el sexo con lisboa

Para mí el extraño de ojos azules significó la paz espiritual que tanto había buscado. El sexo sin esa paz ya no tiene ningún significado emocional para mí.

La Roja

Lo siento pero no soy capaz de articular ninguna palabra más sobre el asunto. Me apetece volver a mi soledad con él y compartirlo a solas con él.

Sé cómo hacerlo. Mi cerebro todavía no ha procesado nada.
Sólo está ahí, en esos suspiros. En esos gemidos que nos Conectaban.
A medida que transcurren las horas se hacen más hondos.

Y esta fue la imagen que la hija de la zurda tenía en su ordenador ayer. Lo primero que vi cuando me bajé de ese autobús. Él estaba ahí. Sus facciones, sus fibras, su carne, su pelo…

No era así. Era distinta. Pero yo la he modificado como fue para mí: El fuego dentro de su cuerpo. Y no en la oscuridad de la habitación.