‘Subía a mil metros, bajaba haciendo rizos, tirabuzones, arcos, se precipitaba incluso contra el mar, mientras era la mofa de la bandada. Pero no le importaba. Lo intentaba de nuevo’

RICHARD BACH

gaviota en el balcon

Habla de las manos, Hablo de las obras, tan pronto nacen como mueren, Habla de las obras, Hablo de las manos, que sería de ellas si les faltase la memoria y el papel en que las escribo, Habla de las manos, Hablo de las obras, Habla de las manos, Hablo de las obras, tan pronto nacen como mueren, Habla de las manos, caricia, aceptación, amor, Hablo de las obras, una manzana derruida, Hablo de las manos, las mías, que sería de ellas si les faltase la memoria y el papel en que las escribo, Yo conozco mis manos a través de mi tacto, Siento que me despertenecen, que no son mías, Habla de las manos, Habla de las obras, Habla de las manos, cobijo, delicadeza, precisión, Hablo de las obras, dulzura, tan pronto nacen como mueren, Habla de las obras, Hablo de las manos, que sería de ellas si les faltase la memoria y el papel en que las escribo, Habla de las manos, Habla de las obras, Habla de mis manos, Hablo de mis obras, tan pronto nacen como mueren, Habla de las obras, Hablo de las manos, que sería de ellas si les faltase la memoria y el papel en que las escribo, Habla de las manos, Habla de las obras, Habla de las manos, Hablo de las obras, tan pronto nacen como mueren, Habla de las obras, Hablo de las manos, que sería de ellas si les faltase la memoria y el papel en que las escribo, Habla de las manos, Hablo de las obras

Parece sólo un gracioso juego de palabras, un juego con los sentidos que ellas tienen, como en esta época se usa, sin que importe demasiado el entendimiento

Habla de las manos, Hablo de las obras, tan pronto nacen como mueren, Habla de las obras, Me gusta sentirme masturbándome las neuronas contigo, y es lo que siento que hago sobre esto y que tú y yo compartimos, Me gustaría aprender a masturbarte las neuronas, con instantes como estos y con auténticas historias, Para los Sentidos, La culpa la tiene tu cuerpo, que se ha caído mientras retomaba el libro, Primero se cayó tu cuerpo, Yo venía de la música y (…) lo había dejado justo detenido sobre el clavicordio, Ese momento del Memorial del Convento, que reanudo y al abrirlo se cae al suelo, Como un lienzo con un cierto olor a linaza, ese hábito que te cubre, De repente eres mi monje desnudo, Mi desnudo secreto agarrándote, mientras posas, la punta del pie que me pisa a mí también, ¿Qué más escribí?

Hay que crear personajes, en los que sea, y tenga cabida hasta la más repugnante erudición,..

Y de repente se cae la tarjeta de la psicóloga de Nora, de mi amiga Antonieta, Y pienso en él, Y pienso que él pegaría estupendamente con la dulce Antonieta, Que debería ponerlos en contacto, Si leo a Saramago enamorada lloro, Me entran ganas de llorar, Tránsida, Es curioso, no camino más que una página y ahí está escrito ese transido,

Bendita seas, ave, y en su corazón se encontró hecho de la misma carne y de la misma sangre, sintió un escalofrío, como si le estuvieran naciendo plumas en la espalda, y, al desaparecer la gaviota, se vio perdido en un desierto, esto pensó de repente y regresó al mundo transido por sentirse desnudo, desollado como si hubiera dejado la piel dentro del vientre de su madre, y entonces dijo en voz alta, Dios es uno.

Yo eso lo dije muy pequeña, y lo defendí durante mucho tiempo, Dios es uno, Pero Tránsida era el nombre en que justo había pensado antes de venir aquí, Tránsida, Hay una Tránsida en la literatura ya, Probablemente en Márquez, Si no es en Márquez es en Allende, Protagonista de lo que había pensado, Lo que había pensado es un cúmulo, Es un cúmulo de suposiciones, Pero como dice Saramago, van tomando forma en la segunda mente, que es sobre la que yo no tengo ningún control.

ALGO DEL SIMBOLISMO DE LA GAVIOTA:

Según el mito de los indios lilloet, de la Columbia británica relatado por Frazer, la gaviota era primitivamente propietaria de la luz del día que conservaba celosamente para su exclusivo uso personal. El cuervo, cuyas cualidades demiúrgicas en las culturas del noroeste son notorias, consiguió romper esa caja en beneficio de la humanidad. El mismo mito explica seguidamente cómo el cuervo organiza una expedición al país de los peces a bordo de la barca de la gaviota (barca de la luz) para conquistar el fuego.

A.G

 

Dos anotaciones más sobre Saramago en ese Memorial ayer a la tarde poco antes de tu mensaje:

 

– El pasaje previo (y en el que surgen las gaviotas) a ese transido es de una belleza apabullante.

 

– Poco después el autor menciona el nombre de un personaje llamado Don Antonio Caetano de Sousa. Que como había leído esa misma mañana es su verdadero apellido. Y que no le convence. Saramago era el apodo por el que se conocía a su familia y el funcionario de turno, cuando su padre lo fue a inscribir, se equivocó y lo registró así. Cosa con la que Saramago parece estar encantado (aunque su padre no pensó lo mismo) porque en la entrevista aseguraba que de haber tenido que firmar sus obras con el apellido paterno, se habría cambiado el nombre.