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La lección de violín 2001JAN SAUDEK

Algunas personas vuelcan su ira contra si mismas, y las pruebas son las úlceras de estómago, las migrañas y otros síntomas relacionados con el estrés (distrés).

El masoquista hace lo mismo y utiliza a otras personas para satisfacer su necesidad de sufrimiento. Si le pide a alguien que haga el papel de sádico, si paga a una prostituta para que abuse de él o le humille, ¿acaso no está haciendo lo que él quiere? Detrás de esta fachada, dirige el espectáculo.

Al igual que el sueño del sádico, el del masoquista consiste en expresar su ira, pero de la manera que él prefiere. Ha descubierto que es más seguro volcarla contra si mismo.

La idea parece extraña sólo superficialmente. Hunde sus raíces en una interpretación específica de una lección que aprenden todos los niños. Si devuelves la ira a mamá, como un desafío, sólo agravarás la cuestión. No obstante si aceptas su castigo, éste irá acompañado de Amor:

<<ESTO ME HACE A MÍ MÁS DAÑO QUE A TI>> -decía Ella

Cuando está preparado para relacionarse con muchachas, el joven ya ha aprendido que a las mujeres les gusta que les muestren ARREPENTIMIENTO; que la chica vea lo desdichado que eres, que has herido sus sentimientos, que la noche del sábado pasado te excediste. A las mujeres les encanta perdonar, les encanta decir: <<bueno, bueno>>… en cuanto han visto suficiente desdicha. En el fondo del alma masoquista hay una sonrisa afectada:

EL CONOCIMIENTO DE QUE SU SUFRIMIENTO MANIPULA LA IRA DEL AGRESOR CONVIRTIÉNDOLA EN AMOR

Sí vuelve a aprender la vieja lección: si es cuidadoso, presta atención a las normas de la mujer, reprime su ira y acepta su castigo, será recompensado con sexo y amor. Es la fórmula del masoquismo.

‘Sexo Varón’

NANCY FRIDAY

La lección de guitarra, Balthus

‘Lección de guitarra’ (1934)

BALTHUS