La risa a menudo es esa frontera que separa al mal del bien, el ‘No-Amor’ del Amor.

julio 5, 2008

Estoy muy disgustada por lo que ha sucedido hoy con Candela. Resulta que me dio con la raqueta en la frente, un golpe fortísimo (era previsible) y su reacción fue … y la verdad es que no quiero hablar de eso ahora; en realidad no me apetece hablar de nada. Pero no es por el golpe. ¿Cuántas veces me habrá sucedido a mí algo así? Es porque ella tenía muchísimas ganas de comprobar cómo era yo cuando me enfadaba y creo que he aprovechado la circunstancia. No fue a propósito, eso que conste; pero sí me dejé llevar por lo que sentía. Vale, yo podría haberle restado importancia a lo ocurrido pero su actitud no fue la mejor. Primero dijo: << Meca, te jodí la cara>> e inmediatamente después comenzó a reírse… Quien quería restarle importancia al tema era ella y eso no está bien. Decía: <<¿Te mareas, verdad?>> y se reía… <<Pues, hala, respira>>. ¿Dónde está el corazón en esa reacción? Y yo lo único que tenía eran ganas de llorar, y más que por el dolor por lo equivocado de sus emociones… A ver: uno le hace daño a otro y se preocupa, ¿o no? Es así, tiene miedo de haberle lastimado. ¿Y qué pinta la risa en todo esto? A mí el dolor no me parece risible. ¿Va a ser como esas personas que ven a otro caerse y les da la risa? La risa a menudo es esa frontera que separa al mal del bien, el ‘No-Amor’ del Amor.

– Tengo que irme -le dije sin mirarla.

– Pero dijiste que te quedarías un rato más…

– No, lo siento pero tengo que irme -y me levanté sin querer mirarla.

Tomé mi bolsa y apresuré el paso. Y ella me decía: <<Adiós. Adiós>>. Pero yo no me di la vuelta.

Serengueti tenía tantas ganas de saber que sucedería cuándo nos enfadáramos… Y ahora yo lo que me pregunto es que debo hacer mañana o pasado, o la semana que viene. ¿Cuál será la mejor postura? ¿Y es más que pensará su padre de esto? Podría fusilarme por lo que estoy pensando hacer pero no creo que él quiera hacerlo por ella, aunque sepa que es lo que necesita. Lo que yo vi el lunes de la semana pasada es que él no soporta que ella le retire su cariño ni un solo segundo. Y el caso es que Candela Luminosa tiene que aprender que las acciones tienen consecuencias, y que en el mundo existen los límites y comprender que yo no me fui enfada con ella, sino dolida. Es tan distinto…

Y ayer sucedió lo de Contradicción pero hoy tengo tan pocas ganas de contarlo que lo dejo aquí. Además después del incidente no he podido dejar de pensar durante toda la tarde aquella vez que yo arrojé la cáscara de un coco desde mi ventana del tercer piso a la calle y le di a la prima pequeña de mi amiga Montse en la cabeza. Sangraba copiosamente. Era observable desde mi altura y yo lo único que lograba era saber que podía haberla matado y reírme. Matarme de risa. Nunca he logrado entender por qué hice algo así y lo más terrible es que no fue la única vez, aunque sí la vez que tuvo consecuencias más trágicas.

.

Recogido de: La bitácora azul turquesa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s