la imagen del monito, porque en la enciclopedia que siempre hemos tenido en casa por no comprar otra (es del 75, imaginaos lo desfasado que ando) sale esa imagen, la del minoto agarrado a una muñeca de alambre con carita de mono, una tetilla y un pequeño calentador dentro para que no este fría. Y el monito está dibujado con una cara muestra sorpresa, desvalimiento y tristeza. No creo que fuera la intención del dibujante pero así le quedó.

    Un abrazo Imaginate. Uno largo.

    Fecha: 16/05/2005 13:53.

    Autor: Polen
    Me ha fascinado Nicoletta… gracias

    Fecha: 16/05/2005 22:45.

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    Autor: Rafael
    Alpendres son los almacenes en donde los pescadores y los labradores guardan sus harramientas de trabajo. Pueden ser cobertizos pequeños o naves mas grandes. Eso es lo que son alpendres.
    Alpendres son almacenes en donde guardamos nuestras cosas, nuestros recuerdos, nuestros amores y nuestras vidas. Son los espacios dedicados a conservar lo que nos sale de dentro. Hay blogs que son muy alpendres y hay herramientas dentro de ellos que sirven para trabajar las vidas de otros.
    Tu blog es un alpendre.
    Eso es lo que es un alpendre.
    Te lo dice un gallego.

    Fecha: 17/05/2005 08:34.

    Autor: imaginate a paqui
    Me parece belllísimo esto que me has escrito hoy… de verdad… y si te soy sincera te prefiero cuando te cantas a ti misma, cuando dejas que algo habla de ti y no de mí… yo ya sé de veras… pero ahora lo que más me gustaría sería que llegaras a sentir todo eso que me dices por ti…

    un beso

    Fecha: 17/05/2005 09:34.

    Autor: imaginate a Androgen
    Querido Androgen me temo que sí… que esa fue exactamente la intención del dibujante. Hace muchos años leí un experimento que se hizo con unos bebés monos y me impactó … pero Luis Muiño en Amantis lo cuenta de una manera maravillosa en un post que escribió el mes pasado, deberías leerlo, porque contado así impacta aún más

    Un abrazo :)

    Fecha: 17/05/2005 09:38.

    Autor: imaginate a Rafael
    Estimado Rafael no creí que tú ibas a escribir hoy aquí… Te cuento por qué…

    Mis amigos y mis amigos virtuales, los que hace tiempo qué me escriben saben de sobra que esa que escribe al principio de este largo texto también soy yo, y han sabido quererme incluso cuando me muestro cómo un ser despreciable pero las personas que llegais de repente y no me conocéis… llegáis a mí sin saber que eso también soy yo, la que un momento dado puede ser poética y profunda y espiritual y trascendente… siendo sólo descarnada, y siendo desgarradoramente banal pero yo estoy integrada, creo que he conciliado mis opuestos o por lo menos eso intento día a día y he tenido la gran suerte de conocer aquí a gente que ha sabido quererme realmente a mí, no a una imagen bonita, a esa mujer velada tras las cortinas de una lluvia de hermosas palabras… por eso no creí que tú fueras a escribir aquí, creí que sólo soportarías verla a ella y que algo iba a romperse … pero era sólo una imagen aunque nunca una ilusión… por eso me ha maravillado tu comentario, porque resulta que me he imagino que te ha costado encajar mi crudeza pero has sabido transmitirme con tu comentario que me la entendías perfectamente

    un beso

    Fecha: 17/05/2005 09:51.

    Autor: imaginate
    Retirar la penúltima fotografía

    Fecha: 24/09/2005 10:49.

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    Autor: Olivia
    Disculpa la molestia, pero, ¿de quién es la canción que acompaña la página? Me encantó y te agradecería mucho la información.

    Un saludo y hasta luego.

    Gracias de ante mano.

    Niña Azul

    Fecha: 19/04/2006 23:42.

    Autor: sabbat
    Te dejo el link donde yo la encontré aquí :)

    http://www.musicexpress.com.br/Artista.asp?Artista=214

    Fecha: 19/04/2006 23:51.

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    Autor: javier
    Saludos, Soy javi, 21 años estudiante de Filología Hispánica, Zaragoza. El caso es q te dejo mensaje aquí porque estoy haciendo un tabajo monográfico sobre ese cuento. Te agradezco la información de los versos de Esquio puesto q en mi edición de ¿Qué me quieres amor? (de bolsillo) no está el poema. El resto de los cuentos me gustaron pero sigo prefiriendo a Cortázar, seguro que ya le conocerás y, es más, seguro q te gustará. Y además lees a Kundera?? jjaaja nos llevaríamos bien tu y yo. Nada mas, un saludo y gracias de nuevo.

    Fecha: 16/05/2006 18:27.

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    Autor: LUCAS
    Curioso. He caido aqui buscando en google “la primera cereza del verano” despues de citarlo en una postal, y me encuentro una madeja de realidad inteligente.
    Primero: el modo en que encuentras el codigo para descifrar ese mensaje. Alguien que cita a Rivas no debería ser malo del todo. O tal vez lo sea demasiado, no lo sé.
    Segundo: La descripción de la biblioteca, encaja de modo exacto en la de mi ciudad (en obras, donde siempre llueve). Los dvd’s, con la colección de clasicos japoneses a la derecha de la puerta, literatura española en el centro, despues de ciencias sociales y antes de la lieratura barbara (creo que Rivas estaba a la derecha, ¿no?), las 3 bibliotecarias entre las novedades y la musica. Casi sabia de que escalera hablabas, pero despues me ha descolocado el poblado marinero, a no ser que sea Posanto.
    Tercero: genial la relación entre el relato de “Qué me quieres amor” y el cuadro de “La joven de la perla”. Podria leer ese libro otras cien veces sin cansarme de el.
    Genial la identificación con Teresa, no recordaba a ese personaje, y no sé por qué, pero la historia de “Indian summer” me recordó a “La insoportable levedad del ser”

    Fecha: 24/06/2006 23:58.

  4. Juan Says:

    La única circunstancia que podría igualar la situación sería que yo naciese de ti, aprender la una del otro y viceversa.
    Hay aquí un camino precioso y enriquecedor.

    __________________________
    _________________________

    Entonces nos vemos en el Camino… seguro que tú sabes encontrarme. Sonrisas para ti .~)

  5. Maria Says:

    No lo leí todo… como me pasa últimamente… no leo nada completo, pero… encuentro lo que quiero leer…
    “eso también soy yo, la que un momento dado puede ser poética y profunda y espiritual y trascendente… siendo sólo descarnada, y siendo desgarradoramente banal pero yo estoy integrada, creo que he conciliado mis opuestos o por lo menos eso intento día a día”
    Es que no sos sólo descarnada y desgarradoramente banal… sos la integración de todo… todo lo que decís, y lo bueno… es que lo tenés presente y LO DECIS !!!
    Integrar las dos partes, los opuestos, para SER QUIEN EN REALIDAD UNO ES
    Te quiero mucho.
    Besotes millones
    Este es tu camino de Santiango…

    __________________________
    ________________________

    No María, ya no pienso lo mismo de mí. De hecho trabajo mucho para no tener que pensarlo más :)
    Pero no, este no es mi Camino, la realidad virtual nunca puede sustituir al Camino de la Vida… yo aquí no siento, ni un poco… Es como un anestésico. Sin embargo, piso con un pie la calle y me siento entera. Pero fue un camino ;)
    Un abrazo.

  6. Nandara Says:

    Manuel Rivas…
    En persona, lo ví/sentí/escuché una vez en la Feria del libro en Madrid, es cantarín, la voz musical y fresca, alegre, parlanchín. Me pareció una persona viva, muy sensible y tierno.
    De la estirpe de la libertad…
    Leí el libro hace años y me gustó porque invitaba, como bien apuntas en el post, a encontrar respuestas. Á continuación escribo las palabras que encontré en el libro para buscar el significado.

    Tilonorrinco.
    Gándaras.
    Laxeiro.
    Lareira.
    Cabrilleo.
    Gaia.
    Camilo Nogueira.

    ______________________
    _______________________

    Bueno yo creo que me sé la de tilonorrinco y la de Gaia :))
    Y de las otras… me imagino algo.
    Un abrazo ;)


  7. Great information. Keep up the great work. I love yahoo.

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