¿Qué tendrá Sirio, qué tendrá?

julio 29, 2008

El profesor Leroy Gourhan, durante una de sus estancias en África negra, se hizo explicar el funcionamiento del calendario de una tribu que estaba visitando.

– ¿Ves -le dijo una noche el sabio del poblado- aquella estrella?

Y uniendo el gesto a la palabra, con el índice extendido señalaba a Sirio.

– Pues bien, alredor de una estrella gira otra que tú no puedes ver. Cuando esta estrella llega allí -dijo mostrando un punto en el cielo situado en la órbita de aquella estrella invisible -comienza nuestro año.

Resulta igualmente insólito el conocimiento de Sirio y de su satélite en un poblado primitivo al que parecía haber sido negado toda ciencia o conocimiento científico de  calidad.

Ya, querida Kurmia (ver mensaje de Kurmia). Como ves, gentes que se han fijado en Sirio las ha habido siempre y en los lugares y tiempos más remotos. ¿Qué ocurre? Que esto está tomado de un libro de 1974, que se llama ‘El testamento de Noe’ y que firma un tal Paul Poëson. Libro que te atrapa por la cantidad de curiosidades que te cuenta: de las pirámides, de las Eras, de los templos masónicos y sus símbolos, de las ostras gigantes de 25 millones de edad, del gran marae Arahu Rahu, en Tahití… y en el que vas entrando con la misma actitud de quien se pone a la cola para que le metan en la boca una ostia consagrada. Hasta que ya estás dentro de una maraña de líneas dibujadas, por aquí y por allá, entre paralelos, y precesión de los equinocios, trópicos y hasta en las mismísimos armiños de las banderas y los reyes… Pero cuando ya te has perdido entre tanta matemática y geometría, no te ostias tú, y de verdad, de milagro… y ¡ojo, con el valor de X en la leyenda armórica! -ja-ja- No te ostias porque te das cuenta de la tomadura de pelo que es todo.

E iba yo ya por la página 211 aquella tarde. Cuando:

<<Durante el solsticio de invierno, los druidas, con gran ritual, trepaban a los robles y cogían muérdago. ¿Por qué este gesto y no otro?>>

(…)

<<Nuestras reflexiones podrían haberse detenido en este punto si nuestra familia, fiel a la tradición, no hubiera colgado como cada año al llegar este momento la rama de muérdago sobre la mesa del comedor. Una noche, después de cenar, observábamos el ramaje y las bolitas blancas, como racimos de perlas que adornaban una joya. Recibían directamente la luz de la lámpara que estaba colgada de la rama. Eran blancas, bellas, redondas, perfectas. ¡Perfectas! Un pequeño punto negro, situado en el extremo opuesto del de la fijación de cada una de ellas, parecía romper de modo extraño la armonía. Un minúsculo punto negro sobre una pequeña bola blanca. ¿Y por qué no? Valía la pena observarlo con más detenimiento. Podría revelar la estructura poligonal que empleó la Naturaleza el día que decidió que el muerdago debía existir.

Ayudados por nuestra pequeña lupa de gran aumento, practicamos un examen que nos hizo saltar de estupor. Allí, ante nuestros ojos, el pequeño punto negro revelaba su exacta composición: un cuadrado negro con los cuatro lados rodeados por cuatro arcos negros, siguiendo una relación proporcional que conocemos ya muy bien: la cuadratura.

Un pequeño punto negro sobre una pequeña bola blanca perdida entre la rama parásita del gran roble occidental… San Lucas II, 9, 10 y Mateo VII, 7 aconsejan:

– Buscad y encontraréis.

– Pedid y recibiréis.

– Llamad y se os abrirá.>>

Pues eso, querida Kurmia, que el que busca encuentra pero no siempre termina por gustarle lo encontrado… y que yo antes, mucho antes, de cualquiera de estas ”religiosidades” o ”espiritualidades” de la ‘niueig’ me quedo con la de siempre, más bien con la apócrifa, que entre Brinda Mair, y el texto copto de ”Judas”, prefiero el segundo, donde Jesús es niño a veces y se ríe a carcajadas. Aunque sólo sea por el pedigrí evangélico y las similitudes que le encuentro al descrito conmigo, que a veces soy niña y me río a carcajadas. Y es que como decía Luis Muiño:

<<El mito se mantiene hasta que se diluye porque ha sido sustituido por otra iconografía con más poder de impacto.
Vendrán otros mitos, otras imágenes y ocuparán el lugar que antes ocupaban los Ovnis.
Que descansen en paz.>>

Pero a mí deme usted claustros románicos, donde algunos son capaces de encontrar música escrita y melodias encriptadas en la piedra y no este tipo de lenguaje ”esperanzador”:

<<APERTURA DE NUESTRA CONSCIENCIA CRISTICA y por medio de ello la activación de Nuestro ADN COSMICO El cual contiene los filamentos délficos de Luz otorgados por SERES DE UN ALTO NIVEL DE AMOR PROVENIENTES DE SIRIO>>.

… porque por lo menos Cristo es verdaderamente hermoso y su Mensaje creo que también lo era. Así que a mí dame por perdida porque yo ya estoy muy lejos de creer en nada que no sienta, y a los falsos profetas los llevo peor que mal.

<<¿Por qué correr el riesgo de despojar de sus ilusiones a los que todavía las conservan?

Dichosos los que pueden conservarlas entre este rebaño pasivo e inconsciente que es llevado al matadero al son del caramillo>>

HENRI DE MONFREID

El crucero del Hachís’

8 Responses to “¿Qué tendrá Sirio, qué tendrá?”

  1. Maria Says:

    No sólo se reía Jesús (de niño y de “grande”) también es probable que haya “vuelto loca” a María, su madre…
    Y es muy probable que Jesús y María Magdalena hayan sido pareja… y tuvieron hijos…
    Y que en verdad, más que Pedro, tendría que ser Ma Magdalena la “piedra de la Iglesia”, ya que fue, supuestamente, con quien más hablaba Jesús, y a quien transmitió muchas más “enseñanzas”… y a quien Pedro le tenía tremendos celos…

    Yo también leo muchas otras cosas…

    No todo es como aparenta ser… o como vos pensás que es… todo depende del cristal con el que se miren las cosas…

    No te doy por perdida ni por “encontrada”…
    No pretendo nada de nadie… y te reitero… no pretendo que nadie piense, ni sienta, ni crea en lo que pienso, siento o creo yo…

    Te vuelvo a pedir disculpas por las molestias ocacionadas…

    Besotes

  2. yladah Says:

    Que no hay molestias María, hay que paso de lo que no me llega. Punto, sólo eso. Hay que no finjo. Ni interesarme ni desinteresarme. Hay que me estoy haciendo mayor y me parece bien. Hay que no leemos lo mismo. Dejémoslo estar, ¿de acuerdo?

  3. Maria Says:

    Gracias por tu espejo, y mostrarme lo que necesito mirar en mi

    Besos

  4. Maria Says:

    Otra vez, Muchas gracias
    Besos

  5. yladah Says:

    De nada y que te vaya bien el negocio. Pero no me escribas nunca más, por favor. No sabía en lo que andabas. Desde ayer sí. Lástima. Lo cerré por los viejos tiempos. Ya no los hay.


  6. […] . . . . Pruebo las flores de espino blanco. Recorto muérdago. Recuerdo aquella estupidez de ‘El testamento de Noe’. Pero, ¿lo era? ¿era una estupidez? Una fuente. Bebemos. Yo sólo un sorbo, por probar ese agua […]


  7. […] . . . . Pruebo las flores de espino blanco. Recorto muérdago. Recuerdo aquella estupidez de ‘El testamento de Noe’. Pero, ¿lo era? ¿era una estupidez? Una fuente. Bebemos. Yo sólo un sorbo, por probar ese agua […]


  8. […] . . . . Pruebo las flores de espino blanco. Recorto muérdago. Recuerdo aquella estupidez de ‘El testamento de Noe’. Pero, ¿lo era? ¿era una estupidez? Una fuente. Bebemos. Yo sólo un sorbo, por probar ese agua […]

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