– MAR – i –

agosto 18, 2007

‘Todo en ti fue naufragio’
– P. Neruda –

 

Belleza

El Mar. Símbolo de la dinámica de la vida. Todo sale del mar y todo vuelve a él: lugar de los nacimientos, de las transformaciones y de los renacimientos.

Aguas en movimiento, la mar simboliza un estado transitorio entre las posibles aún informales y las realidades formales, una situación de ambivalencia que es la de la incertidumbre, de la duda, de la indecisión y que puede concluirse bien o mal. De ahí que el mar sea a la vez imagen de la vida y de la muerte.

Los antiguos griegos y romanos ofrecían al mar sacrificios de caballos y toros, símbolos también estos de fecundidad.

Pero surgen monstruos de sus profundidades: imagen de lo subconsciente, que es también fuente de corrientes que pueden ser mortales o vivificantes.

Entre los místicos el mar simboliza el mundo y el corazón humano en cuanto sede de las pasiones. ‘Yo me escapé del naufragio de la vida’, escribe Gregorio el Magno a propósito de su entrada en el monasterio (Morales sobre Job, Carta de dedicatoria).

Según Aelred de Riévaulx (S.XII) el mar se sitúa entre Dios y nosotros. Designa el siglo presente. Unos se ahogan, otros lo cruzan. Para atravesar el mar es necesario un navío…