APRENDIENDO A CONVIVIR CON LA AGRESIVIDAD…

mayo 26, 2008

.

pANTERA

.

Dice Sasportas… Mientras que algunos psicólogos sostienen que la agresividad no es innata y que sólo se desarrolla cuando experimentamos la frustración de no ver satisfechas nuestras necesidades en la infancia, yo creo que sí lo es, es decir, que todos estamos equipados desde el nacimiento con cierta cantidad de agresividad. Algunas personas nacen con un impulso agresivo más fuerte que otras (es probable que esto se deba  a factores hereditarios y constitucionales, y quien quiera pensar en el Karma y en vidas pasadas… le encontrará ese tipo de explicaciones), pero todos tenemos cierto grado de agresividad innata.

El impulso sexual es innato y sirve a un propósito vital, ya que sin él no estaríamos aquí. Por consiguiente, si la agresividad es también un componente innato de nuestro equipamiento biológico, del mismo modo debe responder a un propósito.

Según Clara Thompson, todos nacemos con una saludable y fundamental agresividad que nos impulsa a crecer y a dominar la vida. Y añade, con toda razón, que si es le bloquea o se la suprime, esta agresividad terminará por volverse negativa o peligrosa.

* Clara Thompson, Interpersonal Psychoanlyssis, Basic Books, Nueva York, 1964.

La expresión malsana de la agresividad, lamentablemente, prevalece muchísimo; no necesitáis más que ver los telediarios para comprobar cuanta gente se mata, se tortura y mutila cada día, sigue diciendo Sasportas. Creo que si podemos encontrar canales constructivos para esa energía agresiva, y usarla poniéndola al servicio de nuestro propio desarrollo, para cultivar una mayor parte de nuestras potencialidades y recursos, y para dominar la vida en general, es menos probable que se manifieste de forma negativa. Si tenemos salidas positivas para nuestros impulsos agresivos y manejamos con destreza cualquier asomo de cólera o de hostilidad que sintamos, estamos haciendo la parte que nos corresponde para ayudar a reducir las formas negativas de agresividad que hay en la atmósfera. Quizá no lleguemos a ser de los que cometen asesinatos y otras atrocidades, pero si nos empeñamos en cultivar resentimientos y no canalizamos nuestra agresividad innata hacia salidas constructivas, somos culpables de aumentar la cantidad de violencia  y hostilidad que se van acumulando en el aire.

Y sigue diciendo: En este momento estoy pensando en términos junguianos:

si negamos o reprimimos algo en nosotros, otra persona lo expresará en nuestro lugar.

En el mundo pasan cosas horribles, y eso me hace pensar que somos muchos los que no tenemos una buena relación con nuestros propios impulsos agresivos. Como ya he dicho, puede que no salgamos por ahí a violar ni a saquear a nadie, pero es posible que nuestra hostilidad y nuestra frustración no elaboradas y la agresividad primordial que no llegamos a canalizar estén contribuyendo a la cantidad de brutalidades, crímenes y otras formas de delincuencia que hay en el mundo…

¿Algo está en el aire? Los rayos ultravioletas existen a pesar de que nosotros no los veamos. Hoy la ciencia los mide. Pero acaso no existían antes de que alguien inventara una forma de demostrar su existencia? Eso me pregunto yo.

One Response to “APRENDIENDO A CONVIVIR CON LA AGRESIVIDAD…”


  1. […] ♦ APRENDIENDO A CONVIVIR CON LA AGRESIVIDAD… Mayo 26, 2008 […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s