Eso decía el mensaje sms que le envié ayer a William Enol cerca de la una del mediodía.
¡Claro, de lo más lógico!. Tú te reúnes por fin con el hombre que te hizo sobrevivir al infierno de tus noches durante ¿cuánto?… ¿diez, once, doce años? A ese al que abrazabas con tu mente para separarte de la tentadora idea de la muerte y cuando descubres sobre su cuerpo que el tiempo no existe … lo único que se te ocurre al día siguiente del día después… es escribirle un sencillo: ‘Si quiero q t folles a mi amiga’, y encima abreviado. ¡Manda cojones!. Si, ¿qué pasa? Yo soy mal hablada, y esa una de las cosas por las que digo que no me siento aceptada por Malasaña. Es que él es ‘tan pulcro’, como decía Thomás. Sí, dicho así, con esos labios que se juntan guturales en esa vocal cerrada y tajante en la que él parecía que se ensañaba. Thomás, aquel filólogo que había sido monje en un convento y que interpuse entre nosotros, entre Pésimo Malasaña y yo, y entre Guernika y yo, como si sólo fuera otra de mis columnas… el mismo Thomas que me dijo que lo mío era de una maldad satánica. ¡Pobre Thomas! Desde luego no se merecía lo que le hice…

Y no creo que transcurrieran más de cinco minutos cuando W. Enol me contestó con una única pregunta: ‘y eso?’ Vamos a ver… si la vida es cierto que es una cuestión de opuestos y hasta ahora, durante estos últimos años yo me he enfrentado a ella desde mi lado más emocional y transgresor, empeñada en batirme en un duelo de olas contra dos hombres del mismo tipo, retentivos anales (o sea unos reprimidos), ahora el desafío se haya en la síntesis y en la estructura. Así que bien podría haberle contestado con un simple ‘morbo’ pero no lo hice. Desconecté el teléfono y fui a dar con mis huesos a la habitación del fondo dónde tenemos el techo solar y allí estuve masturbándome durante toda la hora pensando en él, y mi coño era lo mismo que unas termas romanas como nosotros los ignorantes nos las imaginamos: agua húmeda, vapor, penumbra y promiscuidad. Ni siquiera me esforcé en alcanzar el orgasmo. No quería alcanzar el orgasmo, quería establecerme en esa meseta constante del placer en la que yo en mis mejores momentos soy capaz de pasarme días enteros como una gata en celo. Y así sigo, caliente y bullente y percibiendo como hasta el más mínimo roce de esta camiseta contra los pezones y el perfil de los pechos y más difícil de imaginar:la piel de la espalda, me excita.

Pero es que no podía ni siquiera pensar en contestarle a él antes de haberlo hablado con Nora. Y nos vimos por la tarde. ¡Dios mío!, casi me mata (bueno esto es un decir porque ella se espera cualquier cosa de mí) pero aunque primero me ha repetido una y otra vez que no y que estaba segurísima de que era una de mis trampas… al poco rato yo he empezado a sentir que aquello que tan díficil era de explicarle le alegraba bastante más la perspectiva de sus futuros días… y es a través de mi conversación con W. Enol cuando he comprendido algo importante de Pésimo y eso es que él no parará hasta que seduzca por completo a mi amiga. Es su objetivo. Así que como visto de esa manera me parece una solemne estupidez tratar de sortear lo inevitable me la he llevado al parque y la he incitado a que se sentase a solas en uno de esos bancos que hasta ahora sólo eran de ‘mi propiedad’ y pasease para que él pudiera verla mientras yo me quedaba al cuidado de su niño pequeño entre el barullo de vástagos y madres que ella tanto detesta.

Y hemos hablado de muchas cosas. Por ejemplo ella me dice que vio a Guernika y que la miraba con una mezcla de asco y odio. Supongo que la culpa a ella porque yo me alejo más a cada minuto y no es capaz de aceptar que sólo es debido a él. Lo que hacen los suyos conmigo. Y algo curioso, yo le comento que el marido de su cuñada ayer mismo me miró exactamente así. Es que Nora por fin ha decidido que se lo quiere tirar y yo le digo: ‘pero desde luego qué mal gusto tienes para los hombres’… y yo entonces vuelvo al ataque con lo mío. ‘¿Y por qué quieres que me vaya con él?’, me pregunta. ‘Pues porque es maravilloso, todo un hombre y sabe muy bien y huele muy bien y te gustará lo bien que te tratará después. ¿Por que a ver a ti alguna vez te han abrazado después?’ Y claro, ella niega apesadumbrada con la cabeza y yo me quedo tranquila porque sé que lo mismo que la convencí para visitar a Ismael cuando le conocí y ella comenzó su terapia con él, pues con W.Enol no la estoy inclinando hacia nada que pueda provocarle un daño, al contrario… Y entonces yo digo: ‘además así yo podré mirar’. Y me llama loca y nos reímos y empezamos a reírnos mucho las dos y … se me hace tarde así que debo ir resumiendo: Pésimo sí la miró con interés y Laura la trató muy bien, y también le dijo que olía muy rico pero yo cuando me siento empezar a morir… recuerdo que eso no significa que ella me vaya a querer menos a mí sino al revés, que porque Nora es mi amiga ella ha decidido tratarla mejor y ser más agradable como yo lo he sido con sus cosas y con sus amigas, y luego procuro entender que los motivos de Pésimo sólo son distintos… sólo eso distintos.

Y este mediodía me he atrevido a conectar el teléfono que apagué ayer por la noche y he recibido un mensaje suyo, de W. Enol: ‘Dónde te metes? Te he estado esperando estos días’. Me lo ha enviado cerca de las diez de la mañana y yo entonces ya no le escribo la única palabra que tenía pensado escribirle: ‘Morbo’. ¿Para qué? Eso ya lo hago aquí y le digo la verdad, como la siento:

‘En mí… Me meto en mí. Siempre lo hago (y añado una sonrisa). Un beso en los labios. Nos vemos…’.

Y luego, inmediatamente lo vuelvo a desconectar y sigo escuchando música, Sabina por ejemplo, ‘Lo nuestro duró… y tardé en olvidarla 19 días y 500 noches’,

y hurgando en mi interior como si anduviera excavando una tierra de turba pero en un campo magnético porque eso es lo que hago ahora plantar bulbos de tulipanes y semillas de amapola que algún día quizá florecerán y que otro día tal vez puede que sobrevolemos juntos.

Por cierto, me he bajado la canción polifónica de ‘Lento’, la de Julieta Venegas, la misma que ahora escucho…

‘Ser delicado y esperar… dame tiempo para darte todo lo que tengo… Ser delicado y esperar… dame tiempo para darte todo lo que tengo…’

Porque ya sé como quiero que sea.