– amores perros –

septiembre 22, 2007

amores perros

Hoy he pasado por otra de las tardes más perras de mi vida. Y nuevamente ha sido contigo. Llevamos muchas. He perdido la cuenta. Has estado, has existido durante todo un año de mi vida. Voy a contarte mi historia. Me pareciste precioso. Te busqué y di contigo. Te encontré. Me llevé muchos chascos desde el principio. Ya te dije que estoy muy ocupado. Dentro y fuera del trabajo. Me buscabas las cosquillas. Pero no me las encontrabas. Yo aún tenía un único sueño de amor. El que te entregué a ti. Ya no me queda ni un sólo sueño. Sólo la desventura. El descrédito. No me preocupa morir o vivir. Hoy no. Hoy siento… dolor por todo el cuerpo y en el alma. Aún así me masturbo, qué le voy a hacer, me gusta.

Me lees por encima. Me escuchas por encima. Me di cuenta en aquel correo que hablaba del Norte… No creo que me disfrutes. Ni que sepas disfrutarme. Sin embargo, yo si he sabido disfrutarte a ti. Mucho. Tengo miedo que emocionalmente no haya existido otra tía, que te haya disfrutado como yo, porque me he dado cuenta de que eres muy frío. Cada vez eres más frío. Después de la música… ¿que no crees que sea un corsé? Es una obsesión. ¿Tú cómo la llevas? Bien, ¿no? Las que la han llevado mal han sido tus parejas. Todas tus parejas. Yo no creo que me pelease con ella. No porque siento que puedo entenderla perfectamente. A mí aunque no te lo creas me pasa al escribir. Escribir fue la respuesta. Luego llegaste tú y me di cuenta de que era aún mucho más fácil al hablar…

Me imagino que cuando te vas de viaje no te llevas el cello. Entonces das lo mejor de ti a los demás. Bueno, esto que te he dicho no es del todo así. Sé que puedo hacerlo mejor. Mucho mejor. Sobresaliente. ¿Me premias para que me quede tranquilita? ¡Buena chica! Como se le dice a los perros, a las perras. Piensas como Darwin antes de estar enamorado. Hablas de amigas. Bueno a ti te gustaría ser músico y a mí me gustaría llegar a escribir bien. Para qué te voy a engañar. Es lo que más me interesa. Llegar a ser una mujer culta. Tengo millones y millones de lagunas. No tengo un mapa de la Historia. Me deje hacer ignorante. No sé por qué no me interesaba estudiar. Siempre estaba muy dispersa. Me imagino. Yo tenía que saber evadirme muy bien. De niña la evasión se hace de manera natural. No se necesitan drogas. La evasión es la droga. ¿A dónde me iría? En vez de estar en clase atendiendo.

Pero dejémosme a mí, que de mí hemos hablado millones de veces. Ahora podemos empezar a hablar de ti. Eres narcisista, vanidoso, egocéntrico. Pero muy preciso. Cuando estás un poco nervioso te cambia la voz. Ahora entiendo aquello de los videos. El chico dulce y transparente es el que se pone nervioso. O sea a ese es al que encontraría en un concierto, ¿verdad? Por eso más que ver uno de esos videos me encantaría sentarme en un concierto tuyo con los niños. Porque sé a quién me iba a encontrar. Luego está el otro, claro. ¡Qué jodido lo tengo con ese! -decía yo. Ese es el que se pone al teléfono y dice: ‘un momentito que ahora te llamo… no, no te llamo yo’. A ver, de uno estoy enamorada y al otro lo detesto. El otro da conferencias. (nada, no quiere la música… no quiere la música). El otro no quiere la música. ¿O ese es el otro? Claro, ya lo entiendo. Al niño le encantaría tener la técnica del maestro. Pero el maestro es maestro en moléculas. ¿Qué darías … a ver … por dominar con esa precisión, que dominas tu trabajo, tu instrumento? ¿qué no darías, verdad? Tal vez no te falte técnica. Tal vez no sea eso. No sé, hasta que no lo vea. No lo puedo saber. No lo puedo sentir. Resulta que he tenido una visión de mí ‘funnygirl’. No me lo puedo creer pero hay muchos indicios. De ser eso tan triste, que supone ser sólo un divertimento. Un mero divertimento. Me llenas de tristeza. Me llenas de tristeza.

Yo entiendo toda la desconfianza, toda la no-apetencia, sino te lo ponen muy fácil, del principio. La entiendo. Porque no me conocías. Lo que no entiendo es el después. Mira que yo no fui la que me puse mística. No fui. Fuiste tú. Al hablarme de tener que contar historietas. Y de tener el horario de calabaza. A tus más de 40 años. Eso le da a la aventura un tinte de hombre casado muy feo. Así que yo sin poder evitarlo, te asocié a los hombres casados que conozco. Es que pues te comportaste igual que ellos. Me pareció en diciembre, cuando me llamaste, que tratabas de decirme algo. Quiero decir, que tratabas de decirme que bueno… que tu relación no existía. ¿Que te enrollaras conmigo en aquel momento? Yo sí entendí cuando hablaste de Rimbaud, que si que había choques con tu libertad. Pero bueno, dijiste que la tenías en casa esperándote, porque te tenía que llevar al trabajo. ¿Qué querías que pensara? Que vivíais juntos y que este año podíais haber tenido hasta un hijo, de verdad. Parecerme, volvió a parecerme, que no existía relación… cuando me llamaste pues en abril o cuando fuera, desde Bilbao, para decirme que tú no eras ese hombre que se paseaba por los comentarios de mi bitácora, ni le conocías. Me pareció ahí porque si no… pensé, ¿por qué ahora su móvil? ¿por qué ahora su móvil? ¿Confía más en mí? Pero si me escuchabas, ¿por qué no me detuviste? ¿por qué no me echaste un cable? Si me escuchabas… No sé, yo cuando se dice que se quiere a otra persona, lo menos que te esperas es eso. Si dicen que te quieren, que se comporten bien contigo. O no estabas. O te divertías. Yo creo que te inventé en ese momento.

¿Sabes con quién voy a vengarme de ti? ¿Con quién voy a volcar toda la mala leche que siento por tus mentiras? En Jodorowsky. Cuando tenga fuerzas. Ahora mismo es que no tengo fuerzas, para plantearme ni una sola línea de nada. No tengo fuerzas. No tengo espíritu. Es la jodida aniquilación. En cuanto entramos en el juego del hombre casado, lo que yo viví, Viví, me llevaste a una pauta de conducta antigua. Ya había caído antes, por lo del ideal pero… Y me empecé a comportar contigo como me comportaba por él. Por eso te dije que me había dado cuenta y que tenía que volver a leer mis diarios para aprender de los errores. Mi mística es que no creo en la mística, no quiero mística. La mística es oscura. Quiero sonreír, quiero sonreír. Aún así, cuando ya vi que tú me dejabas ser arrastrada por el torrente. Entonces, ya no me importó nada. Pues me dejo arrastrar por el torrente a ver qué pasa. No me puedo creer que te hayas estado riendo de mí todo el tiempo. No me lo quiero creer :'((

No soporto creer que me equivoqué tanto en aquella cama. No soporto pensar eso. Yo creí que no se podía engañar en la cama, que el sexo no mentía. Me cegué completamente en esa cama. Porque te creí pero te creí desde que entraste por la puerta. Yo quería una relación sin mentiras. Joder, te atragantaste, las mascullaste… En aquel momento las mascullaste. Cuando yo te dije qué, qué, qué, repíteme eso. Porque es que no entendía nada. Pues yo estaba al principio en una relación donde había un Pharos gastado pero resulta que ahora estoy al principio de una relación donde parece haber un Pharos encantado. Al puto principio de algo hermoso. ¿Qué quieres que te diga, tío? ¿Qué sitio hay para mí en eso? Yo estaba esperando que llegaras a algún punto. Y ya has llegado. Has dejado una relación y te has cogido otra. Y yo ahí esperando pacientemente. Y haciendo el gilipollas. ¡Guay! A los cuarente tacos. A los 40 tacos ya es vergonzoso.

Yo creo que hubiera llegado al delirio contigo, en una cama. Creo que puedo llegar al delirio, contigo, en una cama. Eres un borde de tres pares de cojones. Pero me gusta. Me gusta. Ahora no sé qué hacer. No creo que deba mandarte esto. Si me cuando me decías: ‘no me mandes muchos audios y tal..’ ya estabas cortandome. Pero eso no es en lo que quedamos, ¿entiendes? Yo te hablé desde el principio de jaque mate. Pero con todas las letras. Me lo merecía. Te pedí que no me dejaras hacer el idiota. ¿Que si es de puta madre dejar salir a la niña interior? Tío, se ha convertido en mi debilidad. Es muy divertida y luego me río mucho. Es super divertida. Aunque a lo mejor tú te lo pasas muy bien porque es divertida pero cómo lo sé yo. Si me he sentido censurada. Y a la vez es que es incomprensible. Mira una cosa siempre puede ser por varios motivos. Es que me jode la hostia pensar que yo tengo todo este sentimiento, hoy, de luto, de dolor y que tú te estés tocando los cojones con una tía en otra playa. Me aniquila. Que me parece de puta madre que tú estés en esa playa tocándote los cojones, sin pensar para nada en mí, ni en imaginar lo que se siente. ¡Como tú no lo sientes! Miamor, miamor, miamor… ¿Lo hiciste a propósito? ¿utilizar esas palabras en vano? Luego es que cuando te llamo pues no me parece eso. No tiene ningún sentido que un tío como tú le de cuerda alguien. No tiene sentido. ¿Quisiste aniquilarme? No sé qué voy a hacer. No sé si te voy a llamar. No sé si te voy a cepillar… Es que hasta que no esté segura no puedo hacerlo porque luego me podría arrepentir y no quiero arrepentirme. Yo, tío, en esta historia siento que he estado jugando al juego que tú querías que jugara. Yo hubiera sido feliz viajando, de vez en cuando, para verte. Bueno ¿qué eso dura seis meses, ocho o un año? Pero son seis veces u ocho que … que te has desintegrado. Todo, toda la cabeza cambia, asombrosamente al día siguiente. Eso fue lo que me pasó a mí. Confundiste todos mis sistemas. Me montaste un caos informático, en todas las relaciones sinápticas del cerebro. Es que me lo desorganizaste todo. Y ahora estoy en las mismas. Desde nuestra conversación sólo que no de guay, como aquella noche. Esto debe ser lo que es un choque psicológico, que tenías tú con tu chica. Si yo entiendo que esto es un choque psicológico-emocional, no sé todavía si con motivo o sin él. Pero yo sabía que había dos y no me equivocaba. Ahora ya he conocido a tus dos. He estado con … y he estado con… El otro, se presentó aquella noche, también. Pero fue sólo un sesgo. Yo lo intuí rápido. Yo también he pensado como te trato a ti a veces. Es para pensar de qué voy, sí. Pero es que es divertido, joder, es condenadamente divertido. Yo no tengo la culpa. Hay un quicio de ti que… que me gusta. Claro, que yo voy a tener una relación madura con otro. Espero.

Yo creo que cuando hay mucho caramelo, mola, joder, claro que sí. Pero en realidad eso es como un premio, ¿entiendes? Porque si no hay tensión. O yo lo veo positivo, verás, igual no es así… No sé, déjame pensarlo.

Hábito… ¿qué significa hábito? Si te has habituado… tiene dos vertientes. Una muy negativa para mí y otra ligeramente positiva. Lo ligeramente positivo no es como para entusiasmarse. Pero la negativa es absolutamente desalentadora. No, pues yo lo siento mucho pero no me voy a quedar en una historia que no tiene sexo. Para mí.

Cuando… Me gusta tener esta sensación porque yo conozco una que tuvo un final así. Cuando sentí eso estaba fuera ya. Pero por otra parte, es que tú te das cuenta de las infinitas posibilidades de comunicación real que pueden surgir entre tú y yo, si nos dejamos ir. Porque al principio es como todo, no vamos a estar sueltos, pero si yo te hago feedbacks … y estoy pendiente de los feedbacks que me puedas hacer tú a mí, porque no la grabé, la de la cama. La otra sí, en la que ibas caminando y esa es la que me hace animarme. A hablar contigo. Pero debería escucharte. Debería atreverme a decirte todo esto, directo al teléfono. ¿Entiendes porque yo tenía tanto interés en que no hablásemos por teléfono antes? Porque hubieramos hablado y no hubiera sido posible. Yo lo sabía. No sé yo porque con el teléfono no me entiendo bien, contigo. Pero es que sinceramente no me entiendo bien con nadie. Sólo con mi amiga, porque como tenemos tanta práctica. Me gustaría y por eso te llamé por la tarde. Me gustaría horrores, coger práctica contigo. Porque puede ser brutal. Vamos, si tú no te mosqueas por lo que yo te diga. Si entiendes que… Podrías llegar a sacarme de quicio pero si sonríes, si sabes lo que estás haciendo… ‘No, no, no’ – me gusta mucho como puntualizas. ‘No, no, no. Eso sí que no. No has cortado nada. Te lo aseguro’ Pues eso es lo que me mola. Esa seguridad me mola mogollón. Esa es la que me da confianza. Estoy mejor sabiendo que tengo esto. Es mi antídoto. Te lo puedo contar o no. Pero yo me fabrico el antídoto. Será triste si te tengo que destruir porque no me creo que no haya futuro para el crecimiento. ¿Tío te has enamorado? Te enamoraste ¿cómo yo vi en aquel sueño? No era un sueño. Era como una pesadilla vista desde fuera. ¿Te enamoraste y no me lo dijiste? Pues claro, claro que sé que cualquier persona que esté contigo, por narices tiene que ser especial. Pero aún así.. por muy especiales que sean. Muy acogedoras, muy amables, muy a lo suyo.. es igual, no tiene nada que ver conmigo. Yo no me dejo ver. Mucho, en situaciones de grupo. Pues sí por qué no, podríamos haber follado los tres. Sí, sin problemas. Lo que pasa que luego me iba a sentir muy tonta si sois pareja. Yo ya conozco parejas de esas y no hay sitio para un tercero. Quiero decir guay, ¿no? Siempre se va a notar más. Pero te viniste con tu compañera, a hacer mis sueños realidad, contigo, tú y ella. Así que eso tiene que significar que … estoy totalmente de más. Compungida. Muy compungida.

Dije, me lo voy a jugar todo a una carta. A ver si él entiende que trato de darle celos. Ya he agotado todos los recursos. Sólo me queda un as en la manga, o dos. Bueno, eso hice, jugármelo. Soy jugadora, ¿eh? No lo puedo evitar. No sé qué tipo de poquer es pero si que sabía que me lo estaba jugando. Podía salir bien o podía salir como el culo. Y salió como el culo. Porque resulta que he perdido a mi niño. O claro, nunca lo he tenido. Es igual. Me interesaré por otros hombres. Me fijaré en ellos. ¿Tú me podrías curar un poquito, la pena de Pharos? Me los pensaré así. Y como me da todo, todo, exactamente lo mismo, probaré suerte. Breve. Muy breve. Si hay suerte bien y si no hay suerte pues me da igual. En ese sentido sé que nadie volverá a ser como tú. No me van a alegrar las respuestas. La primera respuesta. No voy a sentir fe. Debe ser que no tengo estadísticas y sin estadísticas sentir fe es jodido.

¿Vuelas en embeleso con tu dulce Ginebra? Juraría que dijiste Gemma pero yo no suelo ser curiosa en ese sentido. Al contrario que Gemma… la Gemma que yo conozco… a mí no me interesa en absoluto saber quien es la otra o las otras. Me la suda. Si no soy yo, no soy yo. Punto, qué más da quién sean las otras. Ni L. tiene ya el poder de hacerme daño. Aquí, te hablo de aquí. Ya ha acabado de convertirse, al lavado de cerebro. ¡Dios mío, va a ser una niña repelente! Como tú en tus peores momentos. Pues nada que me gustas porque eres narcisista, egocéntrico, vanidoso. Y eso es en lo que yo creo que somos muy parecidos. Pero bueno el mundo está lleno de narcisistas, egocéntricos y vanidosos. El infierno del deseo… Eres un puto capullo integral, Pharos. Pero me gustas. No sé por qué me gustas. Pero me gustas. Me gustas.

Me gustaría verte tocar desnudo. Descalzo y desnudo. No te sitúo en ninguna parte. Todo al rededor es… indeterminado. Así … un sonata, de Bach. Hubiera sido la hostia, tío; Hubiera sido la hostia, joder, para mí sí. Sentirte. Pero me doy cuenta de que la buena noticia es que estoy lista para sentirte. Yo no sé si te he supuesto demasiadas cosas.

(Hablo de Houllebeq ahora y de ‘Las partículas elementales’)

Pensé… ¡hombre, yo no soy una belleza como ella! Pero estoy segura de que he hecho tonterías como ella. Luego le escribió una carta de 40 folios. Pero no la recibió. ¿Qué tal soy yo con el corazón roto? ¿Es más divertido mi corazón roto? Deberías hacerme el amor durante horas, por esto, para compensarme de tantas tantas mentiras, que engendraron tus que me querías y tus mi amor, poquitos pero… los nefastos. Los vientos nefastos de los miamor. Nunca pensé que un tío me iba a engañar con las palabras. AntiSímbolos no cuenta. No me hizo ni la mitad de polvo que tú. Fue otra cosa. Me hice yo por joderlo. Lo quise después de joderlo. A ti te quise antes. Te he querido mucho. Mucho. Y sé que te quiero muy bien.

Sé lo que haré. Ya sé lo que voy a hacer. No te los voy a mandar. Los acumularé. Los escribiré. Para mí, sola. Y al día siguiente de llamarte. Si lo hago. Si pruebo suerte. Te los dejaré ver. Sea como sea la conversación. Si existe. Tanto mejor como peor. Ahora tienes cosas que digerir, que yo te pedí que digirieras. Para hacérmelas tragar como una papilla. No tiene mucho sentido que esto interfiera. Muchos besos Pharos, madrugada del 22 de septiembre del 2007.