– YEATS & MAUD GONNE –

octubre 27, 2007

‘Yo sembré mis sueños dónde tú estás pisando ahora… pisa suavemente porque estás pisando mis sueños’

W.B. Yeats

La primera vez que leí los versos de Yeats fue en una novela de Pablo Coelho, ‘Brida’. Era en la parte en que la protagonista hace el amor con su novio , uno de los dos hombres que ama, con los cinco sentidos despiertos…

Luego, meses más tarde, me encontré con otra versión más elaborada de los mismos versos en ‘La mujer dificil’ de John Irving

Si yo tuviera telas bordadas de cielo,
tejidos con oro con plata y con luz.
Transparentes telas de un azul sereno,
de noche, de luces y de amaneceres.

A tus pies pondría todos mis tesoros,
pero en mi pobreza poseo tan solo,
los sueños que a tus pies extiendo,
pisa suavemente, que pisas mis sueños.

Dos libros con los que por razones diferentes y diversas me he sentido muy identificada. Ahora, en el libro ‘Las Cartas de Amor del Profeta’ hay una carta más que quisiera recoger. Es la que corresponde al día 20 de mayo de 1920 y dice así:

‘Pasé una noche estupenda en la Sociedad de Ciencias y Artes. W.B.Yeats acudió con su esposa y leyó algunos fragmentos de sus poemas.

Ella es muy extraña. Cuando Yeats recitaba sus versos parecía retraída e inexpresiva; en cambio, cuando nos sentamos juntos a cenar, se mostró vivaz e interesada, y me pareció extremadamente culta. Parece que Yeats es consciente de la importancia de esa mujer en su vida.

El propósito de la existencia siempre se manifiesta a través del aspecto femenino; es el único modo que el hombre tiene de comprender su misión’.

Kahlil Gibran

Retrato de Maud Gonne

 

Al poco tiempo de encontrarse en Irlanda, William Butler Yeats conoció a la mujer que había de ser la gran pasión de su vida y que le inspiró sus mejores versos: Maud Gonne, que, según su propia descripción, «parecía vivir en una antigua civilización donde todas las superioridades, ya fuesen en la mente o en el cuerpo, formaban parte de un ceremonial público». Maud Gonne, que era hija de un oficial de ejército francés y de una aristócrata anglo- irlandesa y tenía 25 años cuando Yeats se enamoró de ella, era una de las líderes del movimiento revolucionario irlandés, al que se había afiliado a los dieciséis años de edad. En aquel tiempo, era considerada como «la mujer más hermosa de Europa» y fue amada y cantada por varios poetas de su época. La amada de W. B. Yeats lucho junto a rebeldes que fueron después considerados como mártires de la nación. En uno de los libros de poemas más hermosos que ella le inspiró, William Butler Yeats le escribió la siguiente dedicatoria:

«When you are old and gray and full of sleep,

And nodding by the fire, take down this book,

And slowy read, and dream of the soft look

And slowly read, and dream of the solft look

Your eye had once, and their shadows deep;

How many loved your beauty with love false or true,

But one man loved the pilgrim soul in you,

And loved the sorrows of your changing face»

(Cuando estés vieja y gris y soñolienta, -Cabeceando junto al fuego, coge este libro, -Yleélo lentamente, y sueña con la dulce mirada- que tus ojos tuvieron otrora y en sus profundas sombras; -¿Cuántos amaron tus momentos de alegre gracia, -Y amaron tu belleza con amor sincero o falso, -Pero sólo un hombre amó tu alma peregrina, -Y las tristezas de tu rostro cambiante).

En su ancianidad, sin embargo, Maud Gonne no «cabeceó junto al fuego», sino que continuó siendo la antorcha que mantuvo encendido el fuego de la rebelión en Irlanda, donde se la consideró como una Juana de Arco. Esta mujer, estimada como la mujer más grande que ha habido en la historia de Irlanda, hizo ingresar al joven romántico y apasionado, que era entonces William Butler Yeats, a la organización de los Sinn Fienn, constituyó la segunda etapa de su carrera. Pronto se trabó dentro de él una ardua lucha. No sólo se convenció de que no había nacido para orador público y que la expresión de su «Yo» íntimo estaba solamente en el acto de escribir poesías, sino que a menudo se veía envuelto en discusiones con algunos revolucionarios avanzados, en las que defendía la «religión» contra la filosofía marxista. Sin embargo, no podía dejar de luchar por la independencia y por la liberación de Irlanda. Maud Gonne se convirtió para él en símbolo de este conflicto interno y, aún después que se separó de la organización revolucionaria, continuó reviviendo su imagen cada vez que se veía a sí mismo como un hombre que vacilaba entre el misticismo y las realidades del mundo visible.

http://www.geocities.com/SoHo/Atrium/1788/bios/yeats/yeats.htm