fdo: una bruja hermosa

junio 6, 2008

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mOrgana

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Estoy hablando con alguien que trata de explicarme que no debo sentirme presionada para ser ”fascinante”, que eso no depende de mí (como tampoco sentirse ”cobarde” depende de otros). Como fascinante o cobarde te clasifican, te rotulan, te tildan. A lo mejor para el otro eres fascinante hagas lo que hagas. Por ejemplo klaus, dice que yo lo soy, y le conozco. Si lo dice es porque lo siente. Klaus siempre siente lo que dice. Y por ejemplo tú para mí nunca fuiste cobarde. Traté de explicártelo. No llamamos cobardía a lo mismo. O sí, precisamente sí. ¿Quieres saber algo? Tú conoces los conceptos, los barajas, las máximas, los nombres… y yo antes de saber siquiera que lo son… ya he puesto todo eso en práctica. Siempre ha sido así. Atrevida pero eso no significa que no se sea también cobarde… Y luego está aquello de que no le saqué tanto jugo como tú al tecnicolor de la pantalla. ¿Recuerdas lo que te dije en el taxi? ‘Yo quiero vivir como en las películas. Y mírame aquí contigo: ahora estoy en una’. Me daba igual ser la protagonista principal, que un secundario, que un extra, que el director, que el script de rodaje, o cuantos más papeles integrados en mí mejor, como Eastwood cuando se actúa y se dirige. Y a ver, en ese momento no, en ese momento era mi papel, actuaba mi papel estelar, sólo eso. Esa era la sensación. No dirigía. ¡Joder! en serio, allí mirándote a los ojos y preguntándote que veías reflejado en mis pupilas… era lo que sentía: ‘A mí reflejado en ellas, y me gusta’, dijiste. Para que me entiendas amo la sensación de estar involucrada en las cosas (ya sé que para ti no es necesario). Y cuando no quiero saber nada de la historia. No actúo. Me niego. Me retiro. No me pagan por ello. Tampoco dirijo. Sólo me quedo con los papeles que me gustan y si no me gustan y no me queda más remedio que quedarme… les doy vueltas hasta ponerlos como a mí me gustan. Trato de re-escribir el guión. De hecho casi todos me los escribo yo, hasta dónde puedo, claro… luego entra ‘el otro’ en acción y no queda más remedio que escribirlos sobre la marcha, y si estoy de suerte como contigo… de colaborar, por fin. Y en ese sentido amaba en futuro ”nuestra literatura”. Creo que tú no lo entendiste, que lo entendiste de otra manera o bueno que no tenías tiempo para eso, para salirte del guión que te habías prefijado hacia tiempo. Pero ‘eso’ lo comprendí a los pocos días. Fue un hachazo supongo y no lo supe encajar. Pero lo que quería explicarte es que yo no me conformo con tirarme en una butaca y ‘hale’… a ver mundo, o arte, o cine. No, yo fui más de aprender por mi misma. De ser ‘Alicia’ tal como la imaginó Dodgson en su esquizofrenia (¿lo era? ¿era esquizofrénico?) y luego Balthus. De deducir en mis propias carnes. De dilucidar entre los jugos y los aromas de la carne del otro y la propia, no había sexos al principio, había un sólo sexo, el mío que sentía indistintamente el deseo palpitando por entre los labios de los hombres o los de las mujeres, había montes de venus y pollas porque los coños como tales no existían entonces, todavía… y aprendí a sorberlos entre las hierbas del prado, cazando angelitos y grillos, a esa temprana edad, o paladeando el néctar de las flores moradas del trébol, y metiéndomelos entre las piernas (hablo de los sexos, de las manos, de las bocas), en aquel triángulo que se elevaba ente los muros de las casas de los administradores y el huerto de la Riala, y en la penumbra del portal que venía después de la aceras rota y pintada con el polvo blanco de las tizas de los cascayos. En mi tierra a la rayuela se la llama así.

Luego te explico eso si acaso, lo que quería decirte, que la primera que huye de … fui yo, soy yo, he sido yo. A ver si descubro la manera y te escribo y te lo explico. Aunque mejor no. Me aterra volver a escribirte desde tu última carta… y me pregunto si eso era lo que querías conseguir o si será sólo que estoy equivocada…

– Lo sé… supongo que sabes lo que ocurre, uno se hace daño con algo y luego ya es cómo si se quedara resentido por un tiempo… hasta que lo olvida…

Esa persona está preocupada por mí ( ahora piensa que no quiere que me sienta mal) pero no sabe aún que no debe preocuparse… en realidad nada de lo que ocurre tiene que ver con él, ni tendrá que ver con él y además es mucho mejor para él que nunca se preocupe… esa preocupación es como una trampa.

– Yo me voy a sentir un poco mal hasta que lo olvide… es una putada pero es así :)

Y hablamos del tiempo de la gestión del tiempo y los objetivos

– Mi único objetivo en la vida, mi único objetivo definido es comprenderme

Él dice que le gusta comprender a otras personas sin que ello signifique conocerse mejor así, a mí, por ejemplo pero dice que soy muy difícil y entreparéntesis que por eso puedo ser ”fascinante”

– No se puede conocer a una persona que lo único que hace es estar en contacto con sus emociones.

Entonces dice que lo seguiría siendo igual aunque lograra conocerme

– Cuando descubres que la chica sólo se mueve por ventoleras se acabó la historia. A ver, parece que me quejo pero a mí me gusta ser así.

Entonces me pregunta por que relaciono ”conocer” con una historia

– Porque venía pensándolo por el camino. Sólo he tenido historias, a veces instantes

Pero él insiste en que no quiere conocerme de forma íntima, lo que quiere es entender cómo pienso

– No sé me puede’ ‘no conocer’ de forma no íntima. Eso es lo que trato de explicarte. Yo pienso en función de las emociones. Puedo pensar cualquier cosa. Tengo tres o cuatro líneas de las que no me salgo… éticas

Aunque él vuelve a matizar que lo que quería decir es que las emociones no tienen por qué ir unidas a relaciones de pareja o cosas así

– No, no las emociones soy yo. Soy una emoción en movimiento. Están todo el rato. Me baso en ellas para todo. Todo el tiempo me estoy preguntando cómo te sientes con respecto a esto. Todo el tiempo estoy actualizada

¿Comó me siento ahora con respecto a esto?… Ahora estoy medianamente cómoda. Ya sabes que cuando dejo de estarlo me voy. Pero más o menos siempre regreso, ¿no? Entonces eso debe ser un bien. Me siento bien. Libre. Empiezo a sentirme libre.

Entonces me dice que no sabe identificar cuándo me voy porque simplemente tengo que irme o cuando lo hago porque quiero desconectar…

No, nunca me voy porque simplemente tengo que irme. A no ser dos o tres veces. Ha sonado el teléfono y me dijeron algo y dije sí y entonces me fui. Pero normalmente me quedo mientras algo no me dice que me vaya. A veces sí, a veces me haces sentir incómoda pero una noche recuerdo que estuve muchas horas aquí…

Otra pregunta

– No, nunca me lo he preguntado. Pero no, no es porque me hagas muchas preguntas. Nunca se pregunta bastante. Me siento incómoda cuando tengo la sensación de que estoy perdiendo el tiempo. Es una sensación que detesto (otra cosa que destesto ;)) Entonces como soy muy poco cortés. Pues en el momento que lo experimento, que querría estar en otro lado… o a solas, me abro. Me pasa todo el rato eso pero en la calle también.

Entonces él dice que no entiende por qué pero que me lo nota, que él me lo nota por este medio y dice que puede que haya desarrollado una percepción extra …

Yo también noto esas cosas por regla general

(No sé quizás, ahora, a parte de las inteligencias de siempre, de las tradicionales, algunos estemos desarrollando también una inteligencia ”virtual”, para lo virtual y que sería específica de este medio en el que nos encontramos, un nuevo sentido: la intución virtual

Pero él dice que luego lee lo que he escrito y que no hay nada que indique mi incomodidad

(ahora bien, tú ya has podido leer en el post anterior lo que ocurre, cuando explico que es exactamente lo que me está sucediendo por dentro, cuál es el problema… Me molesta (me enferma) esa ”necesidad de entenderme”, de desentrañarme deberían decir más bien, se ajusta más a la realidad (creo que hay algo morboso en ello), y sé que algunas personas, hombres la mayoría, han experimentado a lo largo de estos años el mismo tipo de ”interés encomiable”, pero eso siempre me produjo lo mismo, y en todos los casos, no hubo excepciones… aunque tal vez debería halagarme pero no lo hace, al contrario me desagrada; quiero ser conocida sólo por aquel a quién yo desee conocer, con el mismo énfasis, es lo justo, quiero ser conocida en el contexto de una relación íntima (soy muy íntima, lo desesperadamente personal) … cuando yo me entregue, cuando yo experimente esa necesidad de la entrega, que no sé en ti pero en mí es infinita… para mí el conocimiento es fuerza, es Amor, es depositarse en otro y por tanto es conferir poder al otro (así que es mejor asegurarse de que éste no va a ser mal utilizado, y sólo el verdadero afecto nos lo garantiza)… o quiero ser conocida en todo caso hasta dónde yo quiera, hasta dónde yo deje ver, o traslucir o como ahora que vuelvo a tenderlo todo a la vista porque las circunstancias de los últimos dos meses han convertido esta bitácora en el único lugar posible para la confidencia… )

No sé, imagino que no tiene nada de misterioso, debe ser por las pausas,, los tempos… pero es curioso como ayer, noté claramente que estabas sufriendo y no lo entendía, la verdad

Ayuda la cámara en esto… a ver, con la cámara aprendes a relacionar el estado de ánimo de la persona con sus ritmos, aquella vez que pasamos tantas horas fue suficiente

Seguramente

Yo sé que contigo eso no funciona porque eres diferente a mí. Y ayer no estaba sufriendo todo el rato. Fue al final

No, no, eso, no todo el rato. Hubo un cambio de repente. ¿Qué no funciona?

Aquí está… lo mismo que Klaus dijo haber experimentado aquella segunda noche:

Follé como sentí.Unas horas despacio. Con ternura mas allá de las fronteras de nuestros cuerpos. Ella me miraba. Y me abrazaba. En ese instante fui feliz. Seguimos follando algo mas fuerte. Quiso que entrara en su culo. Y yo quise también. Le hice algo de daño. Pero ella no quiso que saliera. La olía. La veía de colores. A veces verde. A veces Azul. Casi siempre en un mar verde azulado. O azul verdoso. Quién sabe. La abracé para mí. Klaus, el viejo marino novato, el luchador que quería ser poeta, caía por las laderas de esa mujer. Y cuando paramos. Cuando la ternura se mantenía en el aire decidimos cenar. Recuerdo que lo decidí yo aunque eso no importa. Y comimos esa comida china. Del restaurante donde va con su marido. Esa comida china. Y ella aprendió a comer con palillos para que no le tirara la comida encima cuando lo hacía para ella. Comimos Raviolis. Y me gustó mirarla. (…) Entonces sucedió algo. Unas sombras. Dejó de haber ese cable de conexión. Ella fue al baño de aquel hotel y vino con una cara distinta. Acababa de dejarnos. A ella y a mi. No supe qué quería. No Supe rescatarla. Volví a la vez del antifaz y recordé lo que me había dicho que le gustó. Acerqué los condones, desleales mil veces. Y la acaricié. Y no supe ver su ternura. O quizá ya no la tenía. Y comenzamos un baile parecido a follar. Pero no, ella no quería eso. Pero no me lo dijo. Se lo dijo a alguien que paseaba por la habitación. Quizá era ella escapando. No supe por qué. Y le tiré del pelo mientras follabamos por que a ella le habia gustado antes. Había algo de desesperación. En mí. Quizá en ella también. Y me dijo que quería dormir. Pero yo también quería dormir. Con ella. Por un instante le vi a ella ganas de salir corriendo. Pero ella sabe que podía hacerlo y no lo hizo. Y conjuré al diablo para volver a la playa de san lorenzo. Me había llevado las zapatillas de Running. Me hubiera gustado no estar. Sabía que ya no era capaz. Y la quise en un abrazo eterno que duró toda la noche. Ella durmió poco. Yo algo más. No se separó y pensé que allí estaba el centro.

Tú aquí eres mucho más abierto que yo. Y cuando estás abierto… simplemente estás receptivo… Otra de las cosas que me ocurren contigo es que no voy a utilizar ninguna de nuestras conversaciones porque te respeto y sé que tú no querrías eso. Sería una falta de lealtad. He aceptado eso. Es a la única persona que se lo he aceptado

(Y aquí está el problema. No quiero hacerlo. Me estoy sintiendo presionada por esta excepción que hago. No deseo hacerla. No deseo que él sea diferente a los demás. No me ha dado nada diferente a los demás. No deseo que me dé nada diferente. No sé por qué me he visto comprometida y no quiero sentirme así. Me pesa. Es una losa. Por eso no me siento cómoda a veces. Ni siquiera he mantenido este nivel de privacidad con el hombre del tatuaje y a él sí que se la debía… aunque sé que no. El hombre del tatuaje, al principio, parecía aceptarme como era. Fue eso lo que me atrajo, por lo que me resultó valiente. Él tenía un lado público que proteger y yo no. Le admiraba. Me enardecía aquello. Era el único. Había sido el único… Y esto es lo que me ocurre. Si con alguien debiera haber sido hermética, debería haber sido con ese hombre, que me dio lo que no me dio nadie: INTIMIDAD y no sólo es que acariciara mi cuerpo, sino fue que acarició mi alma durante meses. Me alimentó. ¿Te has fijado cuántas veces he utilizado en este párrafo el verbo deber? Y sin embargo yo me sentía libre hasta que…

Pienso

¿qué piensas?

Pensaba en estos rollos de la privacidad de uno. Tú no le tienes apego a tu privacidad. Perdón

No

No le tienes apego a tu privacidad en el sentido de la sociedad. Por supuesto que le tienes mucho apego a lo que tú consideras privado

Yo lo tengo que verter todo desde que soy pequeñita, sí (lo dice Alma)

Tu interior. Eso sí que lo cierras bajo siete llaves

Mira, yo no puedo cocinar delante de nadie, por ejemplo. Me cuesta comprar. Estoy como cambiada. Las cosas que todo el mundo hace con normalidad a mí me aterrorizan… Limpiar cristales delante de la gente…

¿Qué es la normalidad?

Detesto que me miren. Bueno limpiarlos por la noche no es normal. Así que yo procuro no limpiarlos siquiera. Me da vergüenza que me vean cocinar, no sé por qué

Me hace gracia :)

Soy muy íntima para esas cosas. Siempre lo he sido

Eres como el mundo al revés. Me caes bien

O para peinarme. O pintarme. Lo que todo el mundo hace tan tranquilo a mí me corta la hostia pero follar delante de la gente…. eso creo que no… No lo entiendo muy bien

No sé si hace falta entenderlo. Eres así

Hay preguntas de lo más corriente que no le respondo a nadie. Ni a mi madre… ¿De qué está tu marido? Y a ti qué te importa, digo. Es que no lo puedo evitar. Y ya sé que no es ninguna pregunta rara. Es lógica. ¿O mañana qué haces? Y yo que sé. Para mí eso es privacidad. No quiero hablar de mí y luego tengo un blog y escribo lo que me da la gana.

Bueno, es tu parcela, sí, pero yo en tu blog no te creas que te he visto mucho a ti

En el blog no escribo como cuando escribo entre dos o tres amigas. Aunque ya no escribo así. Ya no quiero. Ayer se que el marido de mi amiga me leyó. Lo supe por su IP. Y me preocupó. Porque pensé…

¡Ah!

Espera, verás… ahora estamos arreglando lo nuestro… me va a leer fría, como escribo ahí fuera, y se va a pensar que le tengo algún tipo de animadversión y no es así

Eso es fría

Sólo es que escribo fría porque estoy procesando información

Esa es la palabra. No sabía definirlo. Es que noto que eres muy distinta de lo que intuyo al hablar contigo

(tal vez por eso me gusta publicar estas conversaciones, porque en ellas existe esa cualidad de proximidad, de ”calidez”… se me percibe más humana… más dialogante… no tan monologuista, pero digo sólo tal vez… )

Y procesar la información siempre es algo frío. Ya te lo dije. Soy entrañable. Claro, voy a tu casa, te pongo buena cara. Te digo: ‘tío no te preocupes por nada, todo de puta madre, relájate’. ¿Y luego vienes y me lees fría y qué?

Oh, nada

Me refería a él. Era delicado. Pero mis procesos mentales no son mis sentimientos. Y lo que se lee ahí fuera son mis procesos mentales.

Si, yo sé que son dos cosas distintas

Mentalmente yo soy muy fría: SIEMPRE. Tú sólo si quieres.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

P.S: de momento la interrumplo aquí pero esto continúa…


Érase una vez/ un lobito bueno/ al que maltrataban/ todos los corderos.
Y había también/ un príncipe malo,/ una bruja hermosa/ y un pirata honrado.
Todas estas cosas/ había una vez./ Cuando yo soñaba/ un mundo al revés

Jose Agustín Goytisolo

3 Responses to “fdo: una bruja hermosa”

  1. candelaarias Says:

    Autor: María
    No leí todo, sobre leí, nada más, porque tengo clase de francés.
    Pero, casualidad, mi vista se detuvo en “huí yo”…
    Después leo tranquila, está por llegar Iosi.
    Un besote

    Fecha: 13/08/2005 17:17.

    Autor: María
    Pero, aclaro, eso no significa que yo pienso que huís, sólo mi vista se detuvo ahí, y no sé porqué.
    Después de leer, por ahí lo entiendo.
    Bestoe

    Fecha: 13/08/2005 17:32.

    Autor: María
    El frío por acá no aparece…
    Me encantó lo que escribiste al principo de éste post.
    Lo tengo que seguir leyendo, ya lo leí 2 veces…
    Hay algo que me pierdo…
    Él es él ?
    Pero creo que acá hay más comunicación de la que piensan… o por ahí lo saben, sólo que no se lo quieren decir.
    Si yo entiendo bien, y él es él… ¿por qué huyen?
    Un besote y tengo que seguir leyendote…

    Fecha: 14/08/2005 06:52.

    Autor: su
    ¿Cuantas historias habré terminado por dejarme llevar por ventoleras?…

    Por mucha frialdad mental que tengas, yo siempre te percibo con una calidez que me encanta.

    ¿Qué tal vas hoy con esos dolores? ¿van remitiendo? sabes que cada vez que leo que quieres enamorarte para que deje de doler me haces sonreir? :-)

    Fecha: 14/08/2005 13:06.

    Autor: María
    Enamorada, estás, es más, estás más que “enamorada”, estás amando, pero sin poder amarlo.

    Fecha: 14/08/2005 15:53.

    Autor: sabbat
    Acordarme de retirar las fotografías

    Fecha: 22/08/2005 12:04.

  2. yladah Says:

    No, aquí arroz, no tenemos ;)

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