‘Los grandes intelectos son escépticos’

F. Nietzsche

oruga

Hoy sabemos que casi todo se comunica. Lo presentíamos. Un documental en el canal Odisea. Aprendo lo siguiente. Un árbol en el bosque está sufriendo el feroz ataque de unas orugas. Pero, ¿se encuentra absolutamente indefenso? Se dice que el árbol envía (libera) una señal química de S.O.S., afortunadamente las avispas receptivas a este mensaje llegan. Avispas que no matan sin más a las orugas ni se las comen. Al contrario, las utilizan como portadoras de un huevo.

La avispa deposita ese huevo dentro del interior de la oruga. Las orugas debilitadas descienden por la superficie del árbol; en teoría, quizás para crisalidar y metamorfosearse en mariposas. ¿Ocurre esto? No, del cuerpo de la oruga emerge la larva de la avispa.

Además el árbol, después del combate, premia al organismo defensor con una gota de sus líquidos elementos; gota de la que la avispa se alimenta.

Gustavo

Por cierto, algo me ha dado mucha envidia. Entre las población de ranas de los pantanos de algún lugar de Norteamérica, la proporción de géneros es la siguiente, por cada 50 machos existe una hembra. Eso quiere decir que por la noche todo macho que quiera reproducirse tiene que »cantar una canción» (adoro conocer cualquier ritual de apareamiento porque me consta que el mío es muy complejo).

El experimento es el siguiente: rayos infrarojos (para la detección de movimientos de los anfibios en la oscuridad) y unos altavoces que emiten sonidos. Uno de los altavoces con tonos más bajos que el otro; quizás podría decirse que más suaves o dulces. Por fin una rana indecisa se deja ver y tras pensárselo durante un rato, se inclina por la dulzura y la suavidad. Pero ese sonido también atrae a un macho. ¿Lo que ocurre o nos quieren hacer creer? El macho permanece en silencio pero cerca del altavoz y al final es el que se lleva a la rana al huerto.

Aunque si me preguntasen a mí, yo creo que todo pudiera científicamente ser así, o tal vez todo pudo ser una casual coincidencia que se me presenta como Ciencia. Y si esto es una postura escéptica… no deja de gustarme ni creer ni dejar de creer del todo… aunque gracias a la televisión tengamos que dudar de aquello del ‘Yo sólo creo en lo que veo’. Pero ni esto es un mero gesto de encogimiento de hombros ni mucho menos insensibilidad que me asegura la felicidad. Sólo la tengo por asepsia de pensamiento. Tengo algo en cuenta, sí, y me influye pero… Pero que el experimento ni me demostró una convención masiva de ranas ni que sin más las avispas acertaran a pasar por allí. De lo que no dudo es de que casi todo se comunica pero eso ya lo sospechaba antes. ¿Me he quedado igual? No, ha sido un instante interesante y bello. La Naturaleza no suele decepcionarme, el ser humano tantas veces sí.

P.S: Y habrá pues que matizar a Nietzsche: Pero, en todo caso, ser escéptico no hace un gran intelecto. Puesto que yo, que me conozco bien, si carezco de algo precisamente es de un gran intelecto xD.

Porque a ver, ¿quién no conoce a Gustavo? Que me lo diga que se lo presento.

P.S2: ¿Os imagináis lo que sería de nuestra vida como hembras de nuestra especie, si cada una de nosotras hubiera tenido, como mínimo, estadísticamente hablando(se entiende), 50 machos dónde elegir?

Pues no iba a cambiar nada el Mundo, no, menudo giro, y yo como envidio a esas jodidas ranas.